sábado, 1 de marzo de 2008

Protégeles; esfuerzo titánico e ¿imposible?

Cito textualmente lo que he leído: La ONG española Protégeles, está preparando una campaña de alcance internacional, que pretende concienciar del uso responsable de Internet, a falta de pocos días para que el próximo 12 de febrero se celebre el Día Internacional de Internet Segura. Dicha campaña tiene como eje central el lanzamiento de un spot promocional que ha sido adaptado a todos los idiomas de la UE y cuyo objetivo es que el 12 de febrero cada país lance el mismo mensaje al mundo: “Life Online is what you make of it” (La vida en Internet es lo que tu hagas de ella), apelando a la responsabilidad final del usuario en la utilización de las nuevas tecnologías." No recuerdo haber leído el mensaje en ningún lado todavía.

Extraigo parte del trabajo de esta ONG: "Protégeles también participa en la edición de materiales muy reconocidos y valorados en el entorno escolar por su calidad, como la revista gratuita “Conéctate”, y está presente en todas las campañas, mesas y foros sobre seguridad infantil en internet, así como en aquellos relativos a la lucha contra la pornografía infantil. En la actualidad Protégeles ha ampliado su marco de acción a instancias de la Comisión Europea, y trabaja contra nuevos contenidos delictivos en internet: contenidos racistas y xenófobos, de apología del terrorismo y tráfico de drogas. Del mismo modo nuestra organización amplía mes a mes su campo de actuación, con la aparición de nuevos contenidos perjudiciales para los menores, como las denominadas páginas pro-ANA y pro-MIA: dedicadas a extender la anorexia y la bulimia entre los más jóvenes como “estilos de vida libremente elegidos”. Por último Protégeles trabaja para crear sensibilidad y conciencia social , frente al problema de la pedofilia y el incremento de la pornografía infantil en internet. Para nuestra labor resulta de gran importancia la constante colaboración de los medios de comunicación en todas aquellas campañas y acciones que emprendemos. Del mismo modo Protégeles actúa como elemento aglutinador , al trabajar tanto con colegios, asociaciones de padres y madres de alumnos, usuarios, organismos públicos y unidades de policía, como con las principales empresas que ofrecen servicios de acceso y/o contenidos en la Red."

Muchos papás ignoran la existencia de este recurso. Vale la pena navegar un poco por él. Su esfuerzo, si lo logra, será monumental. Es una gota de agua en el desierto. La maldad no tiene límites e Internet tampoco. El mensaje nos lo podemos aplicar a la vida diaria.

viernes, 29 de febrero de 2008

"Échame una vacunilla"

Como con los papás, con lo hijos hay de todo en la viña del Señor. A partir de los dos años ya suelen venir contentos a verme porque ha pasado la época de las vacunaciones. Desde los dos meses de edad hasta entonces, les parezco un comado peliculero que les dispara dardos sin piedad. Claro, a esas edades algunos no quieren verme ni en pintura. Es más, la nariz de payaso que me pongo para hacer "magia potagia" les asusta más. Sé que no soy agraciado; como mucho de joven me parecía a Jean Paul Belmondo. Eso me decían y mi esposa se lo creía; como mucho he sido un hombre "interesante", esto es, un hombre no agraciado con algunas cualidades.

Cuando son más mayores, ya no temen al Dr. Santi. Vienen contentos a la consulta, entre otras razones, porque, mal está el decirlo, tengo una consulta "atómica" que está invadida de juguetes. Hace poco visite a un niño saleroso, divertido, locuaz con un verbo que daría sopas con honda a ZP y Rajoy en los mejores momentos de sus aburridas acusaciones del debate (ahora que todos los diarios puntúan, yo hubiera puesto un 0-0). Le tenía que vacunar así que monté toda la parafernalia de la "magia potagia". Ni corto ni perezoso, se arremangó y me dijo: "No te preocupes, ya me puedes echar la vacunilla". Soberbio.

Me olvidaba, la caricatura es obra de Paco Guzmán.

jueves, 28 de febrero de 2008

Cuando los padres experimentados "se ablandan"

Yo soy el segundo de cinco hermanos. Mi padre era un señor recto y austero y mi madre, una mujer dedicada de pleno a sus hijos. De estudiante era un zoquete redomado. Y todavía recuerdo a mi madre repasando las lecciones conmigo para que pasara los cursos en el Colegio San Ignacio —donde iban los pijos (aunque mi familia era bastante normalita)—. Yo vivía en Sant Cugat; actualmente, la población con mayor crecimiento en España. En aquellos tiempos, por no tener no tenía ni calles asfaltadas, y las pocas bombillas del alumbrado de las que disponía las rompían a pedradas o balinazos los gamberros de turno. Los trenes a Barcelona pasaban cada hora. Por la noche no circulaban, excepto el "golfo" que lo hacía a las 3 de la madrugada.

En este ambiente austero, no criamos mis hermanos y yo. Curiosamente, mientras que a los mayores nos tenían "atados y bien atados", a los que iban llegando, los más jóvenes, nuestros padres les daban mayor "libertad". Entre el mayor de mis hermanos y el menor hay una diferencia de edad de unos 12 años. Cuando nos trasladamos a vivir a Barcelona, me pareció mentira que el padre recto y austero se fuera adaptando a las nuevas circunstancias. El "pequeñín" salía por las noches e iba a esquiar con los amigos: no era un disoluto pero podía decirse que su vida era, comparada con la nuestra, la de un marajá.

En dos días he visto a dos familias estupendas cuyos hijos más "pezqueñines", a cierta distancia de sus otros hermanos, viven también como auténticos reyes: chupetes a montones, bebidas fuera de hora, chuches o palitos de pan a porrillo... "Pobrecillo, es tan pequeño que a éste me apetece mimarlo", cuentan sus madres con mirada amorosa. Mientras tanto, el "tiranillo" campa a sus anchas por su casa y fuera de ella. Eso sí, el "pájaro" en cuestión demuestra tener un dominio y destreza absolutos de cómo se "atonta" a los papás. Con voz remilgada y suave los llama: "mamita, papito".

Me sorprende cómo a los papás con "solvencia contrastada" se les va ablandando el corazón a medida que van adquiriendo mayor experiencia. Yo les recuerdo que lean mi post sobre Barack Obama: "Sí, pueden conseguir dejar de mimarlo".

martes, 26 de febrero de 2008

¿Sanidad gratuita, privada o mixta?

Hay muchas profesiones liberales no socializadas. La médica es una de las pocas que lo están. Nadie va al abogado o al arquitecto sin abonar los honorarios. En España, que, según el dicho de los políticos, tiene la mejor sanidad del mundo, nadie paga por los servicios médicos.

El viernes pasado visité a una nueva paciente de tres años que tenía fiebre. Curiosamente, antes de acudir a mí, sus papaítos habían estado en tres Servicios de Urgencias de Pediatría barceloneses: Valle de Hebrón, San Pablo y Sant Joan de Déu. La niña sólo tenía un catarro de vías altas. En uno de los hospitales no le hicieron ningún añálisis ni le recetaron nada (antitérmicos); en el otro, le realizaron una RX de tórax y le dieron antitérmicos; y en el tercero le hicieron un análisis de sangre y, como resultó ser una infección vírica, sólo le dieron antitérmicos. O sea que la señorita pasó por tres hospitales de alto nivel sin pagar ni un duro. En mi consulta no tenía fiebre y corroboré lo que los padres no aceptaban hasta entonces: se trataba de una infección vírica.

Este abuso de los servicios médicos gratuitos debería acabarse. No hay ningún partido político que "los tenga bien puestos" y se atreva a instaurar un copago o un sistema parecido al francés. Cada una de las visitas tiene un precio mínimo que paga el estado. A medida que un médico se hace más conocido por su buen hacer puede establecer la llamada "diferencia de honorarios"; esto es, cobrar lo del estado más la cantidad que él considere que valen sus servicios. Si es un buen médico, tendrá actividad y sus ingresos irán mejorando. Si, por el contrario, es "un patata", se quedará sin trabajo. Y no hablemos de las "mutuas": ganan dinero a costa de cobrar mucho a los asegurados y de pagar muy poco a los médicos. Son lo más "nefasto" que se ha inventado.

Los abogados se lo han montado bien: lo primero es exigir una "provisión de fondos" y luego ya se verá... Si hace una defensa desastrosa de un cliente, nadie le reclama. ¿Alguien ha denunciado alguna vez a un abogado por hacer mal o no ser eficaz en su trabajo?

La medicina pública es injusta tanto para los médicos como los pacientes. Los primeros, por estar mal pagados; y los segundos, porque pueden abusar de los recursos sanitarios sin control alguno (lo que perjudica a nuestro sistema sanitario y por ende a la sociedad en su conjunto). Yo voto por un NO a la sanidad pública actual: prefiero la medicina mixta.

PD: ¡Ah! Mañana tendrá lugar la charla de Katy Domínguez sobre el niño que tiene problemas en el habla. Todavía hay tiempo para apuntarse. Yo no faltaré; será interesante.

El preservativo femenino, ¿lo han probado?

Cuando vienen jóvenes a mi consulta, les pregunto si han recibido información sobre salud sexual. La mayoría responde que sí. Depués afino un poco más y requiero si saben lo que es un preservativo. Inexorablemente la respuesta es sí. Hasta la madre o el padre afirma con seguridad que "sobre eso ya saben bastante". Afino la pregunta: "¿Has tenido un preservativo en tus manos? ¿sabes cómo se pone?". Aquí las respuestas empiezan a fallar. Muchos "saben" lo que es pero no lo han "tocado" nunca. Si hago el remate final, hasta las madres jóvenes se sorprenden: "¿Habéis visto un preservativo femenino?" Algunas se ríen como si les estuviera tomando el pelo. No hace mucho, una mamá pensó que yo estaba "vacilando" a sus hijas. Pues no, no lo estaba haciendo. Las chicas deben estar al tanto de cómo "protegerse de los chicos": Aparte de estar informadas sobre el preservativo femenino, han de saber que con el dating y petting no hace falta llegar a la penetración; se puede disfrutar con la persona a la que se quiere de muchas maneras sin riesgo de embarazo o de contraer una Enfermedad de Transmisión Sexual. La mitad de las adolescentes embarazadas aborta. Muy triste.

Aunque hay mucha información sobre el preservativo femenino,lo cierto es que las mujeres lo emplean poco. Una de las causas puede ser la poca propaganda que se hace de él, y otra, porque es más caro que el masculino. Pulsen aquí y verán la información del Ministerio de Sanidad y Consumo. En cada comunidad autónoma hay cantidad de recursos e información sobre la sexualidad pero ignoro si los jóvenes entran en estas webs. Hoy por hoy, el hecho de hablar del Tampax ya no supone ningún tipo de reparo para nadie, por lo que no debería ser muy difícil para las mamás dar el paso de instruir a sus hijas acerca de por qué, cuándo y cómo deben servirse de este "método de barrera".

Así que, papaítos, si no están muy duchos en esto de los preservativos, merece la pena darse un "garbeo" por internet no sólo para profundizar sobre el tema, sino para aprender a soltarse un poco a la hora de "enfrentarse" a la educación sexual de sus hijo. Incluso las madres deberían comprarse un preservativo femenino para conocer el grado de dificultad que tiene ponérselo. El vídeo que sigue, apto para adolescentes, ha sido visto más de 300.000 veces y explica perfectamente cómo se coloca.

lunes, 25 de febrero de 2008

Resuelto un "grave problema"

La entrada de agua en los oídos y cómo secarla es un motivo de preguntas constantes entre papás y abuelos. Después de la ducha o del baño en la bañera, la piscina o el mar, ¿cómo le secamos el agua que ha entrado en el conducto auditivo externo? Sabemos que algunas piscinas no reúnen las condiciones adecuadas y que si no llueve este verano tendremos gran cantidad de otitis externas por contaminación del agua.

¿Cómo secamos el pelo? Con un secador... ¿Y cómo podemos secar el agua del oído? Pues con un secador... de oído. A este razonamiento tan sencillo ha llegado un otorrinolaringólogo americano y se ha puesto manos a la obra. Ha diseñado un secador de oído; así de simple. Un trasto más en casa, pero muchos papás quedarán tranquilos para que el agua del oído no produzca una otitis a su hijo. Podrán ir a la piscina en invierno tranquilamente y en verano se evitarán, sin duda, las otitis externas. Además puede usarse, con precaución, en niños a los que les han colocado drenajes transtimpánicos, y favorece por desecación la limpieza del cerumen y las escamas del conducto.

Problema: me he puesto en contacto con el fabricante y no estará disponible en España hasta su adaptación a las normas de la CE.

domingo, 24 de febrero de 2008

De la tolerancia

Perfecta la definición de la RAE: Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.

Sir Joseph, pediatra, filósofo y persona de un gran equilibrio mental, y yo somos compañeros de fatigas desde que íbamos al colegio. Hicimos la carrera de Medicina juntos, escogimos la misma especialidad y nuestras vidas se separaron. Yo me fui a mi hospital y él continúo con su labor en el Hospital Clínico. Por diferentes circunstancias los Servicios de Pediatría se unificaron y nos volvimos a encontrar pues ambos somos profesores asociados de Pediatría de la UB. Yo debo de estar cambiando sin darme cuenta, porque cada vez es más crítico conmigo. Me dice que soy más cascarrabias que antes. Es posible. Es cierto que con el paso de los años te vuelves un poco escéptico con el mundo que te rodea; sabes que hay cosas que por mucho que quieras no podrás cambiarlas a estas alturas de la vida. Lo que no se ha hecho a los 40 difícilmente se hará a los 50 excepto que seas una persona excepcional.

Quizás me he vuelto más cascarrabias en mi forma de expresar mis opiniones pero en en mi profesión me he vuelto absolutamente más tolerante. Por ejemplo, una madre me ha enviado un vídeo que recoge una parte del discurso del famoso psiquiatra Thomas Szasz que lideró el movimiento de antipsiquiatría. Aunque no comparto sus opiniones, reconozco que, al verlo en este vídeo, su buen talante y opinión me atraen.

sábado, 23 de febrero de 2008

"Sé pardillo/a; llega 5 minutos antes"

Durante la adolescencia, se dan pequeños conflictos entre padres e hijos magnificados casi siempre por estos últimos de forma "desgarradora". Principalmente se trata de divergencias relacionadas con la forma de vestir, la paga y muy especialmente con las salidas nocturnas. La mayoría de los jóvenes exigen, al igual que las grandes superficies comerciales, mayor libertad horaria. Los padres, con buen criterio, echan el freno según la edad del hijo "marginado/a". Los vástagos refunfuñan: "Me tienen secuestrado; TODOS mis amigos salen o tienen permiso para llegar a tal hora menos yo".

En sus visitas de revisión, a partir de los 10 años, ya les sugiero a los padres que empleen la estrategia de los "5 minutos antes"; así sus vástagos se ganarán la confianza de sus papás y lograrán salir hasta más tarde cuando sean más mayores. Los "5 minutos antes" consiste en que los adolescentes más que puntuales sean hiperpuntuales. Cuando les dan permiso para llegar más tarde, les sugiero que exijan a sus hijos que lleguen 5 minutitos antes de la hora acordada. De llegar 5 minutos antes o 10 minutos después supone para los papás más estrictos o sufridores pasar de estar satisfechos por la responsabilidad de su hijo a la zozobra de "¿le habrá pasado algo?".

¿Cómo reacciona usted ante una situación como la que muestra la foto de este post?
Sin lugar a dudas, ser puntual es un signo de madurez (aunque hay muchos adultos que ignoran que existen los relojes y se "guían" por la intensidad de la luz solar). Por eso la puntualidad de los hijos da confianza a sus padres, y si "los marginados" van pidiendo llegar más tarde —por ejemplo, un cuarto de hora—, con esta estrategia lo conseguirán más fácilmente que sus "coleguis".

jueves, 21 de febrero de 2008

"Tiene un principio de..."

En muchas ocasiones, para intentar que los padres comprendan un concepto médico y no se asusten, empleamos un lenguaje peculiar. Las palabras como neumonía o meningitis dan escalofríos a los papás. Hace muchos años —parece que esté explicando un cuento—, algunos pediatras barceloneses inducían a los padres a creer que eran unos médicos supersabios —cuando en realidad eran normalitos— para atraer más clientes a su consulta. Incluso por esa época Alberto Sordi protagonizó una película El médico de la mutua en la que mostraba todas las triquiñuelas que empleaba para impresionar al personal.

Cuando tenían ante sí a un niño con un catarrito de medio pelo, estos pediatras pronunciaban la siguiente frase solemne: "Este niño tiene un principio de pulmonía". Por aquella época, la pulmonía era una enfermedad grave, por lo que los padres, acongojados, cumplían a rajatabla el tratamiento que consistía en darle, la mayoría de las veces, una tanda de inyecciones. Confiando en el "sabio", los padres llevaban al niño de nuevo al médico poco tiempo después. Como sucede con la mayoría de catarros, los niños se curaban solos, pero los papás creían a pies juntillas que el pediatra había salvado a su hijo de una neumonía. Estos pediatras se servían de esta misma estrategia en los niños con cefaleas y vómitos por cualquier virus, y sentenciaban: "Tiene un principio de meningitis" y de este modo se iniciaba el mismo patrón de seguimiento que el de la supuesta neumonía. De "principio de meningitis" nada de nada. O se tiene o no se tiene.

Curiosamente, aunque los tiempos han cambiado, para que los padres entiendan que el niño tiene una bronquitis aguda, algunos pediatras dicen con buena fe que "tiene un principio de neumonía" con el ánimo de que la familia no se vaya angustiada con el diagnóstico de neumonía verdadera.

Esto me recuerda, en otro orden de cosas, un famoso episodio que ocurrió en un servicio de urgencias —ya desaparecido— al que yo acudía como asistente para desfogarme mientras estudiaba Medicina. En las urgencias hay que redactar un parte médico muy claro y detallado de lo que se ha observado en el paciente. Un médico novato escribió en un parte: "... y el paciente ingresa casi muerto". El juez lo llamó conminándole a que aclarase el significado de la frase. El médico se defendió: "Pues lo pone bien clarito: no estaba muerto del todo".

miércoles, 20 de febrero de 2008

Para qué estamos los hombres en casa, y mi escúter...

Ayer, saliendo del hospital con mi añosa scooter Honda Bali que me aguanta hasta lo indecible, tuve un accidente de tráfico. Al girar en una esquina, un coche que desaparcaba de forma rápida me cerró el paso. Antes de empotrarme contra él, en una fracción de segundo, decidí tirarme con la moto de lado. Como por arte de magia apareció mucha gente dispuesta a ayudarme. El hecho de haber trabajado durante años en urgencias y cuidados intensivos pediátricos me hizo reaccionar rápidamente. Dije a los que me rodeaban "¡no me toquen!", pero les pedí que me quitaran la moto de encima; me dolía todo pero podía mover manos y pies, y afortunadamente no tenía nada roto. Me ayudaron a levantar mi cuerpo serrano culibajo, paticorto y de barriguita cervecera que decidió subirse otra vez a la sufrida macchina sportiva. La manga de mi chaqueta estaba hecha trizas -todavía hay rebajas- y mi codo y pierna derechos maltrechos. Cuando terminé de trabajar en la consulta, me fui a casa a dormir, aunque me costó lo mío.

No sé si les he contado lo que me decía mi suegro, persona sabia y prudente, al que quería mucho. Una vez me sentenció: "Yo en esta casa estoy y mando para las cosas importantes; pero nunca pasa nada". Unos años después de casarme con su hija yo quería moverme en moto porque circular por Barcelona era y es terrorífico. Mi esposa se plantó: "La moto o yo". Me acordé de las palabras de mi suegro y me dije: esto es importante. Mi respuesta fue peliculera de serial mejicano: "La moto". Bendita decisión, me quedé con mi esposa y con la moto.

Ya no he vuelto a tomar más decisiones. No ha vuelto a ocurrir nada importante.

¡Ah!, me olvidaba de la foto. Los hombres, especialmente algún lector pardillo, sólo se habrán fijado en el pandero de la moza. Malvados, esa foto es para mostrar una infracción: la pasajera no lleva casco.