miércoles, 19 de septiembre de 2012
Noticias engañosas. El exceso de peso puede proteger contra el cáncer de pulmón
lunes, 19 de mayo de 2008
Decir la verdad, insinuar o callar

Aunque el trastorno sea alarmante, los papás no toman ninguna medida porque aducen que "es cosa de la edad", "con el tiempo mejorará" o "no es para tanto". No se dan cuenta -sí, sí, no captan- de que su hijo presenta una anormalidad. Los amigos, con buen criterio, arden en deseos de hacerles ver que a su hijo debe examinarlo un especialista pero no se atreven a decirlo por si los padres se molestan. Sólo si tienen una buena y leal amistad, se atreverán a hacerlo: "Me preocupa cómo evoluciona tu hijo; lo veo algo diferente a la mayoría; ¿por qué no solicitas una segunda opinión a un experto?". Si no hay demasiada amistad o los padres son irascibles, se puede insinuar el asunto a modo de símil comentando que el comportamiento de ese hijo les recuerda a alguien conocido con un comportamiento similar.
El niño sobre el que me consultan tiene 16 meses. Yo, a pesar de que soy antiguarderías, lo primero que haría es llevarlo a una. Una cuidadora con experiencia capta en menos de 24 horas si el niño es normal o no. La opinión de las cuidadoras es muy importante. Tienen una ventaja sobre los padres y el pediatra: observan al niño durante horas y pueden comparar su comportamiento con el de los otros niños de su misma edad.
Si alguna vez alguna cuidadora les advierte de que su hijo "parece tener un problema", no lo duden: vayan de cabeza al pediatra.
jueves, 1 de mayo de 2008
Josef Fritzl; o "el mundo es lo que veo"
Vale la pena leer la segunda acepción de la RAE sobre la palabra ”morbo”- descrita en una entrada anterior. La noticia del "monstruo austríaco", con lo increíble y terrible que pueda parecer, no es más que ”un hombre ha mordido a un perro”. El ser humano tiene genes buenos y malos, hay personas sanas y enfermas, locos y cuerdos. Los que tienen un familiar, un padre, un hijo con un trastorno mental saben que llegan a corroer las vidas de los que le rodean.Lo que más me ha sorprendido de la noticia no es lo ocurrido sino que haya pasado tan desapercibido para todo su entorno. ¿Somos autistas con nuestros vecinos?
Y una útima reflexión: ¿han pensado el impacto de esta noticia en sus hijos? Procuren hablar de ello para reducir su angustia. El mirar televisión es uno de los pasatiempos más importantes y de mayor influencia en la vida de niños y adolescentes. Los niños miran la televisión durante un promedio de
“El mundo es lo que veo “.
El niño piensa que todo lo que se ve es lo que existe, no piensa en aquello que no se ve ya que no existe. Esta distorsión es brutal para el conocimiento de la realidad. La información de la omnipresente TV supera con creces su capacidad de discernir entre lo habitual y lo excepcional. El niño recibe su primera impronta educacional en imágenes provenientes del televisor, registra y absorbe indiscriminadamente todo lo que ve sin cultura crítica. Los padres han de "acompañarle" en el camino de distinguir lo que está bien de lo que está mal. Si no es así se convertirá en un adulto empobrecido, que no lee, "sordo al saber trasmitido por la cultura escrita". Su única fuente de información y "formación" serán casi exclusivamente audiovisuales sin tiempo para la reflexión.
viernes, 28 de marzo de 2008
¿Cómo dar malas noticias?
Éste es el título de una lección que impartió el Dr. Cambra en un Curso de Pediatría. Llevo muchos años a cuestas y uno cree haberlo visto todo después de haber pasado por situaciones duras o incómodas. A pesar de ello, tu corazoncito no deja de vibrar cuando ves situaciones como la de ayer por la mañana:Me piden que haga una primera visita a un familiar de una enfermera —que en el hospital tengas que visitar a pacientes recomendados por otros compañeros del trabajo es un hecho que ocurre con frecuencia porque desean una opinión de un médico en el que confían—. Se trataba de una recién nacida de 21 días de vida. Cuando la familia entra en la consulta, inmediatamente me llama la atención la cara de la mamá del joven matrimonio: Pálida y triste. En cuanto me cuentan cuál es el motivo de su visita, entiendo la situación. El embarazo, de familias y padres sanos, había transcurrido sin ninguna complicación. Todas las visitas, análisis, ecografías durante la gestación habían sido perfectos. Y como cabe esperar, hubo gran expectación familiar en el día del parto en una clínica privada: Primera hija, nieta, sobrina, etc. Durante la primera revisión pediátrica nada mas nacer se observa que la niña tiene un aspecto raro; y finalmente se confirma que padece un Síndrome de Down. El mazazo para los padres es brutal, inesperado. ¿Cómo nos puede haber ocurrido una cosa así en el siglo XXI cuando lo hemos hecho todo bien? El pediatra de la clínica les explica escuetamente lo que tiene y que se tendrá que controlar en algún hospital. "Allí les informarán más de lo que hay que hacer con la niña".
No es fácil hablar con unos padres que todavía se están recuperando de un shock tan grande. En estos casos, los papás suelen reaccionar y abordar la situación de dos formas completamente distintas: los hay que desean saberlo todo y quizás se informen demasiado, "infoxicándose" con libros o en Internet; y los que, con todo el derecho, no desean conocer todos los aspectos negativos de la enfermedad. La información que doy siempre es veraz, clara y comprensible, y repito todo lo que los padres quieran saber. Hay que hablar y esperar. Saber escuchar y respetar los silencios. Hace falta tiempo también para que los padres salgan de la visita más confortados que como han entrado. Yo creo que ayer lo conseguí. Los padres salieron animados y dispuestos a luchar contra la adversidad.
En parte, mi labor fue facilitada por una mujer ejemplar, Montserrat Trueta, hija del famoso Dr. Trueta que estuvo en Oxford tras la Guerra Civil y modificó la forma de tratar heridas de guerra consiguiendo salvar miles de vidas. Pues bien, la Sra. Trueta con la ayuda de su difunto marido el político Trías Fargas, puso en marcha la Fundación del Síndrome de Down. La labor de esta fundación ha sido inmensa pues muestra que la discapacidad no implica marginalidad.
En este sentido, se puede hacer mucho pero no les pude responder a la pregunta: ¿tendrá mucho retraso?