- Síndrome prevacacional: días, semanas o meses antes de las vacaciones la gente no hace más que repetir “no puedo más, estoy agotado, cansado, reventado, hecho polvo, etc.” Nuestros ancestros no tenían vacaciones y nunca se quejaban del cansancio prevacacional
- Síndrome del fin de semana: el viernes por la tarde todo el mundo esta más contento y animado. El domingo por la tarde todo el mundo está más desinquieto"" porque ha de trabajar al día siguiente. Si, encima, ha perdido su equipo de fútbol preferido el cabreo el lunes por la mañana puede ser mayúsculo
- Síndrome del puente: En septiembre mirar todos los correspondientes al año siguiente para saber cuántos días podrán dejar de trabajar “legalmente”. Si coinciden con fines de semana -el puente desaparece- despotrican del calendario gregoriano
- Síndromes “familiares”. Algunos son de obligado cumplimiento como cuidar a personas mayores- abuelos o tíos próximos- y, otros forzados por los hijos; éstos se van de vacaciones y dejan a los nietos al cuidado de los abuelos
miércoles, 17 de agosto de 2011
El síndrome postvacacional no existe y, otros parecidos tampoco
martes, 12 de octubre de 2010
La forma del puente
viernes, 23 de noviembre de 2007
Vacaciones "sin hijos"
Se acerca un puente vacacional. Muchas familias se preparan para cargar los trastos y pasar unos días de descanso…¿Descanso o estrés? Para muchos la segunda opción es la respuesta correcta. Atascos de salida, atascos de entrada, restaurantes llenos, imposibles paseos tranquilos con los niños, algún que otro grito… Delicioso.
Algunos papás tienen la suerte de tener abuelos generosos que les guardan a los retoños mientras la pareja se va de viaje sola. ¡Vaya chollo!, pensarán amigos de los papás. ¡Qué vergüenza!, pensarán otros; no tienen entrañas, abandonan a los hijos para disfrutar ellos.
Muchos padres no están de acuerdo conmigo. La familia ha de permanecer unida contra viento y marea. Si lo hijos se van de colonias sufren hasta la vuelta; temen que les pueda ocurrir algo.
Pienso que estas separaciones son saludables por diversos motivos. Es más, los que llevamos mas de un cuarto de siglo casados también es bueno que uno/a se vaya a cenar o hacer actividades con amigo/as. En plan sano, se entiende. Unas amigas casadas pueden irse juntas un puente a ver Londres, por ejemplo. Otros, hacer un viaje para una final deportiva y alargar la estancia para hacer turismo.
En fin, yo creo firmemente que “hacer vacaciones sin hijos” es honesto, justo y saludable. ¿Alguien no recuerda, cuando era pequeño, haberse quedado en casa porque los papás habían salido o ido de viaje y podías hacer lo que te diera la gana? También es bueno “hacer vacaciones sin padres”.

