domingo, 2 de octubre de 2011
10 drogas para vivir y conducir sin ellas. Divertido y aleccionador para todas las edades
jueves, 8 de septiembre de 2011
Padres helicóptero
No me gusta etiquetar a las persona pero la medicina moderna, y muy especialmente la psiquiatría y psicología, no hacen más que hacerlo con los comportamientos de los padres y de los hijos. Un concepto, relativamente nuevo, que se está popularizando es el de los "padres helicóptero y sus variedades" y de los efectos deseables/indeseables de su actitud frente a los hijos. Se considera que, por parte de los padres, hay unos cuatro estilos educativos del niño: autoritario, permisivo, democrático y de negligencia-rechazo.- Estilo autoritario se caracterizan por manifestar alto nivel de control y de exigencias de madurez y bajos niveles de comunicación y afecto explícito. Lo predominante es la existencia de abundantes normas y la exigencia de una obediencia bastante estricta. Dedican esfuerzo a influir, controlar, evaluar el comportamiento y las actitudes de sus hijos de acuerdo con patrones rígidos preestablecidos. Estos padres dan gran importancia a la obediencia, a la autoridad, al uso del castigo y de medidas disciplinarias, y no facilitan el diálogo. Las normas que definen la buena conducta son exigentes y se castiga con rigor la mala conducta. La comunicación entre cada uno de los progenitores y el niño es pobre.
- Estilo democrático. son los que presentan niveles altos en comunicación, afecto, control y exigencias de madurez. En consecuencia, son afectuosos, refuerzan el comportamiento, evitan el castigoy son sensibles a las peticiones de atención del niño; no son indulgentes, sino que dirigen y controlan siendo conscientes de los sentimientos y capacidades; explican razones no rindiéndose a caprichos y plantean exigencias e independencia. También se puede definir el estilo democrático en función de la evitación de decisiones arbitrarias, el elevado nivel de interacción verbal, la explicación de razones cuando dan normas y el uso de respuestas satisfactorias. Los padres marcan límites y ofrecen orientaciones a sus hijos, están dispuestos a escuchar sus ideas y a llegar a acuerdos con ellos.
- Estilo permisivo. son los padres caracterizados por un nivel bajo de control y exigencias de madurez, pero con un nivel alto de comunicación y afecto. Se caracterizan precisamente por el afecto y el dejar hacer. Manifiestan una actitud positiva hacia el comportamiento del niño, aceptan sus conductas y usan poco el castigo. Consultan al niño sobre decisiones; no exigen responsabilidades ni orden; permiten al niño autoorganizarse, no existiendo normas que estructuren su vida cotidiana; utilizan el razonamiento, pero rechazan el poder y el control sobre el niño.
- Estilo indiferente o de rechazo-abandono. Es el estilo de crianza utilizado por padres que rechazan y son negligentes, que no son receptivos ni exigentes y a quienes sus hijos parecen serles indiferentes. Al niño se le da tan poco como se le exige, pues los padres presentan unos niveles muy bajos en las cuatro dimensiones: afecto, comunicación, control y exigencias de madurez. No hay apenas normas que cumplir, pero tampoco hay afecto que compartir; siendo lo más destacable la escasa intensidad de los apegos y la relativa indiferencia respecto de las conductas del niño. Los padres parecen actuar bajo el principio de no tener problemas o de minimizar los que se presentan, con escasa implicación y esfuerzo.
viernes, 18 de febrero de 2011
Arcadi Oliveres, sencillo y fácil
.
lunes, 14 de junio de 2010
Hablar de cáncer a los niños

jueves, 25 de marzo de 2010
El movimiento lento: Slow parenting
En un reportaje de Paula Gil (Efe) nos habla de este nuevo estilo de vida entroncado con el movimiento lento: El movimiento Slow es una corriente cultural que promueve calmar las actividades humanas como las ciudades lentas. Las única poblaciones catalanas incluidas en ella son Begur y Pals. Cito textualmente, extractando algunas partes:"Los niños nacidos en las últimas dos décadas en los países desarrollados son posiblemente los que más atención, protección y recursos han recibido de sus padres, un fenómeno común que ahora podría estar llegando a su fin. Clases de mandarín para niños de dos años, cursos de música para lactantes o padres que acosan a los profesores vía mensajes de texto por los resultados de un examen de sus hijos: todo parece poco para lograr que los retoños sean los mejores en la competitiva economía global.
Las cosas, sin embargo, están empezando a cambiar: una nueva tendencia educativa bautizada como 'slow parenting' se está popularizando rápidamente en EEUU a través de libros, artículos y seminarios, abogando por el fin de la sobreprotección paterna y una forma más relajada de afrontar la vida familiar.
Como suele suceder en EEUU cuando se populariza una nueva idea, el mercado está empezando a inundarse con libros sobre el asunto. Un escolar estadounidense tiene una media de 150 juguetes pero poco tiempo para disfrutar de ellos, pues su día está profusamente planificado con deberes o actividades extraescolares.
Y es que un niño, a fin de cuentas, lo que necesita es jugar y no sólo para divertirse. Los expertos aseguran que el juego nos prepara para nuestras experiencias y relaciones sociales, un entrenamiento para la edad adulta.
Según cuenta el doctor Stuart Brown, psiquiatra y fundador del Instituto del Juego, los gerentes del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA notaron que sus ingenieros más jóvenes tenían más dificultades que los mayores a la hora de resolver problemas y situaciones inesperadas, a pesar de que sus notas de la universidad eran impresionantes. Se dieron entonces cuenta de que los ingenieros de más edad sencillamente habían tenido más tiempo para jugar de niños y empezaron a incluir preguntas sobre la infancia de los candidatos en las entrevistas de trabajo.
¿Hemos creado una generación de inútiles con nuestra obsesión por ser padres perfectos? Una especialista opina que tampoco hay que dramatizar y no está preocupada por un fracaso de la sociedad en su conjunto pero cree que las consecuencias de la sobreprotección paterna van a empezar a aparecer en algunos niños de hoy cuando lleguen a la edad adulta".
Voy a ver cómo me lo monto para ser un slow Dr.Santi. Vuelvo a repetir lo que dije en un debate anterior: nada nuevo bajo el sol porque de pequeño vivía una vida muy lenta en Montblanc (Lleida)
martes, 6 de noviembre de 2007
Fases de la vida y respuesta a una pregunta
A los 3 años......que no se escape el pipí.
A los 6 años.......recordar lo que hiciste en el día.
A los 12 años.... tener muchos amigos.
A los 18 años.... tener carné de conducir.
A los 20 años.... tener relaciones sexuales.
A los 35 años.... tener mucho dinero.
A los 50 años.....tener muchísimo dinero.
A los 65 años.... tener relaciones sexuales.
A los 70 años.... tener carné de conducir.
A los 75 años.....tener muchos amigos.
A los 80 años.... recordar lo que hiciste en el día.
A los 85 años.... que no se escape el pipí.
Respuesta
Me piden la respuesta del post de las vacunas. Ambas están comercializadas. El precio de la del virus del papiloma vale un pico: 150 € la dosis. Y necesitan tres. Yo ya he empezado a vacunar a partir de ahora a las chicas mayores de 13 años.
domingo, 7 de octubre de 2007
Más sobre los efectos de la TV en niños y jóvenes
Un conocido diario de Catalunya publicaba ayer un artículo titulado “El síndrome de la tele” como ampliación y comentario de un trabajo de investigación aparecido en
lunes, 1 de octubre de 2007
¿Ustedes pueden practicar la regla de los tres 8?

Yo siempre he sido un fanático de los horarios europeos y de EE.UU. ¡La última sesión en cines y teatros es a las 20 horas!. Ahora que ya estoy un poco mas hecho y mas hombrecito, si salgo a cenar o de boda, parezco el Ceniciento. A las doce de la noche me levanto y, con cortesía, les digo que el "nene" se va al "catre"; a ver si pierdo la zapatilla. Esta actitud, por la que he sido criticado en muchas ocasiones, parece que está cambiando y, gracias a unos pocos ilusos, a los que admiro, están proponiendo que se hagan unos horarios más racionales. No hacen proposiciones como Hugo Chávez de cambiar 30 minutos el reloj sin saber hacia adelante o hacia atrás, pero sí recomendar:
IDEAS PARA VIVIR MEJOR
- Asumir y llevar a la práctica la regla de los tres ochos: 8 horas para trabajar, 8 horas para descansar y 8 horas para nuestro tiempo libre.
- Dormir no es una pérdida de tiempo sino una necesidad.
- Favorecer unos estilos de vida que consideramos más saludables. Recomendamos un desayuno fuerte entre las 7:00 y las 8:30 horas; un almuerzo ligero, entre las 12:30 y las 14:00 horas, y una cena suficiente entre las 19:00 y las 20:30 horas. Acostarnos entre las 22:00 y las 24:00 horas y levantarnos entre las 6:00 y las 8:00 horas.