Mostrando entradas con la etiqueta odontólogo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta odontólogo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de enero de 2011

¿Cuál es su diagnóstico?

Boca de un niño guapo, rubio y de ojos azules de mi consulta. (Foto de su madre)

¿Qué hay que hacer con este "pájaro"? ¿Es un monstruito? ¿Hay que hacer una película de miedo con él o llevarlo a Steven Spielberg para que le de una oportunidad en el cine? ¿Cortale el pescuezo? ¿No hacer nada y esperar? ¿Quitarle los dientes de delante? ¿Quitarle los dientes de detrás? ¿Cuáles son los "buenos"? La mamá de este mozo tuvo a bien enviarme varias fotos de esta preciosa boca; por la protección de datos la he recortado y he hecho un arreglillo con Picasa pero les puedo asegurar que, como se intuye en la foto se trata un chico precioso. Lo que tiene no es común, no les coy a dejar en ascuas con la pregunta.

Les expongo la explicación científica. Este niño tiene unos dientes supernumerarios o hiperodoncia que es una alteración del desarrollo de la dentición poco frecuente en la que aparecen en cualquier área de los arcos dentales y pueden afectar a cualquier órgano dentario. La hiperodoncia múltiple se puede asociar con diferentes síndromes como el de Gardner, displasia cleidocraneal, síndrome trico-rino falángico o en pacientes con labio y paladar fisurados; sin embargo, pueden aparecer en pacientes sin ningún tipo de trastornos como es este caso.

La presencia de dientes supernumerarios se asocia con diversas alteraciones en los dientes vecinos, siendo las más habituales los dientes retenidos o retraso en la erupción, erupciones ectópicas, malposición dentaria, problemas oclusales, diastemas y rotación de dientes vecinos, dentro de una amplia variedad de patologías asociadas.

Lo único que se debe hacer es extraerlos y si quieren más datos de esta curiosidad, pulse aquí. Un gran experto en este tema en nuestro hospital el el Dr. Cahuana.

lunes, 5 de enero de 2009

Hoy es el día final. Su chupete está en el "corredor de la muerte"

Padres indecisos que no queréis ver como "sufre" vuestro hijo al quitarle el chupete ¡armaros de valor!. Echarle "arrestos" al asunto y, esta tarde, antes de ir a la Cabalgata de Reyes ponedlos todos en una bolsita ecológica y arrojadlos al "fuego eterno" -frase que me acoj..ba cuando iba a misa- o a una de las carrozas de la cabalgata. Esta noche verán compensada su hazaña con algún regalito y, es más, estarán orgullosísimos de su gesta.

A partir de los dos años ningún niño debería llevar chupete. Hay algunos padres algo mojigatos que no se atreven a producirle tanto sufrimiento y les dejarían el chupete por la noche hasta su boda. A partir de los dos años no sirve para nada, deforma la boca, favorece las otitis medias e impide el movimiento normal de la lengua, al deformarse la estructura de la boca los niños se vuelven "zopaz" -cosa que me divierte pero no deja de ser un defecto- y más adelante necesitarán corrección ortodóncica y tendréis que pagar en tratamiento...¿Sigo?

Yo "me he pedido salud y virgencita, virgencita que me quede como estaba"

domingo, 9 de marzo de 2008

Halitosis; mal aliento

Este fin de semana ha sido un tanto movido, académicamente hablando, para mí. He participado como ponente de un curso de actualización para pediatras. Se trata de un curso intensivo de cuatro días en los que los asistentes están "encerrados" en un hotel a unos 30 km de Barcelona. El programa incluye una gran cantidad de temas que son expuestos de forma breve y práctica por diferentes profesores. El que habló detrás de mí fue el conocido Dr. Eduard Estivill —amado y denostado por muchos psicólogos y papás—.

Mi tema parecía poco "estelar": mal aliento en el niño y el adolescente. El mal aliento causa gran incomodidad y malestar al que lo sufre y, en general, se gastan millones de euros en productos para combatirlo. Mucha gente atribuye el mal aliento a problemas digestivos y esto es un grave error. En el 90% de los casos, el mal olor tiene su origen en la boca donde intervienen varios elementos: las bacterias que hay en ella, los restos de comida, la cantidad y calidad de la saliva y la lengua. Sí, sí: la lengua es un factor importantísimo como desencadenante de halitosis. En su parte posterior, las papilas son más grandes y "acumulan la basura" que al ser digerida por las bacterias producen unas sustancias volátiles con olor a azufre.

La halitosis no suele se causa directa de consulta al pediatra pero sí como un comentario más de síntomas del niño. Como todo el mundo, los papás creen que el mal aliento de su hijo es debido a que "tiene el estómago sucio" cuando en realidad es consecuencia de falta de higiene bucal, respiración con la boca abierta, adenoides -vegetaciones grandes o amígdalas hipertróficas y/o crípticas. Los niños, en ocasiones, parecen tener cara de embobados, con la boca abierta, cuando están distraídos. Para resolver muchos casos de halitosis marcada en niños será necesaria la intervención del otorrino para extirpar las vegetaciones, las amígdalas o ambas.

Así que si uno de sus vástagos tiene mal aliento, el pediatra debe examinar bien la garganta y si encima tiene la respiración algo ruidosa, el diagnóstico está hecho.