Mostrando entradas con la etiqueta scooter. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta scooter. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de febrero de 2009

"Pupa" Dr.Santi

Me compré una linda Honda Lead de 110 cc plateada hace poco para darle un descanso a la Honda Bali que me soportaba. Cuando llevaba 48,3 km. recorridos iba a una reunión médica. Al entrar en un vado se me fue de lado y tanto moto como servidor cayeron al suelo. Mi masa corporal a 20 km/hora generó según Einstein una energía que me cascó el tobillo y hombro derechos. Al principio pensé que no era nada pero dos días después estoy hecho papilla y casi no puedo escribir. Pero no sólo es eso; me fastidia que estando tan nuevecita y reluciente esté ya con rayadas en el lado derecho. ¡Qué rabia!. Parece que ya tenga 2000 km. La he ultrajado nada más llegar a mis manos; igual me denuncia por maltrato.

Así que hasta mañana. Me voy a hacer reposo y tirarme a la Bartola con permiso de mi esposa.

domingo, 15 de febrero de 2009

Una clasificación que me gusta

En bastantes ocasiones los padres están preocupados por algún síntoma que presenta el niño. Yo les explico, para tranquilizarles, que los pediatras o por lo menos yo nos regimos por síntomas de alerta y síntomas de alarma. 
  1. los de alerta significan que debemos hacer un seguimiento cuidadoso del niño por si surge algún problema (dolor abdominal - puede indicar estrés en el niño o infección leve por parásitos)
  2. los de alarma requieren una actuación inmediata o enviar al niño/a a un servicio de urgencias (dolor abdominal - intenso, acompañado de vómitos y localizado en fosa ilíaca derecha son síntomas de apendicitis)
A su vez el pediatra de guardia califica a la situación del niño como de urgencia (grave) o emergencia (muy grave).

Me he cambiado mi requeante Hosda Bali, sufrida donde las haya y con una entereza a prueba de Dr. Santi, por una Honda Lead 110 que se parecen mucho. Como soy muy práctico la compré sin ni siquiera probarla. Con lo que me informé de ella tenía tenía suficiente y no me arrepiento en absoluto de haberlo hecho. Además me salió muy bien de precio.

Doctor, ¿qué tiene que ver una scooter con una urgencia? La verdad es que no se parecen en nada pero en el librito de instrucciones, que casi nadie se lee de pe a pa, me han llamado poderosamente la atención unas recomendaciones para tener en cuenta al usarla:
  • Peligro: si no respeta las instrucciones perderá la vida o sufrirá lesiones graves
  • Advertencia: si no respeta las instrucciones puede perder la vida o sufrir lesiones graves
  • Precauciónpuede sufrir lesiones si no sigue las instrucciones
Claras y concisas. Muchos papás no distinguen entre las tres a la hora de conducir, hacer actividades con su hijo/a o seguir las instrucciones de pediatra delante de un problema y, claro, se estrellan. Reconozco que para mí, el mayor riesgo del scooter es hacer pequeñas imprudencias como ratonear entre coches o adelantar por la derecha. En este aspecto el exceso de confianza casi roza la advertencia.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Los peligros de la escúter

La palabra escúter no está incluida en el diccionario de la RAE. La mayoría de veces se ve anunciada como scooter. Yo tengo una- me pueden ver de espaldas en la foto- que a trancas y barrancas transporta mi serrano cuerpo no sólo por las calles, avenidas y paseos de Barcelona sino que me ha llevado al aeropuerto y la he dejado aparcada sin candado por lo cochambrosa que está mientras yo me iba de viaje. Pacientemente me ha esperado hasta mi vuelta y, con su potencia habitual, me ha llevado a casa.

La escúter tiene algunos peligros. Es tan ligera que te permite "ratonear" entre los coches y llegar primero al semáforo en rojo. Sin embargo esta ligereza y la sensación de pequeñez hace que te vuelvas más osado: adelantar coches por el carril bus, pasar una calle con prohibida la circulación, apurar al máximo los semáforos, subirte a lacera en caso de falta de tiempo, etc.

Yo reconozco que las motos son molestas para los automóviles y para los viandantes pero ir en una de ellas con tráfico intenso... Ahhhhhh, es un placer. Alguna vez cometo alguna pequeña infracción a sabiendas pero vigilando bien que no haya peligro.

Muchos jóvenes piden a sus padres que les concedan una escúter algunos de ellos, magnánimos, pontifican: "Si apruebas el curso te la compraré". Este es un mal estímulo, el final de curso está lejísimos y el esfuerzo se diluye con el paso de los meses. Si los padres están decididos a cumplir la promesa hecha por el rendimiento escolar lo mejor es comprarla ya, dejarla aparcada en un lugar visible y decirle: "La escúter ya la tienes, sólo te falta recoger la llave cuando traigas las notas finales con todo aprobado". El joven mirará ese objeto del deseo al alcance de su mano pero tendrá que hincar los codos hasta conseguir la llave.

viernes, 11 de abril de 2008

Sencilla manera de recomendar el uso del casco

Si su hijo quiere ir en moto, ustedes deben decidir de antemano (sin que él lo sepa) lo siguiente:
  • Si se la comprarán "porque todos tienen y yo no".

  • Una vez decidida la compra se firma con su hij@ un contrato de uso (días, hora, gastos, gasolina, reparaciones, multas, etc.) y las condiciones de retirada (mal rendimiento escolar, conducción inapropiada, etc.).

  • Entre las condiciones de retirada de las llaves de la moto está el mal uso o falta de cuidado del casco. Enséñenle este vídeo portugués al que le sobran las palabras.


miércoles, 20 de febrero de 2008

Para qué estamos los hombres en casa, y mi escúter...

Ayer, saliendo del hospital con mi añosa scooter Honda Bali que me aguanta hasta lo indecible, tuve un accidente de tráfico. Al girar en una esquina, un coche que desaparcaba de forma rápida me cerró el paso. Antes de empotrarme contra él, en una fracción de segundo, decidí tirarme con la moto de lado. Como por arte de magia apareció mucha gente dispuesta a ayudarme. El hecho de haber trabajado durante años en urgencias y cuidados intensivos pediátricos me hizo reaccionar rápidamente. Dije a los que me rodeaban "¡no me toquen!", pero les pedí que me quitaran la moto de encima; me dolía todo pero podía mover manos y pies, y afortunadamente no tenía nada roto. Me ayudaron a levantar mi cuerpo serrano culibajo, paticorto y de barriguita cervecera que decidió subirse otra vez a la sufrida macchina sportiva. La manga de mi chaqueta estaba hecha trizas -todavía hay rebajas- y mi codo y pierna derechos maltrechos. Cuando terminé de trabajar en la consulta, me fui a casa a dormir, aunque me costó lo mío.

No sé si les he contado lo que me decía mi suegro, persona sabia y prudente, al que quería mucho. Una vez me sentenció: "Yo en esta casa estoy y mando para las cosas importantes; pero nunca pasa nada". Unos años después de casarme con su hija yo quería moverme en moto porque circular por Barcelona era y es terrorífico. Mi esposa se plantó: "La moto o yo". Me acordé de las palabras de mi suegro y me dije: esto es importante. Mi respuesta fue peliculera de serial mejicano: "La moto". Bendita decisión, me quedé con mi esposa y con la moto.

Ya no he vuelto a tomar más decisiones. No ha vuelto a ocurrir nada importante.

¡Ah!, me olvidaba de la foto. Los hombres, especialmente algún lector pardillo, sólo se habrán fijado en el pandero de la moza. Malvados, esa foto es para mostrar una infracción: la pasajera no lleva casco.

jueves, 14 de junio de 2007

Alta Escuela de Negociación en casa; triunfe en 30 segundos


Los padres negocian con sus hijos; la mayoría de las veces como Dios les da entender, otros tienen criterios claros y algunos van a la deriva. Frecuentemente, se recurre al soborno, falsas promesas, etc.

Pero el tema de hoy es diferente. Propongo a los padres que realicen contratos con sus hijos en diferentes etapas de la vida. Los instrumentos electrónicos han invadido nuestra vida de tal forma que ni los adultos nos sustraemos a ellos (móviles, mp3, consolas, DVD, pantallas planas.....).

A medida que el niño crece va entrando en este mundo y va pidiendo que se le compren estos aparatos, muchas veces con un argumento desestabilizador para los padres: "Todos lo tienen y yo no" Esta frase repetida hasta la saciedad llega a tamblaear los esquemas de los padres y dudar si están obrando bien o mal "con el nene".

Es por ello que les propongo una Escuela de Negociación con los siguientes puntos:

  1. Los padres han de decidir, entre ellos, cuando introducirán la electrónica en la vida de sus hijos (móviles, consolas, messenger....)
  2. Lo mismo para otras situaciones: salidas, vuelta a casa por la noche, semanadas, compra de una moto....)
  3. Lo anunciarán a bombo y platillo. Así los hijos saben a que atenerse. Por ejemplo, el móvil a partir de los 14 años, la moto a partir de los 18 si se lo paga todo él.
  4. Antes de comprar se reune el consejo familiar: padres e implicados y se redacta un contrato de horas o condiciones de uso que incluirá donde se coloca, horas de uso, rotación entre hermanos, etc.
  5. Si el niño exige algo antes de tiempo los padres responderá en plan peliculero: "Ya quedó claro, tema no negociable"

Dejar las cosas claras antes de que ocurran de forma inevitable libra a los papás de muchos quebraderos de cabeza. Por la mente de los hijos pasará la siguiente reflexión enfurecida: "Mis padres me marginan" Pero no se amilanen, vivirán traquilos y en armonía. Cuando los hijos sean adultos les darán la razón.