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sábado, 13 de diciembre de 2014

Bronquiolitis en el niño, nada sirve para nada

Estamos en plena época de broquiolitis. Los ingresos bloquean las camas de los hospitales por la cantidad de niños afectados y porque como mínimo suelen estar entre 7 y 10 ingresados. Lo gordo es que tras años de estudio e investigaciones, la Academia Americana de Pediatría (AAP) publicó en noviembre una nueva guía sobre la bronquiolitis que es descorazonadora. Simplificando, nada sirve para nada.

Estoy de acuerdo con el encendido editorial publicado  por el Dr. Manuel Gimeno. El desespero de los pediatras ante esta infección hace que se empleen tratamientos que resultan ineficaces, tanto fuera como dentro del hospital. Sin duda, se hacen con buena voluntad creyendo que mejorará al niño y para que los padres estén más tranquilos al "ver que se le hace algo". Pero ya en el 2010 los expertos españoles avisaron que casi nada se podía hacer. La nueva Guía de Práctica Clínica de la AAP es desoladora.

Sin embargo, debo decir que la medicina es ciencia pero también arte. Los protocolos son importantes en enfermedades muy graves, y muy especialmente ante situaciones complejas, como se ha visto en la crisis del ébola. Ahí no hay más remedio que ajustarse  a las pautas o recomendaciones para evitar fallos. En cambio, hay muchas situaciones y enfermedades en que la pauta o el protocolo puede ser modificada por el arte o la experiencia del pediatra y, probablemente, esta infección sea una de ellas.

Grabar al niño mientras tose puede ser muy útil para el pediatra.


jueves, 22 de enero de 2009

La historia del Vicks VapoRub pero ¡ojo con él!


Una pequeña de 18 meses tuvo una gravísima insuficiencia respiratoria después de ponerle un ungüento directamente bajo la nariz. Esto originó una investigación en toda regla. 

Vicks Vaporub ya lleva 100 años en el mercado con la ayuda del que desde sus inicios fue su ingrediente clave: mentol. En aquella época, el mentol era una droga conocida de origen japonés, que fue incorporada a la base del ungüento. Al frotar el producto en el pecho de la persona, el calor del cuerpo vaporiza el mentol y permite que los vapores sean inhalados durante horas. 

Vicks nació cuando en 1880 Lunsford Richardson, conjuntamente con su principal socio, compraron la firma Porter & Tate Drugstore y la renombraron “Richardson & Farris Drugstore”. A finales del 1905 y principios del 1906, Lunsford Richarson fundó la empresa Vick Familiy Remedies Company. Se eligió el nombre Vicks porque era mas corto y su cuñado se llamaba Vick. Al principio Vicks solo vendía en un pequeño pueblo de los Estados Unidos llamado Greensboro y aledaños. Este producto seria el motor de todo el negocio Vicks. De los 21 productos Vicks que fabricaba la empresa, el más popular era Vicks Group & Neumonía. En 1912 todos los productos se dejaron de fabricar menos Vicks al que cambiaron el nombre por el de Vicks Vaporub, como se le conoce y es un medicamento compuesto de balsámicos naturales como eucalipto, trementina, alcanfor, nuez moscada y cedrus deodora, con mentol y vaselina

Sin embargo, el popular ungüento Vicks VapoRub, puede ser muy peligroso para los bebés y los niños de corta edad. En la revista 'Chest', de la American College of Chest Physicians - especialistas en enfermedades pulmonares-- se demuestra que este bálsamo puede estimular la producción de mucosidad e inflamación en las vías respiratorias, afectando gravemente a la respiración de bebés y niños de corta edad. Los ingredientes del Vicks son irritantes y pueden provocar crisis parecidas al asma.

Los que trataron a la niña quisieron saber el efecto del Vicks VapoRub en los niños pequeños  . Comprobaron en laboratorio, experimentando con hurones porque tienen las vías respiratorias similares a las humanas, que aumentaba la producción de moco en hasta 59 por ciento. Se ha comprobado que algunos de los ingredientes de Vicks, principalmente el mentol, "engañan al cerebro" al hacerle creer que la respiración se hace más fácil debido a una sensación de frescor y de mejoría falsa.

Sabido esto, también tendrán que ir con cuidado con un producto llamado  Fluirespira, un parche balsámico para la ropa que contiene aceites esenciales balsámicos de eucalipto y alcanfor que se liberan de forma gradual y continuada durante la noche. Se aplica directamente sobre la ropa con un adhesivo, y puede ser utilizado en adultos y en los niños de edad a partir de 2 años.

¡Como me acuerdo de los parches Sor Virginia! Eran para el dolor pero se usaba como el 6 en 1

jueves, 21 de febrero de 2008

"Tiene un principio de..."

En muchas ocasiones, para intentar que los padres comprendan un concepto médico y no se asusten, empleamos un lenguaje peculiar. Las palabras como neumonía o meningitis dan escalofríos a los papás. Hace muchos años —parece que esté explicando un cuento—, algunos pediatras barceloneses inducían a los padres a creer que eran unos médicos supersabios —cuando en realidad eran normalitos— para atraer más clientes a su consulta. Incluso por esa época Alberto Sordi protagonizó una película El médico de la mutua en la que mostraba todas las triquiñuelas que empleaba para impresionar al personal.

Cuando tenían ante sí a un niño con un catarrito de medio pelo, estos pediatras pronunciaban la siguiente frase solemne: "Este niño tiene un principio de pulmonía". Por aquella época, la pulmonía era una enfermedad grave, por lo que los padres, acongojados, cumplían a rajatabla el tratamiento que consistía en darle, la mayoría de las veces, una tanda de inyecciones. Confiando en el "sabio", los padres llevaban al niño de nuevo al médico poco tiempo después. Como sucede con la mayoría de catarros, los niños se curaban solos, pero los papás creían a pies juntillas que el pediatra había salvado a su hijo de una neumonía. Estos pediatras se servían de esta misma estrategia en los niños con cefaleas y vómitos por cualquier virus, y sentenciaban: "Tiene un principio de meningitis" y de este modo se iniciaba el mismo patrón de seguimiento que el de la supuesta neumonía. De "principio de meningitis" nada de nada. O se tiene o no se tiene.

Curiosamente, aunque los tiempos han cambiado, para que los padres entiendan que el niño tiene una bronquitis aguda, algunos pediatras dicen con buena fe que "tiene un principio de neumonía" con el ánimo de que la familia no se vaya angustiada con el diagnóstico de neumonía verdadera.

Esto me recuerda, en otro orden de cosas, un famoso episodio que ocurrió en un servicio de urgencias —ya desaparecido— al que yo acudía como asistente para desfogarme mientras estudiaba Medicina. En las urgencias hay que redactar un parte médico muy claro y detallado de lo que se ha observado en el paciente. Un médico novato escribió en un parte: "... y el paciente ingresa casi muerto". El juez lo llamó conminándole a que aclarase el significado de la frase. El médico se defendió: "Pues lo pone bien clarito: no estaba muerto del todo".

sábado, 26 de enero de 2008

"Usté no le da cortisona a mi niño, porque me lo mata"

El estadounidense Philip Showalter Hench, premio Nobel de Medicina en 1950, fue el descubridor de la cortisona. A la derecha, les muestro su foto; tenía un aspecto majete.

La cortisona, como medicamento, se emplea para tratar múltiples trastornos. Puede tanto curar como matar, aunque eso ocurre con la mayoría de los productos. Estamos pasando por una época de bronquiolitis, bronquitis, crisis asmáticas y problemas respiratorios. Los padres temen a la cortisona y, algunos, se niegan a utilizar este potente recurso terapéutico. En el niño suele emplearse con más frecuencia en problemas agudos por su gran poder antiinflamatorio. Los endocrinólogos infantiles la utilizan en enfermedades que tienen un descenso de corticoides como la enfermedad de Addison.

En ocasiones, por distintos estímulos, algunas células de nuestro cuerpo liberan unas sustancias que provocan inflamación excesiva en cualquier parte del organismo. Los corticoides frenan la liberación de estas sustancias y las reducen de forma muy efectiva. Especialmente, en esta época del año, con tanta laringitis, crisis de asma o empeoramiento de la lesiones atópicas. Los corticoides se pueden administrar por todas las vías: inyección, comprimidos, gotas, pomadas y sprays para inhalar.

Como todo medicamento, si está bien administrado, no tiene ningún peligro. Una mala administración o dosificación tiene muchos efectos secundarios. No se recomienda la administración prolongada a niños, ya que retrasan el crecimiento óseo y los hacen más susceptibles a las infecciones, de manera que infecciones banales en niños normales pueden llegar a ser peligrosas e incluso fatales debido a la inmunosupresión inducida por los corticoides.

Confíe en su pediatra si le da cortisona a su hijo y no dude en preguntarle cualquier duda que tenga. Al niño que menciono en el título de este post no lo maté; se puso perfecto. Incluso ahora tengo que frenar al padre porque, si el pequeño presenta síntomas parecidos, me dice: "Qué, doctor, ¿le echo un chorrito de cortisona?"

martes, 15 de enero de 2008

¿Qué es el virus VRS? Mal bicho

En uno de lo primeros post les expliqué la anécdota de una belleza que me vino a dar un beso durante la cena de una boda. Había sido paciente mía y ahora es una estupenda mamá. Y el papá no está incluido en mi clasificación LST. Pues bien, su bebé ha estado pasando la maroma por culpa de una broquiolitis. Con su colaboración y cuidados hemos conseguido no ingresarlo en el Hospital aunque ha rozado el larguero.


El virus respiratorio sincitial (VRS) es el causante del 60-90% de las bronquiolitis. Según la Asociación Española de Pediatría el VRS infecta aproximadamente al 75% delos niños durante el primer año de vida y acerca del 100% al final del segundo año. La bronquiolitis es una de las causas más importantes de aumento de los ingresos de los bebés en un hospital durante los meses de invierno. Cada año un 2-3% de los niños menores de 2 años tendrá que ser ingresado en un hospital durante unos 10 días y morirán el 1%. En España, la población estimada de menos de 2 años es de 730.000 niños, por lo que el VRS puede ocasionar unos 7.000-14.000 ingresos hospitalarios al año y el número de niños fallecidos por el VRS oscilará entre 70-250 niños cada año.

La bronquiolitis es una infección de la parte final de los bronquios y generalmente ataca a los bebés menores de 6 meses. Los síntomas de la bronquiolitis son parecidos al los de asma pero en un bebé son muy angustiantes, vean este vídeo: dificultad para respirar (se hunden los espacios intercostales y subcostales), quejido frecuente, silbidos al sacar el aire, respiración muy rápida (más de 40 por minuto) y tos en forma de accesos con sensación de tener el pecho muy cargado). La fiebre- a veces los menores de 3 meses no tienen- y obstrucción nasal por mocos son los síntomas iniciales. No hay tratamiento específico contra este virus. Lo único que se puede hacer es administrar corticoides, broncodilatadores y oxígeno. Algunos bebés agotan sus fuerzas y es necesario ayudarlos con ventilación artificial hasta que ha disminuido la inflamación de sus bronquios.


Mal bicho el VRS, mal bicho. Si ustedes tienen un bebé recién nacido no deje entrar en su casa a nadie que esté resfriado y menos a niños que vayan a una guardería. Si por casualidad entran acompañando a una visita inevitable enciérrenlos en una habitación a cal y canto hasta que se vayan.