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martes, 5 de julio de 2011

Consejos para reducir o mitigar el contenido en nitratos de los vegetales...

Siguiendo con el tema de ayer les transcribo uno de los documentado informe de la OCU de la que soy socio y les recomiendo vivamente que ustedes se hagan también. El tema va sobre la tendencia de las hortalizas y verduras a acumular nitrato, las que más, las que menos y como reducirlos.

De concentración:
Elevada: Espinaca, Acelga, Repollo blanco Lechuga, Hinojo, Remolacha, Rábano, Rabanito, Nabo
Media: Col roja ,Coliflor,  Apio, Calabacín, Berenjena, Zanahoria, Tomate
Baja: Coles de Bruselas, Endivia, Cebollas tiernas, Cebolla, Judías verdes, Pepino, Pimiento

Consejos para reducir o mitigar el contenido en nitratos de los vegetales...
  • Quite las hojas más externas y verdes de los vegetales más ricos en nitratos. Son las hojas más verdes las que concentran una mayor cantidad de nitratos, aunque también de vitaminas.
  • Lave cuidadosamente, y mejor una a una, las hojas de la verdura que vaya a consumir cruda. Así se eliminan partes de nitratos y nitritos, compuestos muy solubles en agua.
  • Si conoce el origen, opte por hortalizas cultivadas al aire libre frente a las de invernadero, debido a que éstas se cultivan en un ambiente de menor cantidad de luz y mayor temperatura que hace que las verduras acumulen mayores cantidades de nitratos.
  • Lave las verduras y las frutas, frotándolas luego ligeramente con un paño.
  • Si tiene que preparar un puré para un bebé, sobre todo en el momento de introducir los vegetales en su dieta, escoja verduras que acumulen menos nitratos, tales como tomates, judías verdes, calabacín.
  • En invierno deben preferirse las hortalizas de la estación. Se consumirán entonces los diferentes tipos de coles, escarolas y nabos, etc., siempre que sea posible cultivados al aire libre. Si se desean consumir productos de invernadero conviene seleccionar los que acumulan poco nitrato.
  • Uno de los medios más seguros de paliar la ingestión de verduras contaminadas por nitratos en todas las estaciones es consumir productos procedentes de la agricultura ecológica, que no debe usar abonos químicos ni abonos orgánicos solubles como los purines de cerdo, que surten el mismo efecto. En invierno la concentración de nitratos en los cultivos ecológicos es mucho menor que en los convencionales.
  • No recalentar verduras ya cocidas con anterioridad, pues con ello aumenta la proporción de nitritos.
  •  Con objeto de neutralizar en gran parte la ingestión de nitratos en las verduras y hortalizas de invierno, es eficaz seguir una dieta rica en vitamina C, que se obtiene consumiendo grandes cantidades de frutas, especialmente frutas ácidas. Se ha demostrado a través de numerosos estudios que la vitamina C rebaja notablemente la cantidad de nitritos en el organismo, y que reacciona más rápidamente con los nitritos que las aminas, con lo que la producción de nitrosaminas queda altamente frenada dentro del metabolismo humano.
  • Evitar las hortalizas envasadas en plásticos, ya que los nitritos se desarrollan mayormente durante el almacenamiento en lugares húmedos no aireados. A temperatura ambiente, las bacterias que transforman los nitratos en nitritos se multiplican rápidamente.
  • Se recomienda no aprovechar el agua de cocción de aquellas verduras ricas en nitratos para la elaboración de sopas o purés.
  • Adquirir siempre hortalizas frescas y maduras, evitando los primeros productos que se hayan cultivado en invernaderos, así como las cosechadas fuera de su tiempo, ya que son los productos más tratados. No conservarlas mucho tiempo, consumirlas lo antes posible, ya sea crudas o cocidas.

lunes, 4 de julio de 2011

El bebé y los nitritos es una mezcla peligrosa: la metahemoglobinemia

Se ha creado un poco de inquietud por las recomendaciones alimentarias de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) siendo la más conocida la del mercurio asociado al atún. Sin embargo, la realidad es que ha hecho tres:
  1. Que las embarazadas y niños de hasta siete años no consuman pez espada o atún rojo (por su larga vida se convierten en bioacumuladores de metales pesados) por considerar que estas especies están contaminadas por mercurio (tomar más de 100gr. a la semana superaría lo tolerable. Los niños de entre 7 y 12 años no deberían comer más de una ración de 50 gramos.
  2. Por la presencia de nitratos, desaconseja el uso de hortalizas de hoja, como espinacas, apio, acelgas o lechuga, para purés de bebés durante el primer año de vida no comer más de una ración de este tipo de hortalizas al día hasta que cumplan tres años. Los niños de 1 a 3 años se consideran la población más expuesta a nitratos.
  3. No chupar cabezas de crustáceos evitando a la costumbre de saborear también la cabeza de gambas, langostinos, cigalas y bogavantes, o los jugos de centollos, cangrejo o buey porque tienen cadmio (metal presente en las pilas eléctricas y en vertidos industriales) que puede llegar a dañar los riñones o el hígado donde tiende a acumularse entre 10 y 30 años. También causa desmineralización de huesos y se considera un importante agente cancerígeno.
Hoy les explico muy por encima un trastorno potencialmente muy grave para el bebé llamado metahemoglobinemia -provocado por los nitritos- del que en el hospital he visto bastantes casos a lo largo de los años aunque, por fortuna, cada vez son menos frecuentes.

Los nitratos están presentes naturalmente en suelos, agua, vegetales y tejidos animales, y en parte, están aumentados por la utilización de fertilizantes. Los nitratos se pueden convertir en nitritos durante el almacenamiento de vegetales frescos a temperatura ambiente. Los nitritos reaccionan con la hemoglobina (pigmento presente en los glóbulos rojos que capta el oxígeno) formando metahemoglobina (hemoglobina oxidada) que se encuentra normalmente en la sangre en cantidades muy pequeñas (menos del 2%). Si los niveles suben a niveles entre 20%-50%, alteración conocida como metahemoglobinemia, se produce cianosis (color azul de la piel) con síntomas de debilidad, respiración rápida, cefaleas, taquicardia, etc.

Los niños menores de 3 meses no poseen todo el sistema enzimático completamente desarrollado. En ellos el riesgo de padecer metahemoglobina es muy superior especialmente los 6 primeros meses de edad. En los bebés se recomienda la utilización de agua mineral –nunca de pozo, y preparar los alimentos con vegetales y carnes de bajo nivel de nitratos, evitando los conservados.

El tratamiento, hospitalario, es muy eficaz y espectacular.