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jueves, 1 de julio de 2010

Nuevas posibilidades del electroencefalograma

De vez en cuando me doy una vuelta por TED una web con conferencias interesantísimas. Acabo de ver una que mañana mismo la voy a poner en conocimiento de los neurólogos del hospital aunque imagino que deben saberlo. Son muy buenos y están al día de todas la novedades en medicina infantil y juvenil. De cualquier forma me ha encantado escuchar a la Dra. Aditi Shankardass pionera en el uso de tecnologías derivadas del EEG para lograr diagnósticos más precisos a los niños con trastornos del desarrollo. Es una neuróloga clínica especialista en tres disciplinas: la neurofisiología, la neuroanatomía y la neuropsicología, y actualmente dirige la Neurophysiology Clinic at Bright Minds Institute y el EEG Lab of the Communicative Disorders Department en la universidad estatal de California.

Gran parte de su trabajo lo ha dedicado a aplicaciones complejas del EEG (electroencefalografía) la tecnología que registra y analiza la actividad cerebral en tiempo real, para lograr diagnósticos más exactos en niños con trastornos del desarrollo.

Pueden seleccionar el subtitulado en español.

domingo, 20 de enero de 2008

Un problema es un problema cuando es un problema

Esta frase la aprendí de un destacado pediatra-psiquiatra de Girona. Con este juego de palabras se expresa muy bien cuando hay que actuar o no frente al comportamiento del niño o del adulto. Por casualidad, hace dos días, visité en la consulta a dos niños con un comportamiento espectacular. Los dos con rabietas descomunales que pude observar y sufrir "in situ”. En estos casos mi estrategia es que los padres salgan de fuera y me quedo con él con un semblante serio y severo, con la mirada fija y quieto como una estatua. Veo como reaccionan. En una entrada anterior ya comenté que muchos niños, durante el crecimiento, van comportándose de una forma muy diferente en casa y en la escuela. En casa han aprendido a dominar las situaciones y consiguen que todo gire alrededor de ellos convirtiéndose en unos pequeños déspotas: eligen la comida o la ropa, rechazan enérgicamente o con rabietas lo que no les gusta y frecuentemente tienen problemas a la hora de ir a dormir. En cambio, cuando están la guardería o en el colegio su comportamiento cambia radicalmente y se convierten en "niños modelo": apacibles, colaboradores y obedientes. Los padres no se lo creen: "Este niño que usted describe no es el mío".

Hay una regla muy sencilla para ayudar a distinguir cuándo el comportamiento o el desarrollo son un problema. Si el mal comportamiento ocurre en casa y no en la escuela el problema son los papás. Si en casa no hay problema y en la escuela sí, algo pasa en la escuela. Si ocurre en los dos lugares el problema lo tiene el niño; es necesario consultar a un experto.

Uno de los que vi fue apagándose su rabieta como una cerilla hasta que cesó; le pregunté si quería que entraran sus padres y entre hipos me dijo que sí. Con el otro estuve más de 10 minutos observándole: no sólo no cedió ni un milímetro sino que se empezó a golpear la cabeza contra el suelo y la puerta. Los papás me contaban que eso ocurría en todas partes y que era difícil estar y salir con él. En la escuela les avisaban reiteradamente del mal comportamiento. Este niño tenía un problema y les expliqué a sus padres que, probablemente, tenía un trastorno psiquiátrico - neurológico y hemos empezado a explorar lo que le ocurre.