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jueves, 3 de diciembre de 2009

Resistencia heroica

He escrito en bastantes ocasiones de que la televisión no es el mejor instrumento educativo y de estimulación para los pequeños. Lo cierto es que, en períodos cortos de tiempo puede ser una forma de distraerlos ya que ven colorines y no entienden lo que sale por la pantalla ¡para lo que hay que ver!. Yo me compré una Wii de segunda mano -colocada estratégicamente al lado de mi ordenador con el que escribo este blog- con la esperanza de mover mi esqueleto pero ¡héte aquí! que he aprendido a jugar a bolos y tenis sentado en mi silla en pequeños períodos de descanso. Hace dos días me llegó también otro programa de segunda mano y más sofisticado: Grand Slam Tennis. Éste parece más difícil jugarlo sentado en la silla de trabajo pero ya les informaré si consigo ganar a Federer sin mover el culo (perdón).

Como se ha dicho hasta la saciedad de la tele es que es "mu mala" en niños menor de 2 años pero me ha llegado este curioso vídeo el el que verán a un niño pequeño intentando no perderse el programa que su hermano ve con poco entusiasmo. No hay que dejar que el bebé se duerma en el sofá pero este caso es un poco especial; demuestra un aguante numantino entre tumbarse definitivamente para dormir o resistir con todas sus fuerzas. ¡Cuantos conductores de vehículos están en la misma situación pero no se paran para descansar un rato! Este "pájaro" no tendrá que tomar pastillas para dormir y muestra un equilibrio de un artista del Cirque du Soleil.





Versión en catalán: www.criatures.cat

jueves, 18 de octubre de 2007

¿Su hijo es agresivo - tiene mala uva?

Algunos niños son agresivos por naturaleza (o “de fábrica”). Esta -mala uva- se suele manifestar hacia los 2 años de edad. Esta agresividad no hay que confundirla con los llamados “terribles dos años” o lo que yo llamo la primera adolescencia en la que son oposicionistas, desafiantes y negativistas. Los niños agresivos quieren controlar absolutamente todo lo que ocurre a su alrededor. Cuando no consiguen lo que quieren, transforman su energía en violencia, dando patadas, puñetazos y mordiscos a diestro y siniestro.

¿Le parece que su hijo se comporta así? En tal caso, deberá vigilarlo muy de cerca y fijarle unos límites firmes y consistentes: Permítale canalizar su energía en forma positiva a través del ejercicio o juegos que impliquen una gran actividad física (¿la nueva Wii?). Y, cuando se relacione con otros niños no le quite el ojo de encima para evitar problemas graves con rechazo de los demás y no olvide elogiarlo cuando no provoque conflictos. Creo que ya expliqué un sistema de mejorar el comportamiento llamado “péscalo en un buen momento”. Si ni lo he hecho me lo dicen y se lo explicaré otro día.

En algunas familias se fomenta la agresividad, sobre todo en los varones. Los hijos han de ser “duros y machotes”, lo que el niño interpreta que debe comportarse como un “pistolero del Oeste” pero pegando o mordiendo para ganarse la aprobación de los padres y dominar el entorno.

En otras familias, pacíficas y pacifistas, a estos niños les aterroriza pensar que es un mal presagio para el futuro y preludio de delincuente o un “capo di mafia”. Para controlarlo y creyendo que tienen que frenar esto lo antes posible, ellos que son la calma personificada, emplean “mas mano dura” y lo castigan o pegan para que aprenda. Sin embargo, al niño que se le trata con agresividad es posible que “interiorice” que esa es la forma correcta de comportarse frente a los demás cuando se enfadan con ellos. Paradójicamente unos padres pacíficos pueden reforzar la agresividad del niño


La mejor manera de enseñarle a controlar sus impulsos agresivos es actuar con firmeza y coherencia cuando se porte mal. Además el comportamiento de los padres debe ser de ejemplo para é y sus el se sus hermanos. Lo gordo es que muchos padres no saben como hacerlo y yo les recomiendo encarecidamente que vean, estudien, repasen, reciten de memoria a la Supernanny inglesa (es muy buena y reconocida por la Academia Americana de Pediatría)