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domingo, 4 de octubre de 2009

El abuelito "Rubinho"

Fíjense a que hora escribo; de vez en cuando me dá, me dá, me dá y me dá por hacer alguna tontería y hoy domingo, día de asueto, me levanto un poco antes de lo habitual para ver la tele. Reconozco que estoy como una cabra pero nadie es perfecto.

Rubens Gonçalves "Rubinho" Barrichello, nacido el 23 de mayo de 1972 en São Paulo, Brasil, es un piloto de Fórmula 1 que tiene el record de ser el que ha disputado más grandes premios d. A los seis años empezó a conducir con un kart que le regaló su abuelo. A los 17, Barrichello ya había ganado cinco títulos nacionales, por lo que decidió dar el salto a Europa, donde tras un breve paso por las series GM, se hizo con el campeonato de F3 en su primera temporada, lo que le permitió tener una oferta para debutar con sólo 19 años. Prefirió foguearse un año para recalar en Jordan en 1993, donde compitió cuatro años y logró un segundo puesto en Mónaco. Antes de fichar por Ferrari en el año 2000, estuvo tres años en Stewart, pero en el equipo italiano logró sus mejores resultados, con dos subcampeonatos y sus primeras victorias.

Desde 2006, el piloto que más años lleva en la Fórmula 1 defendió los colores de Honda, aunque el coche no fue competitivo. Ahora, con los japoneses fuera y con la 'bala' ideada por Ross Brawn puede que haya llegado el momento de la justicia poética para este brasileño al que su padre le dijo: “quiero que cuando vuelvas (a Brasil), seas el mismo, no importa lo que ocurra”. Nadie puede negar que le ha hecho caso, porque es uno de los pocos pilotos del paddock con sonrisa eterna, de carácter afable y divertido, y absolutamente enamorado de su mujer y sus dos hijos.

Barrichello, el "abuelo", es un modelo para los jóvenes pero éstos no se fijan en él porque no es "mediático". Un hombre sencillo en la vorágine del "glamour" de la Fórmula 1. ¡Cómo me gustaría que este año fuera campeón del mundo!

lunes, 19 de mayo de 2008

Tesón o temeridad

Saben que me gustan las carreras de motos. Hay varios pilotos a los que admiro. A unos por su habilidad, a otros por su simpatía y a otros por su tesón. Hay un corredor, que no es santo de mi devoción, pero que en este fin de semana ha demostrado dos componentes del carácter muy frecuentes en el niño pequeño. No les digo el nombre porque a muchos papás eso de las motos les importa un pito como a mí el fútbol. Lo que ha hecho ese corredor, ¿son cualidades o defectos? La primera, el tesón, esto es la decisión y perseverancia que ha puesto en la ejecución de algo como ha sido participar en una carrera con las piernas facturadas y conseguir llegar en segundo lugar. La segunda, la temeridad o imprudencia a la que se ha expuesto con riesgo físico para su persona y para los otros pilotos de forma innecesaria.

Muchos papás se quejan que sus hijos son testarudos, tercos, inflexibles, obcecados, recalcitrantes, cabezotas, tenaces... Yo les tranquilizo diciendo: "Lo que de pequeño parece un defecto de mayor puede ser una gran virtud". Y es cierto. Muchos jóvenes de hoy carecen de tesón y les falta algo de temeridad bien entendida. No podré olvidar nunca el discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford. Búsquenlo en Youtube. Los que tienen tesón y osadadía se abrirán camino. Faltará saber si será el adecuado... Y además, son los que cambian el mundo.

PS. Por cierto, ya ha llegado mi prima de Cannes. Rodeada de tanto "glamour" -no sé lo que significa- se lo ha pasado de miedo pisando "red carpets" sin parar. Codeándose con los que tras una pantalla o tras una revista del corazón suspiran por estar en el "ajo" ella "ha comprobado que son de carne y hueso". No se pierdan el comentario sobre Woody Allen; es un ejemplo de actitud en la vida, no necesariamente una vida ejemplar. Decía un amigo mío que cuando te presentan a un personaje importante pienses siempre que hay una actividad igual para los dos: bajarse los pantalones, "sentarse en el trono" y, finalmente, pasar un papel.