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viernes, 28 de diciembre de 2012

Niños y fármacos, una relación con riesgos (I)

Antes o después la mayoría de padres se verán obligados a dar algún medicamento a su hijo, ya sea en forma de gotas, jarabe, polvos, comprimidos, cápsulas, pomada o supositorio. Sin embargo, esta práctica tan extendida no está exenta de riesgos. 

El organismo del niño no es como el del adulto. No basta con cambiar la dosis de los medicamentos en función del peso del paciente. Siempre existe un cierto riesgo de administrar una dosis excesiva o insuficiente. Además, la acción de los medicamentos no es necesariamente la misma que en los adultos. Los niños crecen y su peso y su tamaño aumentan, mientras que el funcionamiento de sus órganos y su sistema nervioso evoluciona. Así que las reacciones del organismo a los fármacos varían en función de la edad del menor. Un producto químico determinado puede tener un efecto nefasto en un organismo en desarrollo, y las consecuencias pueden prolongarse durante años o incluso el resto de su vida. 

Por tanto, es fundamental que los niños tengan medicamentos destinados específicamente para ellos. En este sentido, el panorama actual dista bastante del ideal, ya que sólo una parte de los medicamentos a la venta disponen de medidas dosificadoras para dar la “cantidad correcta” a los niños.

martes, 24 de julio de 2012

Flúor en los niños o cómo cambian las cosas en pediatría ¿Qué pasará con la vitamina D?

En el magnífico artículo "El flúor oral para la prevención de caries, ¿cómo, cuándoy a quién?" el profesor Isidro Vitoria Miñana, de la Unidad de Nutrición y Metabolopatías del Hospital Infantil "La FE" de Valencia  describe de forma magistral la evolución de las recomendaciones de la administración del flúor en los niños. Gracias a la investigación se hacen los progresos y se avanza en el conocimiento pero un médico práctico, como es mi caso, debe sopesar todas las "novedades" publicadas y aplicarlas con precaución. Hechos que hace pocos años "iban a misa" se rechazan o cambian de una forma drástica. El caso del flúor y su relación con la caries es un modelo sencillo de cómo han evolucionado los hallazgos científicos y los cambios en las recomendaciones médicas.
  • En la década de los 50, el flúor sistémico (por vía oral) antes de la erupción dental era la mejor opción preventiva contra la caries dental. Con el tiempo se observó que darlo antes de los 6 años y, sobre todo, en los tres primeros meses, era un factor importante responsable de fluorosis dental (FD). La fluorosis dental (hipomineralización del esmalte dental por aumento de la porosidad debido a ingestión excesiva de flúor durante el desarrollo del esmalte antes de la erupción). Hasta no saber ese desastre, los laboratorios farmacéuticos nos bombardeaban con la necesidad de dar flúor a los bebés - algo que jamás recomendé.
  • A partir de los años 90 la orientación ha cambiado. Parece ser que el flúor tópico, tras la erupción dental. es el realmente preventivo y, además, no tiene el efecto perjudicial de producción caries dental por fluorosis dental (FD). Actualmente se piensa que el flúor tópico en pequeñas cantidades (dentífricos, colutorios…) a lo largo dela vida es la forma preferible de administración del flúor para la prevención de la caries dental.
En estos momentos estoy asombrado por la cantidad de publicaciones sobre la vitamina D en las que parecen demostrar ser un "preventivo curalotodo" para todas las edades y múltiples enfermedades. La vitamina D esta de moda.  La Academia Americana de Pediatría recomienda dar 400 UI diarias  durante la lactancia materna cuando hasta hace poco la recomendaba "sin aditivos" y, como no podía ser de otro modo, aquí vamos a rebufo de ellos, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria también recomienda administrarla. Algunos todavía discuten la dosis correcta en UI/día (250, 300, 350, 400) y yo, de momento, a mis pacientes les recomiendo esperar salvo casos evidentes. Quizás la recomiende en los meses que lleven una R (sept, oct, nov, dic, ene, feb, mar, abr).

¿Alguno de ustedes llegó a tomar la Emulsión de Scott? La madre de Gabriel García Márquez atribuyó a este producto el talento literario de su hijo.

sábado, 2 de junio de 2012

Guías de Práctica Clínica, en busca de la perfección imposible

Las Guías de Práctica Clínica (GPC) son un conjunto de “recomendaciones desarrolladas de forma sistemática para ayudar a profesionales médicos y pacientes a tomar decisiones sobre la atención sanitaria más apropiada, y a seleccionar las opciones diagnósticas o terapéuticas más adecuadas a la hora de abordar un problema de salud o una condición clínica específica”.

Las GPC tienen la potencialidad de reducir la variabilidad y mejorar la práctica clínica pero siempre hay que recibirlas, leerla, y "metabolizarlas" con sosiego. Por ejemplo, en caso de la gastroenteritis aguda infantil (GEA), una enfermedad infantil común que se presenta en todo el mundo, cuya complicación más peligrosa es la deshidratación, hay criterios de actuación muy dispares entre países de alto nivel económico y los que están en vías de desarrollo. Una buena guía sobre la GEA debería intentar reducir los procedimientos invasivos (análisis, sueros), el número de ingresos en el hospital y reducir su estancia en él.

En un estudio reciente, se ha demostrado que en este trastorno intestinal tan frecuente, las múltiples guías internacionales tienen criterios de calidad y evidencia dispares muy  importantes:
  • no se sabe cómo evaluar de una forma fehaciente los signos y síntomas clínicos de la pérdida de líquidos y electrolitos
  • se desconocern las dosis óptimas de las soluciones orales según la gravedad de la deshidratación 
  • si hay que administrar medicamentos, cuáles son los adecuados para de la edad y gravedad del enfermo.
Creo, sinceramente, que a GPC hay que darles el valor que tienen en un momento determinado. Pueden cambiar en poco tiempo y, por desgracia, la mayoría están basadas en publicaciones en inglés. En España,  tres pediatras a los que he citado en numerosas ocasiones (JC Buñuel Álvarez, J González de Dios y P González Rodriguez), están liderando un proyecto que intenta reunir toda la información pediátrica publicada en español. Un "wikileaks" me ha chivado se denominará PediaClic. Si es así, me gusta el nombre.