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jueves, 23 de diciembre de 2010

Previsión: caída brutal de la Bolsa I.

¿Qué significa eso, doctor Santi? ¿Hemos de vender todo lo que tenemos? ¿Van a hacer un corralito? No, estén tranquilos. Nada de eso. Como se habrán fijado he puesto la Bolsa pero de I que significa infecciones. Con estas temperaturas cambiantes, fríos, calores, lluvias, nevadas, inundaciones o otros fenómenos metereológicos las infecciones en los niños han aumentado de una forma meteórica. Se disparan las fiebres, se quedan hechos papilla y los padres, asustados, acuden a urgencias. Ayer ingresaron unos 23 niños con problemas, la mayoría respiratorios. El teléfono de mi consulta no para de sonar y la recepcionista tendrá una contractura de tanto aguantar el auricular. Estos días he llegado a finalizar la consulta al filo de la medianoche. Los papis, rezongan: "Dr. Santi, trabaja usted demasiado" pero como ustedes saben, las cosas van como van. Si un niño está enfermo y los padres muy preocupados ¿qué he de hacer? pues visitarlo porque ese es mi trabajo. No me importa y así se lo digo, salir tarde, muy tarde, tardísimo. Yo visito al niño y no a la enfermedad y por eso es tan difícil tener un horario. En mi consulta tanto a los padres como a mí nos ocurre un fenómeno irresoluble; sabemos cuando entramos pero nunca cuando salimos. Eso es lo que hay y a estas alturas no lo voy a poder cambiar. Mejor dicho, sí, ya que espero poder hacer videoconferencias dentro de poco tiempo. La tecnología ya empieza a estar "madura".

Vaya al grano, doctor ¿porqué caerá la bolsa de infecciones? Pues muy sencillo... ¡han empezado las vacaciones de invierno!,  los niños se dispersan, desaparecen de los coles y guarderías y "los bichos" no saltarán de una persona a otra. Los contagios disminuirán progresivamente, los enfermos también, en urgencias estarán menos atosigados y la calma llegará hasta el 10 de enero; fecha maldita. Los renacuajos y piltrafillas se reincorporan a los "cuarteles de invierno" y ya la tendremos liada de nuevo: mocos, toses, diarreas, fiebres, vómitos y algún que otro susto. "C'est la vie".

miércoles, 9 de julio de 2008

El viaje es de puerta a puerta

La revista Toc-Toc, una guía de niños para padres redactada en catalán, me ha publicado un articulito sobre viajar con los renacuajos.

Artículos sobre viajar con niños hay miríadas. Todos recomiendan, con más o menos acierto, puntos destacados para que el viaje con niños sea más llevadero. No hay nada nuevo bajo el sol. Dependiendo de la extensión de las recomendaciones, éstas pueden ser exhaustivas o elementales. En la consulta, a los padres sólo les doy impreso un listado con "el botiquín de viaje" de acuerdo con el lugar de destino y la edad del niño. Les proporciono la "pócima" milagrosa para calmarlos antes de que los pasajeros se amotinen. No les receto un Obecalp. Como los papás que vienen son, en su mayoría, muy listos, únicamente les recuerdo tres instrucciones:
  • Les manifiesto mi insistencia en que, cuando se va con niños, el viaje empieza en la puerta del domicilio y se acaba al entrar por la puerta del lugar de destino. A muchos papás les encanta "fardar" de ser ases del volante: "De Barcelona a Madrid sólo tardo cinco horas". Tengo pacientes japoneses; llegar hasta su hogar con los vástagos es tarea de titanes.
  • En verano, si se viaja con pequeños, hay que hacerlo por la tarde. "Pero si voy por la autopista", pensarán; sin embargo, en algunos lugares la autopista es una trampa terrible. Por ejemplo, si el coche se les para en los Monegros (Aragón), la temperatura interior del coche puede alcanzar hasta los 60 ºC y un bebé puede tener un golpe de calor.
  • Por el contrario, durante el invierno, el viaje debe hacerse durante el día; en caso de avería, nieve o hielo es más fácil ser localizados, recibir auxilio y evitar la hipotermia.
Mi hijo pequeño anda por Malasia, Tailandia y China. Tendría que ir verlo porque un abrazo de ánimos vale más que mil palabras, pero sólo pensar en mi recomendación me da escalofríos. Afortunadamente, podemos vernos y hablar a través de Skype que, por cierto, va perfecto.

PS:
  1. La perrita no está ni bien ni mal. Está "mediopensionista", cosa que hace ir de cráneo a mi esposa: en ocasiones parece estar al borde del final, y en otras, parece resucitar.
  2. Observen con detalle la pintura de Norman Rockwell. Es muy ilustrativa. Se titula "Yendo y viniendo".