Mi hija está felizmente casada con un "pájaro" de cuidado. Biólogo, periodista y divulgador científico es un pozo de ciencia gracias a su trabajo en una revista muy interesante. Con él me llevo asombrosamente bien. Cuando veo personas brillantes y trabajadoras cuya aportación al conocimiento es notable y pasan por la vida de forma recatada en comparación, por ejemplo, con nuestro esforzado Príncipe Felipe, trabajador donde los haya, te das cuenta que la vida es injusta. El príncipe Carlos de Inglaterra, ya ha cumplido 60 tacos y tampoco ha hecho nada; pobrecillo. Se le ha pasado la paella y el conejo a la camila... (perdón por ser un poco soez). Encontrar en tu vida personas así e incorporarlas a tu família es , como decía mi abuelo el Dr. Lorenzo García-Tornel, ganar un hijo político al que por suerte, y no todos la tienen, al cabo de un tiempo ya se convierten sólo en hijo.