Mostrando entradas con la etiqueta síndrome de Down. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta síndrome de Down. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de mayo de 2007

¡Ojo con lo que tocas!

Con mucha frecuencia visito a niños y jóvenes afectados de Síndrome de Down. Son de carácter dulce y colaborador. En ocasiones, son tozudos como una mula. Se ponen "a cuatro patas" y no hay forma humana de examinarlos. Ayer vino a mi consulta uno encantador, divertido y parlanchín. Le tocaba la revisión de los 16 años y su madre me explicó que el joven se tocaba constantemente "sus partes"; parecía tener una erupción pero no se dejaba mirar en casa. Me dirigí a él en tono amistoso y con lenguaje coloquial le comenté la necesidad de revisar el escroto y los testículos. Inmediatamente me respondió: "Oye, que yo no soy gay". Le tranquilicé explicándole que se trataba de un tipo de revisión y que sólo quería averiguar si tenía una infección o una dermatitis. Se resistió un poco pero al final accedió a bajarse un poco los calzoncillos. Al ir a explorar sus genitales, agarró mis manos con una fuerza impresionante y, mirándome fijamente a los ojos, me espetó: "¡Ojo con lo que tocas, recuerda que no soy gay!"