sábado, 8 de septiembre de 2007

Barcelona, perenne problema de los pequeños robos

Entro en la librería Barnes & Noble en San Francisco. Es una de la inmensa cadena de librerías distribuidas por todo el país. Son increíbles. Igual que en otra cadena llamada Borders. Suelen tener dos pisos, tienen bar te dejan leer los periódicos y puedes leer los libros tanto rato como quieras. Hasta hay sillones para hacerlo tranquilamente.

Me dirigí al apartado de guías de viaje. Habían varias de Barcelona. En todas se comentaba el problema de los pequeños robos que trastornan al turista y dan muy mala fama por el "boca a boca".

Desde fuera-y desde dentro-parece que Barcelona está perdiendo fuelle e iniciativa. Ahora que van aumentando los turistas habrá que avisar al Sr. Hereu para que refuerce en juventud, número y sueldo a nuestra Guardia Urbana.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Estamos a nivel de EEUU en el Hospital Sant Joan de Déu

Nuestro hospital es puntero. No disponemos del mismo dinero ni del mismo espacio, pero contamos con un equipo de telepediatría "estratosférico" gracias a Carlos. Ha trabajado de lo lindo para que se haga realidad. Ahora falta que nuestras autoridades sanitarias entiendan -cosa que parece difícil en un gallinero- la utilidad de esta medicina del futuro. Ahora me voy al congreso y sigo luego.

Acabada la primera parte. Bien. Confirmo lo dicho. Ahora sólo queda convencer a las "alturas" de que esta medicina es útil, práctica y barata. El CAT Salut se ahorraría mucho dinero.


jueves, 6 de septiembre de 2007

Empieza el congreso

Toque de diana a las seis de la mañana. A las 7:30 h desayuno de pie y a las ocho en punto se empieza a trabajar. Son admirables. Es un congreso de Telepediatría con videoconferencias y exploraciones a miles de kilómetros. Sin embargo, hasta en EEUU, las conexiones fallan y en algún momento da la sensación de que estamos en los albores de este tipo de medicina pero al final todo se arregla. Realmente la pediatría cambiará mucho en poco tiempo. Véanme dominando un robot cual astronauta.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Mi viaje y llegada a San Francisco

Después de 24 horas sin dormir llego a San Francisco acompañado de Carlos, Jefe de Telemedicina de mi hospital. En una de la fotos me ven muy guapito, en plan "yupi", en el aeropuerto de Londres. Después de cruzar el charco, con British Airways, llegamos a esta preciosa ciudad. Por cierto se les estropeó todo el sistema de entretenimiento y el viaje fue aburridísimo. La segunda foto de la derecha muestra claramente que necesitaba reponerme y, finalmente, hacer mis necesidades. Para lo último nada mejor que la prisión de Alcatraz por la intimidad y seguridad. No hay más que verme. Por cierto, no sé si mi trasero es muy grande o los pobres reclusos estaban muy delgados. Igual estoy sentado donde lo hizo Al Capone, dado que pasó por varias celdas de la penitenciaría.



El congreso de Telepediatría nos espera...
Ya les contaré.

martes, 4 de septiembre de 2007

La vuelta a la guardería: ojo con los medicamentos contra resfriados

La guardería es el lugar preferido de los virus y bacterias para “atacar” al niño y “fastidiar” a los papás. Fiebres, mocos y tos constituyen la salsa del invierno. En general, los padres ilustrados saben que la mayoría de estos síntomas son debidos a infecciones leves y que, por consiguiente, solo requieren del tratamiento “ajo (-derse) y agua (-ntarse) y “resignación”. La FDA de EEUU (reguladora de los medicamentos) convocará una reunión en octubre para aclarar si los medicamentos -sin receta médica- contra la tos y los resfriados son más perjudiciales que beneficiosos en niños menores de 2 años. Esta reunión se celebra para conocer la eficacia y seguridad de los componentes medicinales, ya que están dándose casos de reacciones graves.

A los españoles nos encanta atiborrarnos de medicamentos. Hay hogares que albergan auténticos “arsenales” de productos químicos.

Si su hijo/a acude a la guardería o al colegio y se resfría, RESISTAN. No le den nada, sólo cosas naturales. El organismo cuenta con muchos recursos para reponerse.

lunes, 3 de septiembre de 2007

La Educación para la Ciudadanía: ¿le gusta esta asignatura?

Mañana me levantaré a las 4 a.m para ir a San Francisco e ignoro si podré escribir en este blog porque me voy por trabajo. Vuelvo el 11 S y, como hago vuelo Londres-San Francisco y viceversa, estoy por ir en traje de baño y chancletas para pasar los controles de las aduanas. No tengo ningún temor al avión. Las circunstancias me llevaron a Nueva York la semana siguiente del 11S justo después de que restablecieran el tráfico aéreo. Fue el viaje más sosegado de mi vida: nadie en el aeropuerto, 60 personas en un Jumbo, llegada sin colas, nadie en la aduana... Eso sí, el aspecto de NY nos impactó; no había nadie en las calles y estaba todo cerrado.

No he tenido tiempo de leer con detalle los libros de Educación para la Ciudadanía. Ciertamente hay un gran revuelo por esta asignatura y algunos la comparan con nuestra Formación del Espíritu Nacional de épocas pasadas. ¡Hombre!, me da la impresión de que es pasarse un poco. Opino sinceramente que la religión no debe ser materia escolar pero una asignatura de este tipo creo que puede ser relevante en los tiempos que corren. El problema no es la asignatura, lo serán los profesores. Yo recuerdo de pequeño las normas de urbanidad. Los tiempos han cambiado pero la definición de la RAE sigue vigente. URBANIDAD: Cortesanía, comedimiento, atención y buen modo. No tengo experiencia alguna pero el derecho natural es desconocido por la mayoría de la gente.

Nada menos que cinco editoriales publicarán el manual: Barcanova, Santillana,Vicens Vives, Edebé y SM con textos diferentes. Después de la tormenta vendrá la calma. Si realmente somos demócratas, cosa que dudo un poco, todo se irá perfilando sin el chirriar de los religiosos católicos, cristianos, islámicos... Para mí solo hay un Ser Superior, yo creo en él, pero no en las religiones.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Homenaje a una persona excepcional

Todavía tengo los ojos llenos de legañas. Me acabo de levantar, he hablado con mi hijo pequeño, que trabaja en China, y me dispongo a rendir un pequeño homenaje al Dr. Lluis Comas. No le he pedido permiso para escribir estas líneas, pero estoy seguro de que no me pondrá una "demanda judicial" por entrometerme un poco en su intimidad.

Lluis es pediatra como yo. Nos conocemos desde hace muchos años. La salud le ha dado muchos disgustos además de los que da la vida. Un trastorno médico le ha llevado a ir en silla de ruedas: no puede andar. Lejos de amilanarse y de caer en el desespero sigue trabajando en el hospital. Ha conseguido ser el mejor especialista de España en temas de abusos sexuales infantiles y, además, ahora está acabando la carrera de Derecho a distancia por la UOC -Universitat Oberta de Catalunya- con notas brillantísimas.

Lluis se convirtió ayer en una versión 6.0. Sus hijos le organizaron una fiesta sorpresa con motivo de su cumpleaños. Fue emocionante su llegada y la cara que puso al vernos a todos aplaudiéndole a rabiar.

Lluis es el ejemplo claro de un reciente concepto psicológico llamado resiliencia (del inglés resilience). Para sintetizar, es la capacidad de resistir y avanzar a pesar de las adversidades. Posee numerosas virtudes y una de ellas es su buen humor. Lluis no solo es buen médico, es buen compañero, canta, toca la guitarra, cuenta chistes, nos regala -con su dominio de la informática- recopilaciones de canciones de todo tipo melódico, rock, country. Cada uno de los CD está personalizado para la persona o pareja a quien lo entrega. Domina como nadie los "chismes" del hospital y, lógicamente , todo el mundo le quiere, le admira y le respeta como gran profesional.

A Lluis le escribí en el tarjetón del regalo una frase que me gustó mucho cuando la leí: "Si todo el mundo fuera como tú la vida sería mucho más fácil".

sábado, 1 de septiembre de 2007

De la alegría a la amargura

Érase una gran empresa a la que se le averió la supercomputadora que valía millones de dólares. Sus informáticos e ingenieros no atinaban con el problema. La empresa perdía dinero a espuertas. Desesperado, el director llamó a un técnico recomendado. Examinó el ordenador y al cabo de 15 minutos ya funcionaba otra vez. El director, exultante, le dijo: "Envíeme la factura". Pocos días después llegó una carta:
  1. 1 cable ....................................1 $
  2. Cambiar cable ...................5 $
  3. Honorarios:..............60.000 $
El director se indignó; llamó al técnico recriminándole su caradura por una factura tan astronómica. El técnico le respondió que le enviaría otra. En esta aparecían los mismos conceptos pero en vez de "honorarios" ponía lo siguiente: "Por saber qué cable cambiar de la supercomputadora".

Ayer me ocurrió algo parecido. Veinticuatro horas antes los padres de una bebé de 4 meses vinieron como 1ª visita para consultar temas, especialmente el de la alimentación. Al entrar en mi despacho, de inmediato, me llamó la atención la forma de su cabeza: era deforme. Durante la visita los padres solo me hacían preguntas sobre la alimentación hasta que llegó un momento en el que, con discreción, les pregunté: "¿Nunca les han comentado los médicos nada acerca de la forma de la cabeza de la niña?" Me respondieron que les habían dicho que tenían que esperar, porque con el tiempo mejorararía. Al explorarla comprobé que tenía una craneostenosis -un cierre precoz de las suturas de los huesos del cráneo- que puede dar lugar a retraso mental y ceguera. La solución es quirúrgica y requiere una intervención precoz. Como es comprensible los padres se quedaron consternados y ante su desespero, me preocupé de hacer los trámites necesarios para que fuera examinada lo antes posible por un neurocirujano. Estuve tanto tiempo para informarles bien y tranquilizarlos un poco que la consulta se alargo mucho. Por esta razón, varias visitas que estaban esperando, se fueron para volver otro día.

Al día siguiente, el mismo matrimonio volvió a pedir cita. Los atendí y repetí todo lo que habíamos hablado el día anterior sobre la alimentación. La visita duró 55 minutos, controlados por la enfermera. Al salir se negaban a pagar mis honorarios -creo que son modestos- porque "consideraban que la visita era la continuación de la del día anterior". La situación fue tensa pero al final accedieron a pagar. Por eso digo que pasé de la alegría -por el diagnóstico y la ayuda- a la amargura por la ruindad.

Un sabio jurista de Barcelona me dijo en una ocasión: "Los que tenemos profesiones liberales, especialmente abogados y médicos, en muchas ocasiones la gente cree que no nos han de pagar si nos piden opinión-consulta profesional y sólo te dan las gracias. La explicación es muy sencilla: nosotros no envolvemos nada". Los abogados ya han espabilado y por requerir sus servicios te solicitan una provisión de fondos.

A nadie se le ocurre ponerse o quitarse tetas, esculpir su cuerpo, alargarse el pene/aumentar clítoris o mil chorradas más sin pagar al cirujano. Hasta piden préstamos.

Los pediatras somos la infantería de la medicina, poco valorados y poco remunerados. Yo tengo la suerte de tener una clientela estupenda con la que me lo paso bomba. De vez en cuando soporto padres LST (véase la entrada de calificación de padres) pero no me gusta visitar a personas miserables cuando sabes que tienen recursos económicos sobrados.

Así es la vida.

viernes, 31 de agosto de 2007

Miren que "virguerías" están a su disposición en la Web del Hospital Sant Joan de Déu

Tengo la fortuna, como médico del hospital, de participar en en una web de pediatría para padres, jóvenes y niños a la que están asociados los mejores hospitales pediátricos de EEUU. A esta Web se le concedió el equivalente a "un Oscar" por su calidad. Nuestro hospital es "partner"-queda más chulo en inglés- y yo soy el "enlace" entre el hospital y la web. Me encargo de supervisar 10 temas por mes y, aunque me da mucho trabajo, aprendo una burrada. Lástima que cuando probé el "Brain Training" me hundió en la miseria porque mi edad mental era de mas de 80 años, si no recuerdo mal. Veré si sale un disco duro externo de muchos terabytes que lo pueda enchufar a mi cerebro para darle más capacidad.


Pues bien, acaban de lanzar una serie de iniciativas que son "primicia primiciable", según el grupo GomaEspuma. Conéctense a los links que les proporciono y verán el ingenio de estas nuevas propuestas:

No se pierdan tampoco la web del hospital a la que también le doy un empujoncito de vez en cuando. Entren en la sección "Consejos para padres", ligada con la web americana.

jueves, 30 de agosto de 2007

!Que comentarios más divertidos e interesantes¡

Estoy encantado de haber empezado este blog. Escribir cada día no es fácil y más con los líos que ando metido en mi trabajo. La idea surgió en Semana Santa mientras llovía. Como soy un tanto "desinquieto"- palabra usada ampliamente por los padres para referirse al temperamento de su vástago- empecé a escribir para entretener, divertir y reflexionar sobre la pediatría y sobre mí. Algunos dudan que sea médico - pediatra por lo que pienso y digo. Como afirma el Profesor Barea, catedrático emérito de Ciencias Económicas, que logró con su sabiduría arreglar las finanzas de nuestro país - era el "Pepito Grillo"del gobierno- para poder entrar en la CE: "Lo que sé, mucho o poco, me ha costado mucho conseguirlo"
Lo más apasionante es intentar imaginarte quién está detrás de un escrito anónimo. Hay algunos que se identifican un poco y hay dos, de momento, cuyo seudónimo me intriga: Fray Dulento y Follarina feliz. Soberbios.

Sigo "desinquieto y regomelloso" porque la semana próxima me voy a un congreso de telepediatría a San Francisco (Davis University); tema interesante. Las ciencias adelantan que es una barbaridad y lo que más me interesa del programa es la parte dedicada a vigilar las enfermedades de los niños en las guarderías sin que los padres tengan que correr a buscarlo cuando enferme. La guardería se conecta con el médico por Internet y con una serie de protocolos y aparatos médicos especiales se puede explorar y diagnosticar lo que tiene el niño sin necesidad de llevarlo de urgencias. Y estoy "desinquieto" porque desde allí no podré escribir. Escarlata O´Hara en "Lo que el viento se llevó" decía cuando estaba agobiada: "Mañana pensaré algo", y se iba a dormir.

Yo haré lo mismo.