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lunes, 10 de mayo de 2010

Matrimonio, unión, pareja, capitulaciones, testamento, conciliación laboral

En el estado español hay dos formas de casarse: a) el Matrimonio Civil, en el que el consentimiento al matrimonio se presta ante el funcionario competente y según los trámites establecidos en el Código Civil, b) el Matrimonio Religioso, en el que el consentimiento de los contrayentes se presta en una de las formas religiosas que figure aceptada por el Estado (canónica, evangélica, hebrea o judía), lo que implica que el Estado no reconoce la validez de todos los matrimonios religiosos, sino sólo los celebrados de conformidad a los ritos que figuran autorizados. Así, los matrimonios celebrados por españoles por los ritos, que se podrían calificar como exóticos (hawaianos, hindúes… etc.), carecen de validez. Es poco conocido que, aunque el matrimonio produce efectos desde su celebración, éstos no se reconocen plenamente hasta que el matrimonio se inscribe en el Registro Civil. Otras se juntan y arreglan documentación de convivencia, otros se juntan sin papeles y otros hacen lo que pueden.
De la misma forma que les pregunto a los papás si tienen alarmas de humo en su casa -casi nadie las tiene y son muy baratas- también les inquiero si han hecho las capitulaciones matrimoniales y el testamento. Lo de las capitulaciones les suena a chino y hacer el testamento parece traer mal fario.

Sabemos que la baja maternal es de cuatro meses y debería ser como mínimo de seis para favorecer la lactancia materna. Ahora que se habla tanto de la discriminación de la mujer en el trabajo y se promueve la igualdad -yo pertenezco al comité de mi hospital- les planteo ( y se me plantea) una duda. Les pongo un ejemplo sencillo pero no raro: dos licenciados en derecho se casan, ambos tienen una sólida formación y trabajan en diferentes e importantes bufetes de abogados. En sus respectivas actividades destacan tanto que se promocionan y les ofrecen tareas cada vez más complejas que requieren más tiempo, reuniones, viajes, y estancias fuera de casa. Ya superan la treintena y les gustaría tener familia pero se plantean varias disyuntivas:
  • no tener hijos y seguir progresando
  • tener hijos pero ¿quién se queda a su cuidado? ¿quién cede el paso al otro para que siga su progresión profesional? Hay muchos trabajos con horarios establecidos en los que no habría ningún problema para compatibilizar trabajo y familia pero en otros, más competitivos y mejor remunerados o simplemente autónomos no permiten faltar al trabajo: hacerlo supone perder clientela (tintorerías, peluquerías, colmados, etc), perder "conexiones" importantes empresariales o, como en medicina, perder la actualización del conocimiento. ¿Alguno de los dos ha de ceder el paso a otro? ¿Quién?
  • ¿ha de quedar pactada la disyuntiva antes de casarse?
No estoy estoy hablando de un países ideales como los nórdicos sino uno real como España, al borde de la quiebra económica, por mucho que diga ZP.

lunes, 13 de octubre de 2008

"Mañana tengo el coñazo del desfile... En fin, un plan apasionante"

Es la famosa frase de Rajoy que creía tener el micrófono cerrado. Lógicamente sus opositores se han lanzado sobre él por lo "malo" que es diciendo estas cosas. No sé si tiene la obligación de asistir pero desde luego tiene que ser un "coñazo". En domingo y pudiendo estar con la familia... Para eso ya tenemos al Rey y su sucesor, el esforzado Príncipe Felipe, trabajador donde los haya.

Yo me pregunto: ¿por qué tiene que haber un desfile militar en el día de la Hispanidad -años ha de la Raza? ¿Hacen algo excepcional por por usted y por mí? Y otras muchas profesiones ¿no hacen nada? El día de la fuerzas armadas es el 1 de Junio. El 12 de Octubre es la Fiesta Nacional de España o Día de la Hispanidad conmemora la efeméride histórica del Descubrimiento de América por Colón y de la "pilarica " y lo celebramos con una con una exhibición de armas de guerra. Bonita lección para los niños.

Yo no estoy en contra del ejército como "garante" de nuestra democracia pero al fin y al cabo son profesionales que se dedican a una actividad elegida voluntariamente. Muchas otras profesiones dedican y arriesgan sus vidas para que los ciudadanos podamos vivir mejor. Un ranking de las más peligrosas es el siguiente:
  1. Cortador de maderas
  2. Piloto de avión
  3. Obrero de la construcción
  4. Conductor de camiones
  5. Ocupaciones en una granja o estancia
  6. Jardineros
  7. Trabajadores en fábricas
  8. Policía o detective
  9. Carpintero
  10. Ventas y actividades relacionadas
Así pues podemos instaurar el día de los conductores de camión, por ejemplo, ya que sin ellos ni comeríamos ni podríamos vivir.

viernes, 12 de octubre de 2007

El médico de los 30 segundos

Hay profesiones nada motivadoras pero necesarias. En canal Discovery Channel muestra, en documentales, las profesiones más desagradables del mundo. En medicina están los llamados “visitadores médicos”, profesión honrada donde las haya, pero muy dura. Ellos van a los ambulatorios y consultas médicas para presentar novedades en medicamentos o recordar al médico el abanico terapéutico del laboratorio en el que trabaja. Es una labor agotadora e ingrata: deben perseguir a médicos malhumorados, enseñarles productos por los que quizá no están interesados y hacer esperas largas por “si el médico me recibe”. Yo siempre soy amable con ellos por ese ánimo, día tras día, en intentar convencer cuando al otro no le apetece nada oírle. Y debo reconocer que es útil que te recuerden o traigan información nueva. Sin ir más lejos ayer me presentaron un laxante muy interesante para niños y "hará las delicias" de mi suegra.

Con uno de ellos, al que me ha unido una gran amistad, cada vez que le veía,del decía en broma: “Sólo tengo 30 segundos para ti”. A base de repetirlo lo fui haciendo por extensión a todos representantes y ahora, gozosamente, me encuentro que con toda cordialidad vienen a visitarme aunque no me conozcan y me dicen “Ya sé que sólo tengo 30 segundos”. Naturalmente que les dejo más tiempo porque todos son muy amables y comprendo su profesión pero sin duda les ayuda a hacer una labor de síntesis antes de venir a verme.

El programa “59 segundos” de TVE me gusta. Necesitan ser sintéticos, expresar bien las ideas y no chillarse unos contra otros. Y un sistema genial: se retira el micro y no se oye nada si se pasan de la raya. Lo bueno si breve dos veces bueno.

En EE.UU. algunos despachos de profesiones libres hay un tiempo estipulado para la visita/consulta. Hay que ir al grano y no andarse con por las ramas. A partir del límite se empieza a contar como un taxímetro uno puede alargarse lo que quiera pero le costará más caro. Así también se evitan las esperas de los demás por un/a pesado/a que “ hacen orinar sangre" al profesional. Es difícil y desagradable limitar el tiempo a una “cotorra” o paciente LST (ver cómo clasifico a mis pacientes) que no para de preguntar. ¿Cómo limitar el tiempo justo e necesario una visita pediátrica bien hecha? ¿Tendría que montar una ventanita tipo confesionario con un micrófono tipo 59 segundos"? ¿Creen que este sistema sería ecuánime para remunerar al médico y enmudecer al/la "cñazo" de turno?

Quizás la solución estaría en montar una consulta automática como en este vídeo. No se lo pierdan