Lo que hoy les enseño no es un gadget del geek, Dr. Santi, no. Es algo que puede salvar su vida o la de sus hijos. Les presento un pendrive ¿un pendrive?, pero si eso ya es "mas viejo que ¡andar a pié!". Este es diferente permite el control de la salud de una persona y es su historial médico en "un chip". No más papeles.
En este caso me referiré al niño pero puede incluir a varios miembros de la familia. La verdad es que me ha impresionado por su utilidad y todos deberíamos llevar uno. Se trata de un pendrive plug and play de poco peso y protegido por una contraseña. Sin tener que descargar ningún programa se puede poner, gestionar y extraer información sobre muchos aspectos de la salud. En resumen: grupo sanguíneo, alergias, historial de enfermedades, informes de laboratorio, medicamentos, compañías de seguros médicos, vacunas, contactos de emergencia, historial de operaciones, antecedentes médicos familiares, radiografías, electrocardiogramas, pasaportes, certificados de nacimiento, fotos y recetas médicas entre otros datos informativos. Está acreditado por la Organización Oficial de Médicos de España (OMC).
El software está integrado en el dispositivo y desarrollado en cuatro idiomas: alemán, español, francés e inglés. se puede conectar tanto a un PC como a un Mac e inmediatamente el médico puede disponer de un historial clínico que ocuparía mucho espacio y acceder a él solo con un clic. Este dispositivo, denominado MIC (Med-Info-Chip) ya se vende en España desde este mes de junio.
Lo encuentro tan genial que les invito a entrar en la
web de este dispositivo y verán su utilidad. No debería haber ningún niño sin su MIC y, muy especialmente, los pacientes con enfermedades crónicas o graves. Tiene un sistema que permite a los médicos a la información vital del paciente. En pediatría será fundamental para niños con enfermedades poco frecuentes o raras cuya descompensación puede llevarles a morir en poco tiempo. Un pediatra de guardia, por medio del MIC, sabrá el tratamiento adecuado proporcionado por los expertos salvarle la vida. Se vende en farmacias y por internet.
Como comprenderán, para vigilar mi cuerpo serrano, yo ya me he comprado el mío.