Saben que me gustan las carreras de motos. Hay varios pilotos a los que admiro. A unos por su habilidad, a otros por su simpatía y a otros por su tesón. Hay un corredor, que no es santo de mi devoción, pero que en este fin de semana ha demostrado dos componentes del carácter muy frecuentes en el niño pequeño. No les digo el nombre porque a muchos papás eso de las motos les importa un pito como a mí el fútbol. Lo que ha hecho ese corredor, ¿son cualidades o defectos? La primera, el tesón, esto es la decisión y perseverancia que ha puesto en la ejecución de algo como ha sido participar en una carrera con las piernas facturadas y conseguir llegar en segundo lugar. La segunda, la temeridad o imprudencia a la que se ha expuesto con riesgo físico para su persona y para los otros pilotos de forma innecesaria.Muchos papás se quejan que sus hijos son testarudos, tercos, inflexibles, obcecados, recalcitrantes, cabezotas, tenaces... Yo les tranquilizo diciendo: "Lo que de pequeño parece un defecto de mayor puede ser una gran virtud". Y es cierto. Muchos jóvenes de hoy carecen de tesón y les falta algo de temeridad bien entendida. No podré olvidar nunca el discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford. Búsquenlo en Youtube. Los que tienen tesón y osadadía se abrirán camino. Faltará saber si será el adecuado... Y además, son los que cambian el mundo.
PS. Por cierto, ya ha llegado mi prima de Cannes. Rodeada de tanto "glamour" -no sé lo que significa- se lo ha pasado de miedo pisando "red carpets" sin parar. Codeándose con los que tras una pantalla o tras una revista del corazón suspiran por estar en el "ajo" ella "ha comprobado que son de carne y hueso". No se pierdan el comentario sobre Woody Allen; es un ejemplo de actitud en la vida, no necesariamente una vida ejemplar. Decía un amigo mío que cuando te presentan a un personaje importante pienses siempre que hay una actividad igual para los dos: bajarse los pantalones, "sentarse en el trono" y, finalmente, pasar un papel.
