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martes, 2 de febrero de 2010

Cuando sea mayor quiero ser profesora

Un estudio en el marco de la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales, ha desvelado que el 37,4% de los docentes (profesores) padece niveles de estrés altos o muy altos en el trabajo. Las principales razones son el temor a sufrir una agresión física de los alumnos (50,2%); la falta de respaldo de los padres en los problemas de disciplina escolar (49%); presenciar agresiones físicas entre los alumnos (47,91%); enseñar a personas que no valoran la educación (43,5%); e impartir clase a un número alto de alumnos (42,1%). Las profesoras tienen unos niveles de estrés más elevados que los hombres porque, además, sufren más agresiones verbales por parte de los alumnos (41,7%); los estudiantes les faltan al respeto(40,31%); y les cuesta más mantener la disciplina en el aula (40,39%). Otros problemas añadidos: alumnos que impiden el desarrollo normal de la clase casi a diario o con mucha frecuencia, haber recibido insultos alguna vez por parte de las familias, maltrato psicológico por las familias y agresiones por parientes de los estudiantes.

Cuando les pregunto a las niñas de 6 a 8 años qué quieren ser de mayores, muchísimas de ellas con la candidez que les caracteriza, responden que profesor/a. Eso indica que sus profesores son buenos y les hacen disfrutar y éstos disfrutan con los niños. Los padres no se dan cuenta de la importancia de la persona que instruye y enseña a sus vástagos; cuántos de ustedes deben recordar todavía a profesores de su época escolar. Con los adolescentes ocurre lo contrario... admiro a los profesores que trabajan en colegios en los que la disciplina y el esfuerzo no tienen ningún valor.

Soy profesor de la Universidad de Barcelona, un tanto vejestorio, pero he visto varias veces una película llamada (To Sir, with Love) "Rebelión en las aulas" (1967) protagonizada por Sydney Poitier. Si me encontrara en una situación similar no sé cual seria mi comportamiento y tampoco sé predecir un argumento en la que la protagonista fuera una profesora.

He aquí la preciosa canción que le dedican al profesor al acabar el curso después de hacerle la vida imposible.


Si les apetece comparen con una producción casera, imagino que realizada por estudiantes, con el mismo título en YouTube.

domingo, 21 de octubre de 2007

Hoy es domingo, reflexionen un poco...

No por haberlo leído, sigue valiendo la pena volver a reflexionar sobre estas conocidas sentencias. A algunos les parecerán un poco melindrosas pero "tienen su miga". Y, sobre todo, admiren con detalle el cuadro de Norman Rockwell sobre el cumpleaños de la profesora; las dedicatorias y los pequeños regalitos que los niños le dejan sobre la mesa. No tienen valor pero sí agradecimiento.

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN

Si un niño vive con crítica, aprende a condenar.

Si un niño vive con hostilidad, aprende a pelear.

Si un niño vive con miedo, aprende a ser tímido, receloso.

Si un niño vive con lástima, aprende a tener lástima de si mismo.

Si un niño vive con el ridículo, aprende a ser tímido.

Si un niño vive con celos, aprende lo que es la envidia.

Si un niño vive con vergüenza, aprende a sentirse culpable.

Si un niño vive con ánimo, aprende a ser confiado.

Si un niño vive con tolerancia, aprende a ser paciente.

Si un niño vive con halagos, aprende a apreciar.

Si un niño vive con aceptación, aprende a amar.

Si un niño vive con aprobación, aprende a quererse a si mismo.

Si un niño vive con reconocimiento, aprende que es bueno tener una meta.

Si un niño vive compartiendo, aprende la generosidad.

Si un niño vive con honestidad y justicia, aprende a lo que son la justicia y la verdad.

Si un niño vive con seguridad, aprende a tener fe en si mismo y en los que le rodean.

Si un niño vive con amigabilidad, aprende que el mundo es un lugar bonito para vivir.

Si vives con serenidad, tu hijo va a vivir con paz mental.


¿Con qué está viviendo tu hijo?.

Dorothy Law Nolte

La Revolución del Aprendizaje