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viernes, 16 de noviembre de 2012

¿Los médicos españoles tienen mayor riesgo de suicidio?

Una vez me regalaron un libro que debo tener el el baúl de los recuerdos más o menos titulado así: "Doctor, y a usted  quién le cuida". Existe la creencia de que el médico no se pone enfermo y es una especie de Superman que aguanta lo que le echen: guardias interminables, salarios bajos, agresiones de los pacientes, malas condiciones de trabajo y un sinfín de etcéteras. Pero no es así, es un ser humano.

Acabo de leer una noticia que me ha sorprendido. En EEUU en donde la "clase médica" se encuentra entre el grupo de profesiones mejor pagadas (por eso no querían a Obama y mayoritariamente son republicanos) unos investigadores señalan que la tasa de suicidios entre los médicos es significativamente mayor que la de la población general. Increíble dado que, probablemente, tienen acceso a los servicios médicos y de salud mental con más facilidad que otros enfermos. Al parecer, el estrés del trabajo, junto con tratamiento inadecuado de la enfermedad mental, explican esa elevada tasa de suicidios.

En la web del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona pueden encontrar dos apartados llamativos: 

Son dos loables iniciativas desconocidas para el público pero, al parecer, eficaces. Desconozco si en el estado español la tasa de suicidios entre médicos es tan elevada como la de EEUU.

sábado, 6 de octubre de 2012

Chic@s que autolesionan

No conocemos con exactitud la llamada auto-lesión no suicida (self-injury) en niños menores de 11 años. Un reciente estudio muestra que, en conjunto, el 9% de las niñas y el 7% de los niños se auto lesionaban su piel con cortes, quemaduras, insertando objetos puntiagudos o golpeándose a sí mismos.

A pesar de que los datos se han de tomar con cautela resulta escalofriante que niños de 7 años ya empiecen a autolesionarse por su angustia psicológica. Hemos de estar atentos a estas manifestaciones de desconsuelo tan sutiles que ellos justifican como accidentales o fortuitas.

jueves, 22 de octubre de 2009

¿Qué hemos hecho mal?

Muchos padres nos hacemos esta pregunta; sobretodo cuando tenemos o hemos tenido problemas con los hijos. Los “expertos” y yo –teóricamente- entre ellos, no hacen más que pontificar que los padres son los grandes culpables de los problemas generados por los hijos. Craso error. Hay dos tipos de problemas en los hijos: en primer lugar, los que son resultado del escenario descrito por Jordi Royo, "Los rebeldes del bienestar". En segundo lugar, están los generados por enfermedades mentales, genéticas en su mayoría, conocidas o todavía desconocidas con unas manifestaciones externas desde lo más sutil hasta lo más grave. Un caso bien sencillo es mi familia. Somos 5 hermanos de los mismos padres y nos criaron en un ambiente rural sin tecnología alguna; de ellos 4 hemos “progresado adecuadamente” y, desgraciadamente, la pequeña decidió no vivir más hace poco tiempo cuando ya estaba en la cuarentena.

Soy un firme convencido que la separación entre psiquiatría y neurología fue un desastre y a pesar de las aportaciones de la psiquiatría es ahora cuando la neuropsiquiatría, en versión moderna las llamadas neurociencias, ayudada por la tecnología de neuroimagen, bioquímica, genética y biología molecular están dando soluciones a trastornos que de otra manera hubieran quedado en el cajón de las psicosis.

Yo también me pregunto: ¿Qué he hecho mal en mi vida para que algunas cosas hayan salido tan torcidas? Intento desculpabilizarme pero, en ocasiones, hay algo interior que me lo impide. Sin embargo, desde aquí animo a los padres que están en mi grupo a que piensen que ellos no son culpables de nada. Han hecho todo lo que han podido en ese equilibrio que forja la personalidad de una persona: nature (genética) o nurture (ambiente) y no les quepa la menor duda de que la culpable es la nature porque ellos han proporcionado todo su amor y cuidados a sus hijos.

martes, 8 de septiembre de 2009

Million dolar baby

La noche del sábado pasado estuvimos viendo mi esposa y yo, sin la perrita, esa película de oferta de La Vanguardia, protagonizada y dirigida por Clint Eastwood. Confieso que como actor no es santo de mi devoción por su estilo "americano" de actuar bastante diferente de los fabulosos actores ingleses como Michael Caine o Sean Connery. Reconozco que ha sido un personaje que se ha superado a sí mismo con su tristes inicios de "cow boy" por Almería hasta llegar a la cima del séptimo arte. Mi mujer se fue a dormir con un sabor amargo, triste y con el corazón encogido. Yo me fui con la duda de que el juramento Hipocrático es muy difícil de cumplir.

En mi vida he estado rodeado de suicidios en familiares muy próximos y queridos; sinceramente creo que es una forma de auto - eutanasia muy respetable. No entro en aspectos religiosos. Hasta hace poco, según la Iglesia católica, los que se suicidaban no podían ser enterrados en un cementerio junto con los demás. Otros no se atreven a hacerlo o no pueden pidiendo ayuda a otras personas. No sé si hubiera actuado como Frankie Dunn (Clint Eastwood) al final de la película provocando la muerte de la vida no deseada de Maggie Fitzgerald (Hilary Swank). Nadie puede menospreciar a una persona que se suicida; su sufrimiento es terrible. El que no lo padece se llena la boca de palabras vacías y machaconas porque va en contra de la "voluntad y los designios de Dios". ¿Dios existe o nos lo hemos inventado?

Cuando nuestra perrita tenía cáncer, vomitaba continuamente y estaba deshauciada en un estado lamentable nos miraba con unos ojos tristes que hablaban por sí solos. Nos pedía por favor que acabáramos con su sufrimiento y así lo hicimos durmiéndola suavemente en brazos de mi esposa. Si hubiera sido un adulto como en el caso de la película y lo hubiéramos hecho se nos habría tildado de asesinos. Yo nací en un entorno católico-franquista y recuerdo la frase en que Dios dijo a Eva: "¡Parirás con dolor"! Génesis Capitulo 3 Versículo 16 Biblia) y las mujeres con los años han respondido: "¡Y una butifarra!"

sábado, 11 de abril de 2009

Su hijo/a ¿están deprimidos?

Hace poco escribí sobre el mobbing yel bullying en las escuelas como un problema realmente grave que puede tener consecuencias desastrosas entre ellas la depresión. Sin tener relación con ello se ha publicado un estudio preocupante. lL depresión mayor es cada vez más frecuente entre los jóvenes y muy especialmente entre los adolescentes. Se ha demostrado que el ¡3%! de los niños tiene depresión y ésta asciende hasta el 6% en los adolescentes y de éstos el 20% seguirán con depresión grave a lo largo de su vida. La depresión iniciada en la adolescencia tiene mucho riesgo de muertes o intentos de suicidio o periodos de invalidez por trastorno mental al ser adulto. Sabemos que la depresión en los jóvenes está relacionada como embarazos no deseados , mal rendimiento escolar e inestabilidad en el trabajo, en la sociedad y en la familia.

Lo triste es que, a pesar de que el tratamiento de la depresión en los jóvenes es muy efectivo, la mayoría de ellos no reciben la atención médica adecuada por no ser diagnosticada. ¿Qué podemos hacer para ayudarles? Una posibilidad es administrar cuestionarios de cribado como el PHQ9P (Copyright © 2005 Pfizer Inc. Todos los derechos reservados) para seleccionar los que están en riesgo. Se lo pongo para que vean lo sencillo que es de contestar por el propio joven puntuando a las preguntas así:
No del todo = 0, Varios días = 1, Más de la mitad de los días = 2, Casi todos los días = 3

Durante las últimas 2 semanas, ¿te has encontrado mal o descentrado por alguno de los siguientes problemas?.
1. Poco interés o placer en hacer cosas
2. Has estado decaído(a), deprimido(a), o sin esperanzas
3. Dificultad pra dormirte, permanecer dormido(a), o dormir demasiado
4. Encontrado cansado o teniendo poca energía
5. Pérdida de apetito o ganas de comer en exceso
6. Sintiéndote mal contigo mismo(a), que eres un fracaso/desastre, que todo lo haces mal, que te llevas mal con tu familia
7. Dificultad en concentrarte en cosas, tales como leer el periódico o ver televisión
8. Hablas o andas tan lento que los demás te los notan o por el contrario estás inquieto(a) o agitado(a) de lo que estás habitualmente
9. Tienes pensamientos de que estarías mejor muerto(a), no vale la pena vivir o has pensado en el suicidio

Después de responder se añade una aclaración importante; si ha marcado alguna de las respuestas tiene que señalar hasta que punto le han afectado en el trabajo, en las tareas del hogar o llevarse bien con otras personas (nada, un poco, mucho, muchísimo).

No es fácil separar la distimia transitoria, propia del adolescente, de un estado depresivo. la distimia, en realidad es un trastorno crónico más o menos leve. Recientemente en la televisión catalana se mostraba la falta de recursos para las enfermedades mentales de los jóvenes.