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viernes, 24 de junio de 2011

Premios Impulsa de la Fundació Príncep de Girona

El Fórum Impulsa es el escaparate anual de la Fundación Príncipe de Girona, nacida en 2009 para apoyar la formación de los jóvenes, promover su talento y ayudar a los colectivos más vulnerables y menos prósperos. El día 22 se celebró el segundo, en el que la estrella fue un jovencito alemán de 13 años, Felix Finkbeimer, creador de la iniciativa "Stop talking, start planting" (para de hablar, empieza a plantar). Sólo dos comentarios:

El primero, el esforzado príncipe Felipe trabajador donde los haya, me sorprendió por su cambio radical en su entonación de voz durante el discurso de clausura. No era el mismo al que estábamos acostumbrados, aburrido y cansino como su padre el Rey. Durante años había pensado que, con todos sus estudios "de altos vuelos" incluida la Universidad de Georgetown, tenía que dominar la oratoria -en EEUU es fundamental se un buen spiker - o tener "gancho". Sin duda, doña Letizia, la silenciada, le habrá dado clases particulares de dicción; no en vano fue una estupenda locutora de televisión.

El segundo, el Premio Impulsa Ámbito Social al Dr. Pere Barri (hijo), jefe de la Sección Quirúrgica del Servicio de Ginecología del Instituto Universitario Dexeus, por su compromiso social con una iniciativa médica pionera en España como es un programa de cirugía de reparación de la mutilación genital que ha permitido intervenir de manera gratuita a 30 mujeres víctimas de la ablación y que, a finales del año 2011, habrá intervenido a ¡50 mujeres!. No parecen muchas y falta saber si han quedado bien. Este programa se ha puesto en marcha a través de la Fundación Dexeus - Salud de la Mujer (presidida por su padre Pedro N. Barri), considerado "un proyecto de gran valor social". Se da la circunstancia que la Fundación Dexeus fue inicialmente la Fundación Santiago Dexeus Font en honor al padre de José María y Santiago Dexeus (éste fue demandado recientemente por sus ex-compañeros, entre ellos Pedro N. Barri). Cría cuervos que te sacarán los ojos (refrán). Cosas veredes, Mio Cid, que farán fablar las piedras.

miércoles, 6 de enero de 2010

¿Qué me han traído los Reyes?

Los de España nada. Cada año pasa lo mismo; pensaba que se darían un garbeo para saludarme pero como saben que "no les estoy muy amigo" hacen bien en no venir; no digamos nada de nuestro esforzado Príncipe Felipe, futuro Rey y trabajador donde los haya, que debe estar ocupadísimo porque hace tiempo que no se le ve el pelo.

Los Reyes Magos, mal, muy mal. El peor de todos los años: un montón de papelitos con infinidad de números seguidos de un extraño garabato como este que pongo: ."Me creo" que son facturas al decir de los castizos pero me está tentando no pagar nada a ver que ocurre; tal como va la justicia quizás me demandarían yo haría un recurso, me lo rechazarían y yo iría al Tribunal Supremo; entre pitos y flautas antes entraría en la caja de madera bajo tierra que estar encerrado entre rejas.

Comprenderán que todo esto es una broma. Si en algo soy serio, y lo soy en muchas cosas, en abonar los pagos a rajatabla. Por eso ahora me viene encima la cuesta de enero y yo estoy en baja forma. Y, aunque yo sea optimista, el año 2010 será de aúpa con más de 5 millones de parados.

domingo, 11 de octubre de 2009

No vale la persona, importa su profesión

Un cabo del ejército falleció hace poco en Agfanistán por un ataque talibán. El fallecimiento brusco e inesperado de un familiar, como yo también he vivido en mis propias carnes, es doloroso con gran sentimiento de rabia e impotencia, ¿por qué a nosotros? Yo pienso en la tristeza de sus familiares como yo tuve la mía y no nos engañemos: la vida es así y así lo seguirá siendo por por los siglos de los siglos, amén.

Sin embargo noto que a los muertos se les trata diferente según su profesión y me refiero a profesiones normales; un soldado, un electricista, un sastre, un tapicero, un médico o un taxista son sólo un ejemplo de profesiones habituales. Cuando fallecen desaparece un ser humano que realizaba su trabajo en su entorno social. Pero ¿qué ocurre? si muere un tendero asesinado por defender si tienda es una noticia banal y las autoridades ni siquiera se molestan en enviarle el pésame; en cambio se movilizan rápidamente al fallecer un cabo del ejército (q.e.p.d.) y se arma la de Dios es Cristo.

La ministra Carme Chacón viajó a Afganistán para acompañar el féretro en el viaje de vuelta. Al funeral, celebrado en Las Palmas, asistieron nuestro esforzado Príncipe Felipe, trabajador donde los haya, acompañado del presidente ZP, la vicepresidenta !ª del Gobierno Mª Tª Fernández de la Vega, Mariano Rajoy y el presidente del Senado Javier Rojo entre otros muchos. ¡Menudo berenjenal de coches, viajes, seguridad y gastos para salir en la foto!.

Con todo mi respeto, el cabo fallecido escogió su profesión libremente ya que nadie le obligó a ello. Ser militar lleva implícitos unos riesgos que debe asumir desde el mismo momento que se se alista en el ejército. Si no hay guerra la vida es muy tranquila y si la hay y mueren son homenajeados.

No me parece justo que a la muerte de un tendero por un atracador no vaya la plana mayor de las autoridades... probablemente ser militar tiene más categoría que un basurero, por poner un ejemplo.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Tengo un yerno que no me lo merezco

Mi hija está felizmente casada con un "pájaro" de cuidado. Biólogo, periodista y divulgador científico es un pozo de ciencia gracias a su trabajo en una revista muy interesante. Con él me llevo asombrosamente bien. Cuando veo personas brillantes y trabajadoras cuya aportación al conocimiento es notable y pasan por la vida de forma recatada en comparación, por ejemplo, con nuestro esforzado Príncipe Felipe, trabajador donde los haya, te das cuenta que la vida es injusta. El príncipe Carlos de Inglaterra, ya ha cumplido 60 tacos y tampoco ha hecho nada; pobrecillo. Se le ha pasado la paella y el conejo a la camila... (perdón por ser un poco soez).

Encontrar en tu vida personas así e incorporarlas a tu família es , como decía mi abuelo el Dr. Lorenzo García-Tornel, ganar un hijo político al que por suerte, y no todos la tienen, al cabo de un tiempo ya se convierten sólo en hijo.

viernes, 10 de octubre de 2008

Un "príncipe azul" y la hija de una de mis Cármenes

He hablado varias veces de mis tres Cármenes. Una de ellas, mi enfermera del hospital, está cada día más ocupada. Y ahora más, porque se está haciendo un traje especial para una boda muy especial en la que será la protagonista como "reina madre": Un "príncipe azul "se lleva a su preciosa hija y eso da mucho trabajo y quebraderos de cabeza pero "me lo lleva bien". Como buena amazona que fue -campeona de España- lleva las riendas con pulso firme. En el hospital nada se le escapa, todo funciona y es la amabilidad personificada.

Según la leyenda, un príncipe azul es un joven bien plantado. Puede lucir una faja o cinta alrededor de su uniforme principesco, y a menudo un pequeño y lustroso bigote. Tiene unas maneras elegantes y es un ser ilustrado. Según la futura suegra de este príncipe -mi enfermera-, es muy "mono" pero no lleva ni faja ni lustroso bigote; sólo una toga. Tendré que verlo en persona pero hasta que no llegue el día de la boda sólo dispongo de una foto que es "top secret". Para intrigar al personal y dar más misterio al asunto, les muestro sólo una parte de su rostro, no vaya a ser que me denuncie por no preservar su intimidad.

En la foto "luce" bien, tiene cara de buena persona, y me consta que es muy trabajador. Lo importante para mí es que se lleva una joya y espero que me la cuide... Estoy convencido de que de ser así, tanto mi Carmen como su marido Sir Happiness no ganarán un yerno sino un hijo.

¡Ah! Estoy invitado a la boda y no creo que hayan pensado en mí al organizarla pero han tenido la clarividencia de hacer ceremonia y ágape en el mismo lugar. Será una de las primeras bodas en la que no tendré que hacer un Hannover. Placer de dioses.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Concedo el título nobiliario de CATETO MAYOR de la Comunidad de Madrid

A raíz del accidente de aviación de Barajas y al pasar yo en coche por San Sebastián de los Reyes, me llamó la atención sobremanera el Hospital Infanta Sofía. Primero no caí pero luego pensé ¿quién es la infanta Sofía? —con la monarquía siempre me lío un poco—. Recurrí a Google para recabar datos de las cualidades personales destacadas de dicha Infanta que han hecho que pase a formar parte de la historia de la Sanidad Española.

¡Oh, sorpresa! Atónito, emocionado y con lágrimas en mis ojos, he averiguado que es la 2ª hija de nuestro esforzado príncipe Felipe, trabajador donde los haya, y de su esposa Letizia. Pero no sólo eso; casi me da una crisis cardíaca al ver la clarividencia del responsable o responsables sanitarios madrileños que han "bautizado" tres nuevos hospitales de la Comunidad de Madrid con los siguientes nombres: Hospital Infanta Sofía —ya mencionado,— Hospital Infanta Leonor (copio de El Mundo. El 31 de Octubre de 2005 nace la Infanta Leonor. Como homenaje la Comunidad de Madrid, el nuevo Hospital de Vallecas toma su nombre: Hospital Infanta Leonor) y Hospital Infanta Cristina.

Eso demuestra que el responsable no ha encontrado a nadie en toda la Comunidad de Madrid con cualidades humanas y personales que superen a dos "renacuajas" que vaya usted a saber cómo serán. Soberbio.

¿Son tontos los madrileños? Yo creo que no. Me encanta Madrid y mi hija vive ahí pero no acabo de entender que no protesten ante este "peloteo" y no se honre el nombre de un hospital, donde se curan y salvan vidas, con el nombre de una persona que por sus méritos personales se haya hecho acreedor de ello. ¿Y si las infantitas nos salen "ranas" o ligeras de cascos?

Por todo ello, por mí y ante mí, doy fe y declaro que entregaré el título de CATETO MAYOR de la Comunidad de Madrid a la persona responsable de ese desaguisado. Si alguien me da su nombre, se lo agradeceré.

jueves, 19 de junio de 2008

Mi corazón está henchido de emoción y las lágrimas me impiden ver el teclado

Sí, sí, casi no puedo escribir y si me oyeran tengo la voz trémula. ¿Qué le pasa, doctor? En realidad no me atañe pero la escena me ha enternecido tanto que no puedo dejar de expresar mi emoción.

La infanta Leonor ha ido al cole. Su padre es un hombre trabajador donde los haya -lo hace de sol a sol. Se ha construido su mansión con su propio esfuerzo y sin hipotecas, por su denodada labor no se quedará sin gasolina y ha conseguido llegar a los 40 tacos después de años de mantenernos en vilo por su soltería. Su amada esposa, que de hablar obligatoriamente ha pasado a la mudez también por obligación, le acompaña en el duro trabajo de figurante.

Pues bien, una niña de 3 años ha acaparado la atención mundial al ir al colegio por primera vez. Por lo visto eso es algo nunca visto; es rarísimo que una niña vaya por primera vez al cole a los tres añitos, ¿no es cierto? Periodistas, fotógrafos, reporteros, televisiones y agencias de noticias han ido a captar tan magno acontecimiento aprimeras horas de la mañana. Y todo por la bonhomía y buen hacer de sus padres que pueden pasar algunos años más en el noble ejercicio de viajar.

Pero lo que más me ha emocionado es ver a la señorita Leonor llevando personalmente su pesada carga de libros, que casi no podía arrastrar, antes de entrar en el cole. Viva imagen de lo que no se debe hacer; una niña tan pequeña debería llevar una mochilita y no un mamotreto portalibros que le acarreará problemas en su espalda.

Así que de esta preciosa escena hay dos lecciones. Una, la niña ha salido en todos los medios de comunicación por su laborioso padre. Dos, una niña a esa edad no debe llevar tanto peso arrastrando para ir al cole cuando todavía no sabe leer ni escribir.

viernes, 28 de diciembre de 2007

El día de los Santos Inocentes, "sin acritú"

Hoy es el día de los Inocentes. ¿Escribo en serio o en broma? Voy a ser un poco crítico con algo que me parece poco serio. Ya ven que no soy un devoto monárquico. Sin duda la Monarquía puede jugar un papel estabilizador (golpe de estado aunque el tiempo dirá la verdad) o desestabilizador ("porquenotecallas") dependiendo del momento.

Sin duda la biografía del Rey Don Juan Carlos ha sido muy dura: una infancia infeliz, adolescencia aislada y una madurez plagada de tensiones en su inicio. ¡Chapeau, para Don Juan Carlos!. Aún en vida se le pueden reconocer los méritos para pasar de la dictadura a la democracia de una forma poco traumática.


Pero sus hijos/as, especialmente, don Felipe ¿qué han hecho para figurar en edificios emblemáticos, hospitales, centros de enseñanza o especiales para niños repartidos por toda España? Que yo sepa nada. En Valencia hasta hay un pabellón con su nombre en el complejo de las Artes y de las Ciencias. ¿No hay ningún valenciano de pro que haya mostrado su valía y merezca estar en lugar del príncipe? ¿Tendría que cambiar el nombre del Hospital Sant Joan de Déu, el mío , después de la gran reforma que estamos haciendo, por el de "Hospital Princesa Leonor" dadas las cualidades que le adornan como es ser la princesita más guapa de Europa? Eso no es serio. Los nombres de edificios e instituciones han de estar dedicados a personas que han demostrado su capacidad para mejorar laa vida o las cosas de los demás. ¿Que les parecería un centro de atención al toxicómano "Jaime de Marichalar"? Quedaría precioso. De todas formas que aguante la monarquía hasta el fallecimiento del Rey cuya vida guarde Dios luengos años. Si algún día desaparece la monarquía...más gasto para cambiar todos los letreros.

Disculpen si he ofendido alguien. Nada más lejos de mi intención.


Doctor, ¡como se ha levantado usted hoy de mala uva!. Pues no, pero hace tiempo que tenía ganas de desembuchar esta espinita de nombres rimbombantes e inútiles que dan su nombre centros cuya labor es enorme tanto con adultos como con niños. A ninguno de los que trabajan allí se les invita a pasear en el "Fortuna" durante las esforzadas vacaciones estivales de príncipes, princesas e infantas.

viernes, 1 de junio de 2007

No soporto al Príncipe de...

No tenemos muy buena relación. Viene frecuentemente a mi consulta. Es estirado, rígido, no habla y siempre lleva el mismo uniforme. No es que me caiga mal, francamente. Sin embargo, no puedo evitar que sólo verlo me exaspere y ponga de mal humor. Incluso me pongo a la defensiva y si pudiera lo echaría a cajas destempladas, pero no puedo porque, como es lógico, viene acompañado. Y lo curioso es que le gusta a mucha gente, especialmente a los niños. En realidad es muy querido en toda España. Allá cada cual con sus gustos y opiniones. En fin, el motivo de mi aversión es por cómo es el príncipe en sí. Al verlo lo entenderán perfectamente y más aún si han leído una entrada anterior que hace referencia al tema.