Y en ese momento calló. En en transcurso de la visita intuí que la continuación de los puntos suspensivos era más o menos "... no lo tengo o n hubiera ido a buscarlo". Pienso, con buena fe, que o "metió la pata" sin querer o quiso hacer una bromay e frenó.Este comentario me sirve para insistir, una vez mas, en que muchos de los cursos de preparación al parto son sólo eso; de preparación al parto. Del recién nacido casi no se habla y mucho menos de su comportamiento y fisiología de las primeras semanas de la vida; duerme unas 16 horas y llora unas ¡cuatro!. Eso es muy duro para unos papás que han llevado una vida comodona y sin preocupaciones de ningún tipo. Cuando tengan a unos amigos "embarazados" les comunican las posibilidades que les ofrezco al final de este post para que superen el "trauma" del llanto estereofónico tipo "tunning" y noches sin dormir. Lo de dormir es lo que los padres "me llevan peor".
No hace falta ser un lince para darse cuenta que la mayoría de los papás son primíparos y añosos que han vivido como han querido y ahora se ven sometidos al férreo mandato de su bebé: come, duerme, llora, caga y mea cuando de apetece. Y ellos a remolque del nene.
Sin duda los papás lo quieren hacer lo mejor posible. por eso les sugiero que si conocen "a una pareja en ciernes" les regalen mi librito y les inviten a mi próxima charla en octubre tal como esta anunciada al principio de este blog.
