
Tengo una familia a la que quiero mucho y me lo paso muy bien cuando vienen a visitarse. Por suerte para ellos y desgracia para mi me abandonan una temporada porque al papi le han ofrecido un trabajo irrenunciable por la zona de los petróleos.
Los tres hijos, dos niñas y un niño, muy educados por cierto, vinieron a verme antes de emprender el viaje. Mientras los exploro les hago preguntas y una de ellas casi siempre es la misma: "Y tú, qué quieres ser de mayor?" la mayoría de los pequeños/as contestan que maestro/a o profesor/a que en el fondo no deja de ser una admiración por la persona que les cuida y les quiere en el cole. Futbolista es la segunda opción más solicitada por los chicos y medico o enfermera no le andan mucho a la zaga.
Pues al visitar a la segunda hermana de unos 5 años le hice esa pregunta y me contestó: "médico" y yo respondí: "¡que bien así me podrás venir a ayudar a la consulta a visitar otros niños!", "imposible, me dijo, tú ya serás un viejo con bastón". Hay que reconocer que a estas edades tienen una sinceridad apabullante que, en ocasiones, hace enrojecer a los padres con los comentarios tan evidentes y simples por su ignorancia ¿porqué eres negro?, ¿cómo es que te falta una mano? ¿porqué tienes el pelo tan duro? - yo me pongo espuma fijadora L´Oreal, ¿por qué tienes la cara tan rayada (arrugas)?
Me encantan a esa edad de inocencia y desparpajo. Me cuesta pensar que algunos llegarán a ser enredones y embaucadores bajo un halo de seriedad y mecenazgo como el Millet -no le pongo el Sr. delante porque no lo merece.


