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lunes, 10 de diciembre de 2012

La fimosis en el niño, la consulta constante

La fimosis se produce cuando el prepucio, que es la piel que recubre el pene, no se retrae total o parcialmente e impide que el glande quede descubierto. Durante el primer año de vida, casi la mitad de los casos de fimosis se resuelven de forma espontánea. A los 3 años se resuelven el 90% de los casos. Si el niño ya nace con fimosis (fimosis primaria), esta se debe a unas adherencias entre la piel y el glande formadas durante la gestación. Estas adherencias disuelven espontáneamente con retracción suave e intermitente del prepucio y las erecciones, por lo que durante el crecimiento , la fimosis fisiológica se resuelve con la edad. En cambio cuando aparece posteriormente (fibrosis secundaria), suele ser consecuencia de la cicatrización de microdesgarros o lesiones que se producen en el orificio prepucial por mala higiene o por las retracciones excesivas realizadas al intentar abrir el orificio o para su limpieza. Se detallan a continuación los síntomas y complicaciones más habituales que se derivan de la fimosis:
  • Micción dolorosa: la zona final del pene puede inflamarse por la orina acumulada, por lo que el niño puede tener dificultades y sentir dolor al orinar. * Infecciones reiteradas: al no poder retirar la piel para realizar una correcta higiene, la suciedad se puede acumular en la zona y producir inflamación y secreciones, e incluso riesgo de extender la infección a la vejiga. Estas infecciones también producen dolor al miccionar.
  • Balanitis: es una infección causada por la acumulación del material secretado por las glándulas peneanas (denominado esmegma) en el surco balanoprepucial.
  • Parafimosis: es una complicación de la fimosis que requiere tratamiento urgente. Suele producirse cuando un prepucio demasiado estrecho se retrae en la parte posterior del glande y queda atrapado en el surco balanoprepucial. Este atrapamiento hace que el glande se inflame y, si no se trata a tiempo, puede llegar incluso a la necrosis. 
Se recomienda prevenir la fimosis (sólo es posible la secundaria) a través de pautas relacionadas con la higiene del niño. Primero hay que tirar hacia atrás la piel del prepucio sólo hasta donde sea posible, sin forzar, y limpiar suavemente las secreciones acumuladas entre este y el glande. Intentar descubrir el glande a la fuerza, tirando hacia atrás el prepucio puede causar laceraciones locales que crean un ambiente muy favorable para el desarrollo de infecciones. Si con el tiempo no mejora, antes de optar por la cirugía para corregir la fimosis existen tratamientos más conservadores como la administración de cremas de corticoides que se aplican en la unión del prepucio y el glande. Sin embargo, aun así en algunos casos la fimosis no remite, especialmente cuando los niños tienen más de tres años. En este caso hay que optar por la cirugía.

Lo más habitual es operar a los niños entre los cinco y los siete años, antes de la adolescencia, ya que así también se evitan posibles problemas psicológicos. En el caso de las fimosis secundarias o las que provocan infecciones frecuentes, la cirugía es el tratamiento curativo en la mayoría de los casos, y consiste en la ablación total del prepucio, lo que se conoce como circuncisión. Se recomienda consultar el pediatra si el estrechamiento es tal que obstaculiza la salida normal de la orina: el chorro no es uniforme o es muy débil, o tarda mucho en iniciarse y es excesivamente lento. También en el caso que el niño haya cumplido los cinco años y no consigue descubrir el glande.

Este texto tan largo e interesante me lo ha proporcionado el Sr. A Tarbal, responsable de los contenidos de FAROS.

sábado, 14 de julio de 2012

Prepucio y fimosis

La fimosis es la incapacidad de descubrir el glande (cabeza del pene) en estado flácido y/o erecto, debido a la estrechez de la piel(prepucio) que lo cubre o a la imposibilidad de retraer el prepucio distal sobre el glande del pene. 

El 80% de los bebés menores de 6 meses tiene una fimosis fisiológica; en los primeros años el prepucio se vuelve más flexible pero todavía persiste en un 10% de los niños de 3-4 años de edad aunque la mayoría pueden bajar el prepucio sin esfuerzo ellos mismos. Al nacer el prepucio suele estar adherido a la cabeza del pene (glande) por unas adherencias que sirven para protegerlo de la irritación por la orina y heces. Es un protector del glande y se debe desterrar el mito de que siempre debe retraerse.

Tirar del prepucio hacia atrás con fuerza, su irritación e infección puede provocar erosiones, cortes, o heridas en él desencadenando cicatrices que estrechan el orificio con más fuerza y grosor de la piel. Este tipo de fimosis (segundaria) suele ser irreversible. Un prepucio muy estrecho podría provocar infecciones recurrentes de orina o del pene si el chorro de orina es anormal. Si desea aprender más pulse aquí. Quiero volver a insistir mi oposición total a la bárbara práctica de la circuncisión del recién nacido por motivos religiosos, hecho que ha ha levantado polvareda en Alemania.

Todo esto que les he explicado va cambiando con el tiempo y para impresionarles les haré una pregunta sorpresa: "¿A que edad empiezan a masturbarse algunos niñ@s y no es anormal?". Caray, Dr Santi, hoy tira con bala... 

miércoles, 14 de diciembre de 2011

El tratamiento médico de la fimosis en el niño con corticoides tópicos es efectiva pero a algunos cirujanos pediátricos no les convence

La fimosis fisiológica es normal en los primeros años y no precisa tratamiento antes de cumplir los 3-4 años, porque el 90% se resuelve espontáneamente a esa edad. Hay un tipo de fimosis llamada "adquirida" por inflamaciones e infecciones lo cales y, sobretodo, por intentar abrir el orificio tirando de la piel hacia atrás. Eso provoca grietas que al cicatrizar "cierran" el orificio del prepucio. Advertencia elemental: no es conveniente realizar retracciones ni dilataciones forzadas del prepucio.

La fimosis es un problema de salud que, aunque leve, es muy frecuente, motivo de preocupación de los padres y que precisaba de una intervención quirúrgica. Hace pocos años se introdujo el tratamiento médico con corticoides tópicos y se ha convertido en una alternativa a la operación, aunque algunos cirujanos pediátricos no están de acuerdo, y hay controversias respecto a su eficacia, qué tipo de corticoides tópicos seleccionar y a qué edad se debe iniciar el tratamiento para que verdaderamente se pueda evitar la corrección quirúrgica.

La conclusión de todos los estudios es que el tratamiento con corticoides tópicos, junto con ejercicios de retracción del prepucio, es una alternativa terapéutica adecuada y segura, que en en un 90%  de casos puede llegar a evitar la cirugía. Se recomienda el tratamiento combinado durante 4- 8 semanas sin efectos secundarios. Para prevenir las recidivas es muy importante instruir al niño y a sus padres y cuidadores en una higiene prepucial adecuada,retrayendo el prepucio cada vez que orine y lavando diariamente el interior y el exterior del mismo.

sábado, 4 de julio de 2009

Tú no te atreverías

En las revisiones que hago en la consulta a niños y jóvenes varones siempre incluyo un "repaso de las partes nobles" para ve el estado del:
1. bálano
2. carajo
3. cipote
4. cola
5. chorra
6. falo
7. glande
8. mango
9. miembro viril
10. minga
11. nabo
12. órgano viril
13. picha
14. pija
15. pijo
16. pilila
17. pito
18. polla
19. porra
20. rabo
21. tranca
22. verga
23. ciruelo
23. virosta (catalán)

Algunos están en estado lamentable; la higiene brilla por su ausencia o, por en contrario, está pulido como una patena . A los que, además de estar en estado lamentable, tienen fimosis les digo en coña que "le saldrán bichos" y que, a veces tendré (-mos, el cirujano) que cortar si no mejora la limpieza. Hace poco vino un niño muy resalado y cuando le sugerí esa posibilidadme miró de soslayo y me dijo en tono osado: "tú no te atreverías".

A propósito del pene, palabra que suelen usar muy pocos padres con sus hijos, me interesé por las variedades de sinónimos de este apéndice tan útil en el hombre. Aquí verán una lista de las más usadas en España y espero su colaboración poner algunas más. Sorprendentemente si pulsan aquí verán la la riqueza y variedad de otros países para dar un nombre a este atributo del que muchos desean que sea lo más grande posible. La fotografía de Beckam está trucada.

jueves, 17 de mayo de 2007

Retrasos innecesarios porque los padres son "caguetas"

Los retrasos no son de la Renfe, no. Muchos niños no mejoran de su trastorno, y se alarga innecesariamente una intervención quirúrgica porque los padres temen la anestesia. "¿Hay que anestesiarlo del todo?" preguntan aterrados. Pues sí, papaítos, no le vamos a operar de adenoides (vegetaciones), amígdalas o fimosis a lo vivo. A mí sí me lo hicieron así: Sentado en una silla de una sala de curas de un famoso otorrino. ¡Qué digo!: Sentado encima de un fornido sansón que me agarraba por el cuerpo y me ponía un abrebocas (maligno aparato te abre la boca y no permite que la puedas cerrar de ninguna manera). Luego, con una aguja muy larga me pincharon las dos amígdalas con una supuesta anestesia. Poco después con una especie de aparato (sluder) parecido a los cucharas móviles de las heladerías me las arrancaron de cuajo. Todavía me acuerdo... Ahora, más mayorcito, en alguna ocasión han tenido que reparar mi maltrecho cuerpo. Te ponen unas anestesias divinas. Duermes como un pollito y te despiertas como nuevo.

Es frecuente que por debajo de los 8 años hayan muchos niños que requieran operarse de lo que podríamos considerar cirugía menor no urgente: fimosis, adenoides, drenajes en oídos, reducción de amígdalas. Los padres lo entienden pero por ese "miedo a la anestesia" posponen la intervención el máximo posible. Retrasar algunas intervenciones no benefician en nada al niño e incluso se puede perder un tiempo precioso para mejorar, por ejemplo, la audición. Tampoco es lo mismo operar a un niño de fimosis entre 4 y 6 años que a los adolescentes de entre 15 y 18. En este último caso las pasarán "canutas" con su hermoso pene retocado y casi sin poder andar por las molestias. (Ya se sabe; hace de badajo).
Hay que tener respeto a la anestesia, pero no miedo. Cada día se operan miles de personas desde prematuros a ancianos. Pocas veces ocurre nada. Y cuando ocurre se desata una alarma social injustificada. Si los muertos por accidente de coche fueran por anestesias sí que me preocuparía.

lunes, 7 de mayo de 2007

"Las partes nobles" dan repelús

¿Será posible que usted, doctor, nos enseñe estas fotos porno?. Pues sí, pero de porno no tienen nada. Se trata del pene de un bebé, con cientos de acepciones cariñosas: "pito", "pistolita", "pajarito", "titolita". Les agradeceré que me envíen más pero refiriéndose al niño pequeño. Las del adulto ya me las sé. Y ustedes también.....

Lo llamativo de los genitales de los bebés es que muchos papás no saben limpiarlos o no se atreven ni a tocarlos. Las mamás exclaman: "Eso es para mi marido, es cosa de hombres" - como si no hubieran manejado nunca una "pistolita", je, je, je, cosa que me cuesta creer. El marido exclama: "Ella se ha de encargar de todo, es la madre". Así quedamos que las "partes nobles" dan repelús tanto a unas como a otros. Y pensar que tendrán tanta importancia para el futuro....
Los varones tienen fimosis (prepucio cerrado al nacer) y con el tiempo se va abriendo espontáneamente. Algunos necesitarán pulir su "pitorro" pero sólo cuando lo indique el pediatra o cirujano infantil.