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martes, 8 de enero de 2013

Protegiéndome de duchas intempestivas

Por la foto no distinguirán el sexo de esta maravilla humana. No me refiero al pediatra, un servidor cuyo cuerpo serrano es evidente, sino al paciente que está explorando. Sin embargo, el gesto de mi mano delata el sexo. Los recién nacidos se diferencian sólo por la manera de mear -perdón por la expresión. Ambos sexos lo hacen todo igual pero mientras en las niñas la orina fluye como un riachuelo en los niños el chorro puede parecer una manguera de agua antidisturbios de la policía.

Los más perspicaces habrán adivinado que lo que estoy haciendo es evitar que el chorro inesperado de la diminuta manguera me salpique a mí y a mi alrededor. Ergo es un niño. Un hermoso niño llamado Nico que casi nació en día de San Nicolás (Santa Claus, Papá Noel). El mozo en cuestión casi lo puedo considerar nieto mío, y les aseguro que es una maravilla: come, duerme, caga, mea y sube de peso perfecto. ¿Que más se puede pedir?

Como la foto que me envió su madre estaba distorsionada de colores decidí transformarla en blanco y negro con el programa Picasa (es muy sencillito) porque no tengo ni idea de editar fotos. Estoy pensando en aprender un poco la técnica de time- lapse video para hacer vídeos para clases pero creo que es muy complicada. ¿Alguno de ustedes la conoce o me puede recomendar un buen programa para hacerlos con mi ordenador?

sábado, 5 de mayo de 2012

Circuncisión del recién nacido

En un rincón de un ordenador, a punto de ser cedido a un tercero, trasteé con Google Desktop y me he encontrado con un montón de preguntas que me enviaban los padres hace ya unos cuatro años. Me ha parecido interesante reproducirlas. 


¿En qué casos está recomendado circuncidar a un niño? ¿Existe alguna razón para no hacerlo? 
El tema de la circuncisión está muy debatido. La circuncisión se realizaba, y se realiza, por motivos fundamentalmente religiosos (judíos – islámicos) o como rito para ser un adulto. Posteriormente se justificó como un método preventivo de las infecciones urinarias ya que los niños pequeños tienen fimosis y podía favorecerlas. Esta teoría no está demostrada. En cambio, la extirpación del prepucio parece proteger al hombre de la infección por VIH según una recomendación de la OMS.

En la actualidad la circuncisión se realiza por tres motivos: por una indicación médica directa (fimosis), para prevenir futuras enfermedades (cáncer de pene, prevención en la transmisión del SIDA) y como acto de devoción religiosa. La circuncisión masculina es de vital importancia para algunos grupos religiosos y culturales. La verdad es que no hay ninguna razón que justifique la circuncisión rutinaria de bebés fuera de zonas geográficas con una elevada incidencia de infección por VIH.

PS. Me gustaría saber su opinión sobre esta práctica muy dolorosa para el bebé sin motivo médico.

domingo, 22 de agosto de 2010

Incontinencia urinaria en la mujer, el hombre y el niño

Hoy zarpo de vacaciones durante 5 días a un lugar secreto de la geografía nacional y no me llevaré tanta parafernalia como Michelle Obama para darse un chapuzón por las horribles playas de Marbella. Estoy convencido de que su viaje era político y no de vacaciones. El mío no; ni me voy de viaje al extranjero ni llevo avión privado ni tampoco guardaespaldas. Pensaba dedicarme a la lectura y al "dolce far niente" o lo que es lo mismo, entrar en coma mañana lunes y salir de él en una semana. Pero héte aquí que los hados me han sido algo adversos; hace dos días recibí el informe del grupo de trabajo sobre incontinencia urinaria del Departamento de Sanidad, del que formo parte, para finalizar el redactado definitivo.

Se trata de un protocolo sobre la incontinencia urinaria, un trastorno muy común, incómodo, limitante en la actividad diaria, generador de un gasto sanitario importante en compresas y vergonzante para muchas personas que la padecen. Uno de sus objetivos es dar a conocer que es un problema de salud como cualquier otro, poco grave comparado con otras enfermedades, pero muy frecuente; mucho más de lo que la gente imagina. Ya saben que estas cosas me gustan y no lo he recibido como un castigo. Además, en esta semana de asueto gozaré de la compañía de "una secretaria" que mantendrá entretenida a mi esposa las 24 horas del día.

¿A quién han "fichado", doctor? A nadie, se trata de la perrita "mediopensionista" que comparten mi esposa y su hermana. Nosotros teníamos una que murió y mi mujer, a la que le gustan los animales con locura, se quedó muy triste. A su hermana, también adoradora de animales, se le encendió la bombilla: las dos fueron a una exposición de perros de acogida y se llevaron a una perrita, que comparten, a la que le ha tocado la lotería. Yo creo que en esta semana de vacaciones la maleta de la perra ocupa más espacio que la mía porque yo me llevo cuatro taparrabos para estar digno en presencia de otros.

Aunque esté fuera de Barcelona mis pacientes pueden hablar conmigo porque tienen mi móvil para cualquier consulta.

sábado, 3 de octubre de 2009

Sorprendente, sencillo y útil para millones de mujeres

Reconozco que lmis últimas entradas bordean lo escatológico pero hoy es el epílogo. Les presento un artilugio que me ha admirado por su utilidad y sencillez denominado Whiz Freedom. Me admiran los inventores que resuelven un problema de millones de personas con métodos simples. Desde siempre las mujeres han tenido un handicap: para orinar necesitaban bajarse la ropa y sentarse o ponerse en cuclillas hecho que al aire libre muestra su hermoso trasero y en un váter público han de hacer equilibrios para no sentarse encima de una taza asquerosa. Los hombres tenemos la ventaja de al ser homo erectus nunca ha tenido problemas para orinar. Cuéntase que en algunas zonas de la España profunda algunas mujeres llevan faldas amplias sin ropa interior y para resolver su necesidad no tienen más que pararse abrir las piernas y esperar hasta que un ríachuelo aparezca entre ellas.

El Whiz es un embudo pequeño, flexible, que puede doblarse o enrollarse para meterlo en un bolsillo y mide unos 15 cm. de largo.Este embudo de plástico moldeado es antibacteriano, hidrófobo (la superficie repele el líquido) permite poder orinar de modo sencillo, privado e higiénico de pie o sentadas y sin tener que quitarse ropa. En resumen, es ideal para las mujeres en muchas situaciones de la vida cotidiana ya que cuando se coloca correctamente en la entrepierna se puede dirigir el chorro de orina hacia dónde se quiera.Por ejemplo, un inodoro, un recipiente o contra un árbol.

  • Evita las piernas cruzadas y tener que ponerse de cuclillas.
  • Mantiene la intimidad al no tener que quitarse la ropa y "enseñar el culo".
  • Permite hacer pis de pie en aseos públicos para evitar asientos sucios.
  • Permite hacer actividades al aire libre: paseos, ciclismo senderismo, escalada, esquí, lejos de ningún sitio – aunque "la toilette" más cercana esté a muchos kilómetros.
  • Facilita viajar por el mundo con la comodidad de tener un aseo en el bolsillo.
  • Al estar tumbada el la cama por enfermedad o ancianidad facilita la recogida de orina sin necesitar empapadores o mojar las sábanas.

Este artilugio está aprobado por la FDA, la CE, recomendado por la Asociación contra la incontinencia y ha recibido el el 2009 el premio a uno de los mejores avances médicos.

viernes, 2 de octubre de 2009

Orinar en la ducha

Estos días ha habido unpoco de revuelo con esta noticia. Orinar en la ducha en vez de en el retrete puede ahorrar más de 4.000 litros de agua por persona al cabo del año. Al menos eso es lo que asegura la ONG brasileña SOS Mata Atlántica y, además ha promovido una campaña audiovisual que muestra recreaciones de distintos personajes conocidos haciendo lo propio mientras se enjabonan. El objetivo de dicha campaña es el de proteger los bosques nativos de la costa atlántica de Brasil. Bajo el lema 'Haz pis en la bañera', SOS Mata Atlántica persigue ahorrar los 12 litros de agua potable que se pierden cada vez que tira el agua de la cisterna y calcula que una persona sana utiliza el excusado unas cuatro veces al día, lo que supone 48 litros diarios y unos 4.830 al cabo del año, que no se habrían gastado de haber utilizado para orinar el plato de la ducha.

A mí me parece muy bien. El 70% de la gente que se ducha -otros son unos guarrindongos y no lo hacen- confiesa que aprovecha para hacer pipí que se diluye con el agua. Yo lo hago cada mañana desde hace años y creo que se podría hacer en la bañera e incluso en el lavabo de las manos. Dr. es usted un "cerdito". Por el tamaño corporal sí pero por la idea no. Me explico; mas del 90% del pipí es agua mezclada con sales minerales y urea (¿La urea no se emplea para suavizar la piel?) o sea que no es tan "asqueroso" como lo pintan.

Yo estoy de acuerdo no sólo en usar la ducha, sino el baño, el bidé y el lavabo. ¡Por favor, Dr. no se pase! Pues sí. Ayer por la mañana hablaba con mis queridas enfermeras del hospital y ellas consideraban que era una cochinada porque dejaba mal olor y nada aseguraba la desinfección. El mal olor existe si no se limpia bien y la orina no infecta; así que, a hacer pipí en cualquier agujero que pueda echarse un poco de agua después. Mañana les presentaré un artilugio asombroso por su sencillez y su utilidad; permite a las mujeres orinar en posición erecta como el homo sapiens.

miércoles, 7 de enero de 2009

La solución para muchas mujeres

Reconozco que la mujer a la hora de orinar lo tiene complicado. Si es verano es más sencillo porque no tiene que quitarse una multitud de prendas antes de que el chorrito de pipí caiga en la taza del váter. No he entrado nuca en un WC femenino que se use frecuentemente e ignoro si también "mean fuera de tiesto", es decir si dejan el reborde de la taza del váter sin restos de orina y el suelo impoluto sin una gota.

Como es lógico voy a los de hombres y, la verdad, en pocos pondría mis posaderas para hacer un buen vaciado intestinal. El hombre siempre salpica y si hay una taza de váter todo queda asquerosamente mojado; "semos" unos marranos. Pocos son los elegidos que sus neuronas les llevan a levantar la tapa del váter antes de hacer la micción. Si los hombres, y no me considero un "tiquis miquis", lo tenemos mal me imagino que a las mujeres les debe ir peor porque algunas son la mar de guarrindongas.

Dichos los graves problemas que tenemos hombres y mujeres para orinar/defecar a gusto en lugares públicos -haciendo piruetas- para que nuestra zona perianal no toque el reborde del váter acabo de descubrir un artilugio para mujeres que les podría solucionar su problema. También podría servir para hombres pero la dificultad está en que para poderlo usar has de ser joven, elástic@, gimnasta y contorsionista. Como no tengo ninguna de las tres cualidades, en una pequeña reforma que he hecho en mi casa me he puesto un váter atómico equipado con aspirador de olores, irrigador de partes nobles y secador. En resumen, no necesito papel. ¡Uaaahhhh!. Mis amigos me envidian.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Paruresis; hombres con imposibilidad de orinar en público

En los hombres hay un trastorno muy interesante, frecuente y desconocido, la paruresis. ¿Que es eso, doctor?

La paruresis, también conocida como síndrome de la vejiga vergonzosa, timidez vesical o urofobia, se caracteriza por la dificultad o imposibilidad para lograr la micción en baños públicos o en aquellos lugares donde hay otras personas presentes. El trastorno puede manifestarse con diverso grado de intensidad: en los casos más graves, los individuos pueden ser incapaces de orinar fuera de casa e, incluso, en su propio domicilio cuando otras personas están esperándolos; cuando la afección es más leve pueden orinar en cualquier lugar público, siempre que cuenten con suficiente intimidad (por ejemplo, separaciones individuales altas en los mingitorios). Se calcula que sólo en EEUU hay más de 20 millones de personas con este trastorno y de 1 a 2 millones cuya vida social y profesional están gravemente afectadas por él.

La paruresis puede llegar a afectar tanto la vida diaria por la necesidad de disponer de un baño seguro que restringe también su libertad cuando se encuentran fuera de casa, al viajar, al asistir a diversos eventos sociales o lúdicos - como ir al cine o el teatro- e, incluso, limita las realizar algún tipo de trabajo laboral. Algunos no se atreven a beber o aguantan al máximo la sed para no orinar fuera "de un lugar seguro".

No se saben con certeza las causas de este trastorno. El origen psíquico es, casi con toda seguridad, más importante que el físico. Una mala experiencia puntual, a menudo durante la pubertad, suele provocar la primera reacción parurética, la cual deja una impresión tan determinante que, a partir de aquel momento, ya no puede ir a un servicio de manera relajada. Este tipo de experiencia puede tener diferentes causas: puede ser debida a un complejo de inferioridad, a una situación de estrés o a un problema familiar. En mi consulta algunos chicos me han explicado que una de las formas de "fastidiar" a los otros es interrumpirle la micción dándole un golpe en la espalda o darle una patada en el trasero.

¿Por qué a las mujeres les ocurre menos? Ellas tienen la ventaja de orinar "en la intimidad" pero en cambio tienen que hacer más colas. El mundo está mal repartido. ¿Qué ocurriría si las mujeres tuvieran que orinar en un lavabo como el de la otra foto?