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domingo, 30 de diciembre de 2012

Niños y fármacos, una relación con riesgos (y III)

Repito: más de la mitad de fármacos que se administran a menores en la UE no han sido pensados para ellos.  Les recomiendo esta breve guía de uso de medicamentos en niños. Las autoridades sanitarias dan una serie de pautas para administrar fármacos a los niños de forma segura, eficaz y lo más sencilla posible. Ante la duda, consulte con su médico o farmacéutico antes de administrarlo.
  • Evitar los medicamentos cuando no están justificados. Por ejemplo, en los catarros de vías altas se tiende a la combinar medicamentos y administrar algunos no prescritos. Incluso en casos de antibióticos recetados por el médico, es frecuente incumplir las dosis o no seguir al pie de la letra las indicaciones de tratamiento.
  • Al dar un medicamento a un niño, no le ha de decir lo bueno que está. Se corre el riesgo de que se lo tome por su cuenta.
  • Hay que conocer el medicamento que se administra.
  • Lea el prospecto que lo acompaña y compruebe las contraindicaciones e interacciones. Si se administra por primera vez, vigile la aparición de efectos adversos como erupciones cutáneas, urticaria, vómitos o diarrea.
  • Revise la dosis, la frecuencia, la vía de administración y la duración del tratamiento, comprobando que sean las correctas para la edad y el peso del niño (la dosis de un mismo medicamento suele ser distinta para cada vía de administración).
  • Siga las precauciones especiales de administración, por ejemplo, si hay tomar el fármaco con las comidas o con el estómago vacío.
  • Conserve los medicamentos en un lugar fresco y seco fuera del alcance de los niños. Evite la exposición directa a la luz solar y comprueba la fecha de caducidad.
  • Una vez abierto el medicamento, la fecha de caducidad deja de ser la indicada en el envase. Puede estropearse antes de la fecha señalada.

jueves, 5 de mayo de 2011

Niños y fármacos: una relación con riesgos

Antes o después la mayoría de padres se verán obligados a dar algún medicamento a su hijo, ya sea en forma de gotas, jarabe, polvos, comprimidos, cápsulas, pomada o supositorio. Sin embargo, esta práctica tan extendida no está exenta de riesgos.

El organismo del niño no es como el del adulto. No basta con cambiar la dosis de los medicamentos en función del peso del paciente. Siempre existe un cierto riesgo de administrar una dosis excesiva o insuficiente. Además, la acción de los medicamentos no es necesariamente la misma que en los adultos. Los niños crecen y su peso y su tamaño aumentan, mientras que el funcionamiento de sus órganos y su sistema nervioso evoluciona. Así que las reacciones del organismo a los fármacos varían en función de la edad del menor.

Un producto químico determinado puede tener un efecto nefasto en un organismo en desarrollo, y las consecuencias pueden prolongarse durante años o incluso el resto de su vida. Por tanto, es fundamental que los niños tengan medicamentos destinados específicamente para ellos. En este sentido, el panorama actual dista bastante del ideal, ya que sólo una parte de los medicamentos a la venta disponen de medidas dosificadoras para dar la “cantidad correcta” a los niños.
Más de la mitad de los fármacos que se administran actualmente a los niños en la Unión Europea no han sido evaluados ni autorizados pensando en ellos. Eso significa que son muchísimos los menores a los que se administran fármacos cuya seguridad y eficacia en organismos en desarrollo no siempre está suficientemente probada.

Por desgracia, hasta ahora pediatras y farmacéuticos se han visto obligados a recetar ciertos medicamentos porque no había otro remedio. Pero no todo son malas noticias. Al menos se está empezando a desarrollar una legislación que puede contribuir a resolver este espinoso asunto. En concreto la UE ha aprobado un reglamento que obliga a las compañías farmacéuticas a desarrollar versiones de sus medicinas para niños.

Los padres también deben tener en cuenta ciertas cuestiones respecto a la administración de fármacos. Para empezar, es necesario que sepan que hay unos medicamentos denominados UTB, es decir, de baja utilidad terapéutica, que no han probado su utilidad y ofrecen una insuficiente relación coste-beneficio. Algunos de ellos se venden bajo el epígrafe OTC (over the counter), lo que significa que no hace falta receta médica para comprarlos. Sin embargo, casi ninguno está exento de efectos secundarios. De hecho, un estudio del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos resalta que en ese país se realizan cada año unas 700.000 visitas de urgencia de menores por efectos adversos o intoxicaciones de fármacos. Sin duda, demasiadas. Más de la mitad de fármacos que se administran a menores en la UE no han sido pensados para ellos

Las autoridades sanitarias dan una serie de pautas para administrar fármacos a los niños de forma segura, eficaz y lo más sencilla posible. Ante la duda, consulte con su médico o farmacéutico antes de administrarlo.
  1. Evite los medicamentos cuando no están justificados. Por ejemplo, en los catarros de vías altas se tiende a la combinar medicamentos y administrar algunos no prescritos. Incluso en casos de antibióticos recetados por el médico, es frecuente incumplir las dosis o no seguir al pie de la letra las indicaciones de tratamiento.
  2. Al dar un medicamento a un menor, no le diga lo bueno que está. Se corre el riesgo de que se lo tome por su cuenta.
  3. Hay que conocer el medicamento que se administra.
  4. Lea el prospecto que lo acompaña y comprueba las contraindicaciones e interacciones. Si se administra por primera vez, vigile la aparición de efectos adversos como erupciones cutáneas, urticaria, vómitos o diarrea.
  5. Revise la dosis, la frecuencia, la vía de administración y la duración del tratamiento, comprobando que sean las correctas para la edad y el peso del niño (la dosis de un mismo medicamento suele ser distinta para cada vía de administración).
  6. Siga las precauciones especiales de administración, por ejemplo, si hay tomar el fármaco con las comidas o con el estómago vacío.
  7. Conserve los medicamentos en un lugar fresco y seco fuera del alcance de los niños. Evite la exposición directa a la luz solar y compruebe la fecha de caducidad.
  8. Una vez abierto el medicamento, la fecha de caducidad deja de ser la indicada en el envase. Puede estropearse antes de la fecha señalada.

viernes, 30 de mayo de 2008

Alerta roja: ¿son buenas todas las cremas para evitar las grietas del pezón y proteger la piel del bebé?

Estamos en plena onda expansiva del cuidado de la piel. Primero fueron las mujeres. Todavía se hacen peregrinaciones a Andorra para conseguir un descuento en cremas, colonias y potingues que valen un fortunón. Después la cosmética se ha trasladado a los bebés. Una miriada de cremas para proteger su piel están a la venta. Luego hablo más de ello. Finalmente los hombres están entrando en esta rueda de la locura. De momento no empleo ni cremas para afeitarme ni lociones tras el afeitado. Lo hago bajo la ducha con una Guillete y a pelo. Barato. Programo mi jornada mientras me afeito.

El 23 de mayo la Food and Drug Admistratión (FDA) de EEUU emitió una nota advirtiendo a los consumidores que no compraran la crema antigrietas "Mommy's Bliss Nipple Cream", comercializada por MOM Enterprises, Inc, debido a que el producto contiene ingredientes potencialmente perjudiciales que puede causar dificultad respiratoria o el vómito y la diarrea en los bebés. En la etiqueta indica que no hace falta retirarla antes de dar el pecho. La crema contiene clorfenesina y fenoxietanol. La clorfenesina relaja la musculatura esquelética y puede deprimir la actividad del sistema nervioso central y afectar a la respiración (mas lenta o superficial). El fenoxietanol es un conservante que se utiliza principalmente en los cosméticos y los medicamentos. También puede deprimir el sistema nervioso central y puede causar vómitos y diarrea e incluso a la deshidratación. Además, estos dos ingredientes pueden potenciarse entre sí para aumentar el riesgo de depresión respiratoria. Los papás deben estar alerta si el bebé tiene menos apetito , le cuesta despertarse , tiene menos fuerza y no se sostiene bien.

La empresa MOM Enterprises, Inc. no está de acuerdo con esta decisión pero ha retirado el producto del mercado. Curiosamente esta crema está exenta de lanolina, en cambio este producto está presente en casi todas las cremas antigrietas de España. No he podido repasar la composición de las cremas antigrietas pero,¡oh! sorpresa, la lanolina tiene efectos tóxicos. Emplazo a algún papá químico farmacéutico que me ayude a desentrañar este galimatías.

Pero la cosa no acaba aquí. Los papis están obsesionados con embadurnar, varias veces al día, con cremas hidratantes al recién nacido para combatir la descamación- hecho fisiológico. Sabemos que los productos químicos se absorben por la piel (hay tratamientos con parches como anticonceptivos, nicotina o anfetaminas para tratar el TDAH). Tengo una duda razonable. ¿Todas las cremas para los bebés llevan productos inocuos? ¿Alguna lleva algún producto que, absorbido por la piel, pueda afectar a su sistema nervioso?

Acabo de lanzar un reto y una duda. Me gustaría que las casas comerciales me enviaran todos los componentes de sus cremas pero muchas guardan las fórmulas con mayor secreto que el de la mismísima Coca-Cola.

jueves, 15 de mayo de 2008

¿Cuál es el producto mas peligroso en casa para niños?

Hoy como estoy cansado y no tengo tiempo de escribir les dejo escuchar mi voz, potente y viril, pero con un acento catalán que tumba de espaldas. Aunque soy catalán reconozco que me encanta oir a los gallegos, maños, vascos o andaluces. Cuando oigo a un catalán con acento, como un servidor, hablando español me suena horrible. No lo puedo evitar. Hoy pueden verme con Sir Richard, presentador de un programa de salud de gran éxito: "Salud y Calidad de Vida" por las tardes en Onda Rambla. ¿Lo conocen? ¿no? Se lo recomiendo.

Sir Richard desata mi fustración. Habla un catalán perfecto y un español de la pura Castilla. No se nota nada y cambia de uno a otro de una forma pasmosa. Yo con él hablo en catalán.

¡Como me gustaría tener la dicción de Sir Richard en mis conferencias!

martes, 23 de octubre de 2007

Recomendaciones que preocupan

Fechada el 8 de julio de 2007 pero recibida hace poco una carta de recomendación conjunta del Departamento de Salud y del Departamento de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat de Catalunya recomiendan que no se utilice amalgama dental, especialmente en gestantes y niños y niñas hasta la edad de 14 años con el objetivo último de disminuir la contaminación por este metal pesado. La firman el Director General de Salud Pública y la Directora General de Calidad Ambiental. Algo serio parece ser y sin embargo no pone nada más. Ninguna aclaración, excepto que es una"política" de la Unión Europea para reducir progresivamente materiales que contengan mercurio . ¿Entienden del todo la frase que les he destacado en el apartado anterior? Yo no. La contaminación de qué o de quién. ¿Alguien ha explicado a los ciudadanos el riesgo de los metales pesados en los niños y en los adultos? Para tener una breve idea les aconsejo que pulse la información de Consumer o esta otra para darse una idea de lo que estamos hablando.


Los metales pesados siempre han sido un riesgo. Mientras en EEUU dieron la alarma sobre la toxicidad del plomo y aún ahora siguen saliendo muchos artículos sobre su afectación del sistema nervioso de niño y sus repercusiones en el desarrollo mental, en España se pueden contar con los dedos de la mano.

Más vale eso que nada. Hace tiempo que no voy a una farmacia. No sé si se venden termómetros de mercurio pero, ¿que hacemos con los que tenemos en casa? ¿dónde se recogen?