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lunes, 5 de abril de 2010

Campaña Educacional " Ilusión por ser mamá"

"Ilusión por ser mamá" es una campaña educacional desarrollada por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y Clearblue en la que ofrece información para parejas que quieren tener hijos. No me parece brillante pero al principio hay un apartado muy útil del que cito el texto: "Conocer tu cuerpo te puede ayudar a ti y a tu pareja en la planificación de un embarazo. A continuación te presentamos un test, con el que podrás descubrir si conoces o no el funcionamiento del cuerpo de una mujer...". Les recomiendo que lo hagan porque algunos y, especialmente los hombres se llevarán sorpresas sobre su ignorancia. Tras responder el test se obtienen los resultados.

Muchas veces desconocemos cómo funciona nuestro cuerpo y el buen médico se fundamenta en el dominio de la fisiología humana. El estudiante de medicina que la ha estudiado, profundizado en ella y la domina ya tiene un 25% de su carrera en el bolsillo. Hay que saber lo que funciona bien para entender lo que lo que va mal. Una frase famosa del famoso médico francés Claude Bernard decía: "El que no sabe lo que busca no entiende lo que encuentra".

Dicho esto, los padres pueden proporcionar a sus hijos información para que se conozcan a sí mismos especialmente durante la adolescencia. Una editorial ha publicado dos libros, uno para chicas y otro para chicos, con el título "Qué me está pasando" con una primera parte para los progenitores. En la consulta les digo a los padres: "Cómprelo, se lo comenta y él ya decidirá si lo quiere leer"; muchas veces, sin hacer caso aparente, lo leen a hurtadillas.

martes, 8 de mayo de 2007

En primavera, la ropa fuera

Como comprenderán yo no soy el jovenzuelo de la foto ni la señora/ita tampoco es paciente mía. Pero la mirada del muchacho sobre el "canalillo" me da pie a explicar los "dilemas" a los que me enfrento a la hora de explorar a un niño/a en primavera-verano. Con el calor todo el mundo va más ligero de ropa. Yo sigo con mi corbata mientras ejerzo mi actividad. Pero las mamás vienen con modelos en ocasiones espectaculares y asombrosos: ¿Cómo puede caber tanta "carne" en tan poco trapo?

Así me encuentro explorando al niño que está echado en la camilla. Yo me siento de tal forma que su cabeza queda a mi izquierda y sus pies, a mi derecha. Los menores de dos-tres años tienen mucha fuerza, suelen llorar y moverse mucho. Para poder explorar la garganta hay que inmovilizarlo. Solicitas ayuda, y muchas mamás se abalanzan sobre niño para ayudar a calmarlo y sujetarlo por los brazos. Es entonces cuando tengo trastornos visuales y dudas morales. Por un lado, a mi izquierda, una boca chillando o incluso escupiendo y por el otro, a mi derecha, dos atractivas masas redondeadas a 20 cm. de mi cara. ¿Dios mío, qué hago? ¿Meto el depresor en la boca del niño para ver su garganta o lo introduzco en el escote para ver si existen amígdalas entre las tetas? ¡Qué ordinario es usted, doctor! No le quito la razón, pero todo el mundo tiene alguna tentación cuando está tan cerca. ¿Verdad? Por el tono en que lo escribo no se pueden ofender. Ya me gustaría ya ver a sus parejas en mi situación.