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miércoles, 17 de agosto de 2011

El síndrome postvacacional no existe y, otros parecidos tampoco

Este post lo he confeccionado de varias fuentes y de cosecha propia. La Sociedad Española de Psiquiatría (SEP), negó la existencia de la depresión postvacacional como síndrome o enfermedad, ya que sus síntomas se corresponden a un estado emocional normal. Según un sondeo de una empresa de recursos humanos, el 56% de los trabajadores españoles reconoció, en la época de las vacas gordas, que sufría el síndrome postvacacional. Además, casi la mitad, el 45,44%, aseguraba que tardaba al menos una semana en recuperarse de las vacaciones y volver a rendir al 100%. El 36,88% reconocía que necesitaba dos o tres días mientras que sólo un 17,68% afirmaba que lo supera tras el primer día de trabajo.

La tortilla ha cambiado. El hecho de que la gente tenga un trabajo estable al que regresar tras el periodo de descanso estival se convierte en la mejor cura para un trastorno al que millones de españoles se apuntaban cada septiembre. En síntesis, la crisis es un antídoto para los que tienen dicho síndrome. No quiero parecer cruel ni desconsiderado pero 4 millones de españoles, por desgracia, no lo pueden sufrir: están en el paro.

Otros síndromes leves ligados al “no pegar ni sello”:
  • Síndrome prevacacional: días, semanas o meses antes de las vacaciones la gente no hace más que repetir “no puedo más, estoy agotado, cansado, reventado, hecho polvo, etc.” Nuestros ancestros no tenían vacaciones y nunca se quejaban del cansancio prevacacional
  • Síndrome del fin de semana: el viernes por la tarde todo el mundo esta más contento y animado. El domingo por la tarde todo el mundo está más desinquieto"" porque ha de trabajar al día siguiente. Si, encima, ha perdido su equipo de fútbol preferido el cabreo el lunes por la mañana puede ser mayúsculo
  • Síndrome del puente: En septiembre mirar todos los correspondientes al año siguiente para saber cuántos días podrán dejar de trabajar “legalmente”. Si coinciden con fines de semana -el puente desaparece- despotrican del calendario gregoriano
  • Síndromes “familiares”. Algunos son de obligado cumplimiento como cuidar a personas mayores- abuelos o tíos próximos- y, otros forzados por los hijos; éstos se van de vacaciones y dejan a los nietos al cuidado de los abuelos
Estoy convencido de que todos ustedes conocen más síndromes de este tipo. La cuestión es alargar la lista y parecer más culto y cultivado. No se pierdan este venerable vídeo.

martes, 12 de octubre de 2010

La forma del puente

Tengo la suerte de que mi cabezota no para nunca. (para desgracia de los que me rodean). Les estoy preparando un par de entradas interesantes. una sobre un tratamiento natural del TDAH o, mejor dicho, cómo mejorar su concentración y una visión profética de enfermedades futuras de sus hijos debidas a las "nuevas" tecnologías.

Y ahora, vayamos a la entrada de hoy. Pontífice es un título de líderes religiosos, empleado principalmente àra referirse al Papa; su origen es del latín: Pons -> pontis: "puente", y el sufijo -ifice "constructor", significando "El que construye puentes entre los hombres y Dios". En una versión etimológica abreviada, pontífice es el que hace el puente, no "puente" a secas como muchos han hecho estos días. Ergo, no soy ni pontífice ni he hecho puente.

Como los puentes tienen diversas formas, algunos en forma de ojiva, les presento la curva- puente de la vida sostenido por dos "pilares": nacimiento y muerte, hecho que me lleva a felicitar a las mujeres llamadas Pilar.


Siempre digo que estoy en la "adolescencia de la madurez". Es una situación idílica en la que no aspiro a más de lo que soy, sigo siendo honesto conmigo mismo y con los demás, soy sincero sin temor, recibo críticas injustas o malévolas sin que me afecten, procuro corregir los defectos según los consejos de los verdaderos amigos y, me dedico a disfrutar de mis aficiones lo mejor que puedo. Mi puente es como el de abajo; no hay principio ni fin e intento seguir el camino que marca.. Y, por cierto, no se acaba.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Vacaciones "sin hijos"

Se acerca un puente vacacional. Muchas familias se preparan para cargar los trastos y pasar unos días de descanso…¿Descanso o estrés? Para muchos la segunda opción es la respuesta correcta. Atascos de salida, atascos de entrada, restaurantes llenos, imposibles paseos tranquilos con los niños, algún que otro grito… Delicioso.

Algunos papás tienen la suerte de tener abuelos generosos que les guardan a los retoños mientras la pareja se va de viaje sola. ¡Vaya chollo!, pensarán amigos de los papás. ¡Qué vergüenza!, pensarán otros; no tienen entrañas, abandonan a los hijos para disfrutar ellos.

Yo siempre les digo a los papás que uno de los periodos felices de la vida es cuando llega el verano y se pueden enviar a todos los hijos durante 15 días a unas colonias. Aaaaaaah! Que maravilla. Al fin solos. Antes de la llegada de esos preciados días hacen muchos planes: cenar fuera, ir al cine, museos, teatros. Pero me doy cuenta que a muchos les pasa como a mí. Hago muchos planes pero luego prefiero hacer el “perro” como dice un amigo mío. ¿Qué es hacer el perro? Pues eso, no hacer nada, estar tumbado a la Bartola y que te echen de comer.

Muchos padres no están de acuerdo conmigo. La familia ha de permanecer unida contra viento y marea. Si lo hijos se van de colonias sufren hasta la vuelta; temen que les pueda ocurrir algo.

Pienso que estas separaciones son saludables por diversos motivos. Es más, los que llevamos mas de un cuarto de siglo casados también es bueno que uno/a se vaya a cenar o hacer actividades con amigo/as. En plan sano, se entiende. Unas amigas casadas pueden irse juntas un puente a ver Londres, por ejemplo. Otros, hacer un viaje para una final deportiva y alargar la estancia para hacer turismo.

En fin, yo creo firmemente que “hacer vacaciones sin hijos” es honesto, justo y saludable. ¿Alguien no recuerda, cuando era pequeño, haberse quedado en casa porque los papás habían salido o ido de viaje y podías hacer lo que te diera la gana? También es bueno “hacer vacaciones sin padres”.