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miércoles, 17 de marzo de 2010

Las estatuas horizontales

En una de mis entradas al principio de este blog escribí sobre los padres estatua. Esforzadas personas que para lograr un sueño reparador en su retoño llegan a pasarse años acompañándolos para dormir. Unos lo hacen sentados en una silla, dándoles la mano o no, y otros se meten en la cama con él hasta que se duerma. Esta esforzada actitud puede llegar a durar mucho tiempo -he visto periodos superiores a 8 años.

En lo que se refiere al sueño -y en otros muchos temas- del niño hemos conseguido lo que dijo el poeta Antonio Machado: "Españolito que vienes al mundo te guarde Dios, una de las dos Españas ha de helarte el corazón.". Una, son los seguidores del Dr. Estivill y la otra, los de Rosa Jové. En este tema, en la lactancia materna, en las guarderías y en otros muchos se están formando apóstoles de sus creencias e intolerantes con los demás. Eso crea una crispación y desconcierto entre los futuros padres y en los que ya lo son. No sabemos razonar e intentar comprender las otras posturas.

Un pediatra me ha enviado un vídeo de un padre que se duerme en la cuna "reforzada" de su bebé. Es una "estatua horizontal" llevada al extremo. A unos les parecerá que este padre es abnegado y a otros que "obedece" a su hijo. ¿Usted qué opina?


viernes, 8 de enero de 2010

Mi hijo ni duerme ni come

Estas afirmaciones no tienen ningún sentido pero las oigo a menudo en la consulta especialmente en niños que están alrededor de los "terribles dos" o más mayorcitos. Excepto en una enfermedad excepcional o una situación forzosa de torturas todos, absolutamente todos los humanos comemos y dormimos. Mejor o peor pero lo hacemos. El alpinista duerme colgado de una cuerda y el vagabundo en el suelo de la calle a la intemperie. Acomodarse a dormir no hay nadie que se resista y más de tres días no podemos mantenernos despiertos. Con la comida ocurre algo parecido. Podemos estar un tiempo considerable sin comer pero pocos días a sin beber. El cuerpo humano sano “es una máquina perfecta” sabe cuando y cuánto necesita dormir así como la cantidad y variedad de comida para mantenerse a punto. Los mecanismos de regulación del agua son sofisticadísimos.

Las necesidades basales de una persona vienen determinadas por su genética-metabolismo y por el crecimiento y ejercicio. Hay personas, afortunadas ellas, que comen lo que quieren y no tienen tendencia a engordar y a otras, desgraciadamente, como a un servidor les ocurre lo contrario. Con el sueño ocurre lo mismo. La regulación de estar despierto o dormido lo marca el cerebro y no es igual para todo el mundo siendo los periodos de sueño y vigilia variables de una a otra paersona. Con los niños ocurre lo mismo pero con una progresión diferente. Cuando es bebé duerme mucho y come mucho. A medida que va creciendo va disminuyendo la frecuencia de las comidas y de los periodos de sueño.

Pero comer, beber y dormir a pesar de ser unos mecanismos tan perfectos se pueden modificar por el entorno, temperamento y estilos de vida. Los países más ricos tienen más gordos a sus habitantes. Un sencillo ejemplo es China, de una vida austera y rural están cambiando rápidamente a un estilo de vida occidental. Resultado los niños ya empiezan a estar obesos.

A los residentes del hospital les insisto hasta marearlos que si los padres un pequeño paciente se quejan de que "no me come nada" pregunten, con todo detalle, el ritual al llevarlo a dormir. Es frecuentísimo ver como el "mal comedor" necesita irse a dormir acompañado o se duerme en el sofá o por la noche se levanta de su cama y cual "comando nocturno" se mete en la cama de sus padres. En resumen, el que come mal suele tener malos hábitos al irse a dormir.

martes, 20 de enero de 2009

¿Duérmete niño o Dormir sin lágrimas?









Cual combate de pressing-catch les presento un enfrentamiento feroz en la que cada contendiente tiene sus fans y seguidores. Dos títulos de libros, dos planteamientos y dos posturas enfrentadas para dormir al niño. Un libro, Duérmete niño, explica la controvertida técnica conductista del Dr. Estivill; el otro plantea la también controvertida filosofía que la Dra. Rosa Jové expone en su libro Dormir sin lágrimas.

Ambos nos muestran que hay dos formas de dormir al bebé. Dejándolo llorar en la cuna con un sistema de tiempos, que genera "angustia" en los padres y algunos aseguran que también en el bebé, o bien ayudándole a dormir de una manera natural, e incluso en este caso en la misma cama de los padres.

Hay una tercera, la mejor, que es la mía; aplicar el sentido común en función del temperamento de los padres. Hay padres tranquilos y otros sufridores. Unos trabajan y otros no. Unos han de conducir camiones, aviones o controlar procesos complejos y han de descansar bien y otros están en zonas rurales tranquilas y sin molestar a nadie.

No hay un "método bueno". Los dos son buenos y malos en función del temperamento del bebé y de los padres. Según sea el binomio padres - bebé pueden emplear uno u otro aplicando lo que antes he dicho, tener sentido común, el menos común de los sentidos.

El 29 de este mes habrá un experto en este tema para ayudar a los padres a tomar decisiones en este singular combate.
Apúntense, no se lo pierdan.

lunes, 8 de octubre de 2007

El misterio de los comandos nocturnos

Tengo una curiosidad inmensa para descubrir si los niños apartir de los 2-3 años tienen visión nocturna o no. En muchos domicilios se asalta la alcoba de los padres sin que éstos se enteren ni perciban ruido alguno: no hay robos ni amenazas. La casa sigue silenciosa como si nada ocurriera. Al levantarse, encuentran a su hijo que habían dejado tranquilamente durmiendo en su cuarto, estirado en la cama de la alcoba de los padres, entre ellos durmiendo plácidamente ¿Cómo ha ocurrido este fenómeno tan extraño? ¿Puede ser que en plena noche, a oscuras, con un silencio sepulcral y sin GPS alguno el niño sea capaz de ir de un dormitorio a otro sin que nadie se entere aun que la casa sea grande? ¿Alguno de estos pequeños comandos nocturnos reciben entrenamiento secreto por los GEOS o SWAT o disponen de visión nocturna infrarroja? Imposible ya que durante el día están controlados por los papás y no van a academias militares ni se pueden comprar un equipo espía sofisticado.

La verdad es que es un hecho que me tiene intrigado; no tienen miedo a la oscuridad, se desplazan por la casa sin ninguna luz, bajan de su cama y se suben a la de sus padres con tanto sigilo que nadie lo nota. ¿Cómo es posible que un mequetrefe sea capaz de entrar en la habitación de los padres, intuir en que lugar de la cama están durmiendo y meterse entre ambos con tal habilidad que ni se enteran? Algunos papis, al cabo de un rato notan “un bulto” que no estaba al acostarse. Se levantan llevan a "bulto" a su lugar de procedencia pero el comando sigue reincidiendo las noches subsiguientes.

A algunos padres no les molesta en absoluto y permiten su entrada dejándolo dormir con ellos. En cambio, a otros “el bulto” les molesta y no saben como limitar estos actos de intrusismo nocturno. La solución es muy sencilla, militar, pero sencilla. Se le dice al niño que si no se escapa se pueden dejar las puertas abiertas de ambos dormitorios. Si no obedece y se escapa se cerrará la puerta de su dormitorio o la de sus padres a cal y canto. Pensarán que soy una bestia insensible y que le provocaremos un “trauma psicológico” al nene. Pues no; si interrumpe cada noche el sueño reparador de los papás éstos pueden acabar divorciados o en un manicomio. Es mejor poner normas-barrera que acabar sujeto con una camisa de fuerza ¿cierto?

Ahora que a muchos papás les gusta la tecnología les animo a que alguno se instale tres cámaras de visión nocturna: una, en el dormitorio del niño, otra en el pasillo y, finalmente la del dormitorio de los padres para saber cómo realiza "el asalto nocturno ". Si me envían una copia se lo agradeceré.