¿Que ocurre, doctor, le han nombrado ministro?. No, todavía no. Pero hoy dejen los otros periódicos y compren La Vanguardia. En el suplemento Magazine sale un servidor. Cosas de la vida empalma con la entrada de ayer.domingo, 18 de mayo de 2008
Corran. Corran al quiosco y compren La Vanguardia de hoy, domingo
¿Que ocurre, doctor, le han nombrado ministro?. No, todavía no. Pero hoy dejen los otros periódicos y compren La Vanguardia. En el suplemento Magazine sale un servidor. Cosas de la vida empalma con la entrada de ayer.viernes, 14 de diciembre de 2007
Sentado en una poltrona
Fray Dulento uno de mis seguidores con la pluma -de escribir- más acerada y reflexiones más críticos volverá a refocilarse por este comentario. Seguro que con su dialéctica críptica y sibilina me volverá a tachar de fatuo o engreído porque frecuentemente puedo dar la impresión de que quiero lucirme en algún post. La verdad es que no soy nada fardón pero uno no puede evitar decirse de vez en cuando “mecachis, que guapo soy”. Eso estimula el ego. Esto viene a cuento porque hace dos días acudí a una tertulia matutina en TV3 en el magazín que dirige el reputado periodista Mister Joseph C. No me lo esperaba pero cuando íbamos a empezar apareció una personaje de postín, Lady Pilar R., caracterizada, en general, por ser tan,tan tan polemista que los demás tertulianos se quedan mudos escuchándola y de un "verbo"... ¡Dios mío! ¡que "verbo! El tema era la Conciliación Laboral y Familiar. Sin orden ni concierto se hicieron una serie de comentarios. Lógicamente los fijos del programa “chuparon cámara” y los demás casi no pudimos expresar nuestra opinión. Total se salió como se entró, sin conciliación y sin la madre que la parió.
La conciliación entre trabajo y familia se está convirtiendo en un problema de gran magnitud. Empezamos a trabajar tarde, necesitamos 2 horas para comer y vamos a dormir tarde entre otras cosas. Resolverlo dependerá de un cambio en las costumbres sociales, flexibilización del trabajo o decisiones personales. La maternidad y el trabajo en ocasiones parecen provocar una incompatibilidad insuperable. Los ingresos económicos elevados facilitan que la mujer pueda quedarse en casa para cuidar al bebé por lo menos hasta los 6 meses, tiempo recomendado para la lactancia materna. Los que van justos, los que tienen trabajos estrictos o con horarios alternos a los habituales la compaginación de ambas cosas es difícil.
Sin duda hay tantos aspectos que deben ir modificando que se tardarán años en cambiar un estilo de vida como el nuestro: comer a las 3 de mediodía, cenar a 10 de la noche o ver el final de una película en la TV después de la medianoche “es lo normal".
Fray Dulento, Fray Dulento pulsa este link en el número 9 y me verás precioso con mi C.V = “mecachis, que guapo soy". Modestia aparte ,no me beso porque no me llego.