
La noche del sábado pasado estuvimos viendo mi esposa y yo, sin la perrita, esa película de oferta de La Vanguardia, protagonizada y dirigida por Clint Eastwood. Confieso que como actor no es santo de mi devoción por su estilo "americano" de actuar bastante diferente de los fabulosos actores ingleses como Michael Caine o Sean Connery. Reconozco que ha sido un personaje que se ha superado a sí mismo con su tristes inicios de "cow boy" por Almería hasta llegar a la cima del séptimo arte. Mi mujer se fue a dormir con un sabor amargo, triste y con el corazón encogido. Yo me fui con la duda de que el juramento Hipocrático es muy difícil de cumplir.
En mi vida he estado rodeado de suicidios en familiares muy próximos y queridos; sinceramente creo que es una forma de auto - eutanasia muy respetable. No entro en aspectos religiosos. Hasta hace poco, según la Iglesia católica, los que se suicidaban no podían ser enterrados en un cementerio junto con los demás. Otros no se atreven a hacerlo o no pueden pidiendo ayuda a otras personas. No sé si hubiera actuado como Frankie Dunn (Clint Eastwood) al final de la película provocando la muerte de la vida no deseada de Maggie Fitzgerald (Hilary Swank). Nadie puede menospreciar a una persona que se suicida; su sufrimiento es terrible. El que no lo padece se llena la boca de palabras vacías y machaconas porque va en contra de la "voluntad y los designios de Dios". ¿Dios existe o nos lo hemos inventado?
Cuando nuestra perrita tenía cáncer, vomitaba continuamente y estaba deshauciada en un estado lamentable nos miraba con unos ojos tristes que hablaban por sí solos. Nos pedía por favor que acabáramos con su sufrimiento y así lo hicimos durmiéndola suavemente en brazos de mi esposa. Si hubiera sido un adulto como en el caso de la película y lo hubiéramos hecho se nos habría tildado de asesinos. Yo nací en un entorno católico-franquista y recuerdo la frase en que Dios dijo a Eva: "¡Parirás con dolor"! Génesis Capitulo 3 Versículo 16 Biblia) y las mujeres con los años han respondido: "¡Y una butifarra!"
Cuando nuestra perrita tenía cáncer, vomitaba continuamente y estaba deshauciada en un estado lamentable nos miraba con unos ojos tristes que hablaban por sí solos. Nos pedía por favor que acabáramos con su sufrimiento y así lo hicimos durmiéndola suavemente en brazos de mi esposa. Si hubiera sido un adulto como en el caso de la película y lo hubiéramos hecho se nos habría tildado de asesinos. Yo nací en un entorno católico-franquista y recuerdo la frase en que Dios dijo a Eva: "¡Parirás con dolor"! Génesis Capitulo 3 Versículo 16 Biblia) y las mujeres con los años han respondido: "¡Y una butifarra!"