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lunes, 11 de febrero de 2013

Colesterol en niños. Nuevas recomendaciones de análisis de sangre

Hay un nuevo informe del  Expert Panel on Integrated Guidelines for Cardiovascular Health and Risk Reduction in Children and Adolescents: Summary Report en el que nos habla de las nuevas directrices para fomentar la salud cardiovascular y prevenir los factores de riesgo en los niños y adolescentes a partir de la lactancia materna y haciendo hincapié en una dieta baja en grasas saturadas a partir del año de edad. También insisten en protegerlos del humo de tabaco, así como promover una actividad física regular.

Lo más destacado es una nueva recomendación comparada con las anteriores: que a todos los niños se les mida el nivel de colesterol por lo menos una vez entre los 9 y 11 años y, de nuevo, entre los 17 y 21 años. Hay muchas más recomendaciones; el informe tiene más de 150 páginas y a mí no me ha dado tiempo a leerlo ni creo que consiga hacerlo.

Veremos lo que, dentro de un tiempo, recomienda la Asociación Española de Pediatría al respecto. Hemos de seguir con la dieta mediterránea. Ya les adelanto que estoy trabajando en su divulgación en las familias y los colegios.

viernes, 13 de febrero de 2009

Lo digo o no lo digo. Esa es la cuestión

Recientemente, el Colegio Oficial de Médicos acaba de "publicitar" una iniciativa, muy loable por cierto, del acceso por parte de médicos y pacientes a un laboratorio online. El Dr. Deulofeu y el Dr. Antoja son responsables de la versión española de la web Lab Tests Online, un servicio de la American Association for Clinical Chemistry (AACC), donde médicos y pacientes pueden profundizar sobre diagnóstico y tratamiento de múltiples situaciones y enfermedades.

Doctor, porqué duda en anunciarlo. Pues simplemente por las personas hipocondríacas y pusilánimes. Una de la situaciones más frecuentes en medicina es aquella en la que se plantea la duda de decir o no la verdad, a un paciente enfermo de cáncer. Unos pueden reaccionar con resiliencia y otros derrumbarse y quedar sumidos en una depresión difícil de remontar. Lo mismo ocurre con cierto tipo de análisis.

Yo creo que el paciente debe saberlo todo sobre su enfermedad pero hay circunstancias en las que justificaría un silencio "piadoso" dependiendo de la edad de la persona. En fin, ahí les dejo la dirección y úsenla con criterio.

sábado, 30 de junio de 2007

Las "tres bestias negras" del pediatra

A medida que el nene o la nena van creciendo se vuelve más "espabiladillos". De los cuatro años en adelante hay tres consultas que son constantes: DOLOR DE CABEZA, DOLOR DE BARRIGA y DOLOR DE PIERNAS. Ahí empieza, a veces, nuestro calvario. Son las tres bestias negras del pediatra. ¿Por que digo eso?. Porque los papás vienen preocupados por los dolores del nene. Ante un "dolor recurrente" infantil hemos de actuar con "ojo avizor" para saber si puede tener algo en realidad o es "cuento" o en términos psiquiátricos una somatización. Corremos el riesgo de que si es "cuento", como suele ser, empecemos a hacer, presionados o no por los papás, pruebas y análisis que no servirán de nada.
El niño, al crecer, oye todo lo que se comenta en casa. Y va aprendiendo sobre los "dolores". Así como no hay ni un solo día que no se hable de " si esto o lo otro engorda" o temas de adelgazamiento, también es frecuente oír frases que soltamos los adultos: "este idiota me da unos dolores de cabeza...", "tengo la cabeza como un bombo", "...creo que me a estallar" y así sucesivamente. También, con menos frecuencia, hacemos comentarios sobre molestias abdominales. Los de las piernas son menos frecuentes y suelen estar relacionados con "petardos" movidillos.
El nene, que lo caza todo al vuelo, "aprende a tener dolores": le duele la cabeza antes de ir al cole, le duele la barriga a medio comer...., le duelen las piernas al andar (y su santa madre, misericordiosa, lo lleva en brazos). Al "pediatra curtido" le es relativamente fácil "cazar" a estos "pájaros" listos como el hambre. Pero si los papás son "Miuras" hay que saber torear mucho para convencerles de que los "terribles y frecuentes" dolores de su hijo no son debidos a enfermedad.
La anécdota más divertida que recuerdo es la de un niño ya mayorcito "que al andar se cansaba". La mamá para ir más rápido a los sitios decidió llevarlo en cochecito. La mamá vino preocupada porque el cansancio de su "marajá": "algo tiene este niño que siempre está cansado". Sólo una pregunta me bastó para estar tranquilo: "¿en el cole le pasa lo mismo?". "es curioso, me contestó, allí está bien". El "marajá" había conseguido un chófer a su antojo....