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sábado, 22 de marzo de 2008

Crisis de ansiedad con Telefónica

Esta mañana me ha dado un "pasmo". ¿Estoy enganchado a Internet? Probablemente sí, tanto por obligación como por devoción. Al igual que a los adolescentes que lo peor que les puede ocurrir como castigo es que les quiten el móvil, a mí me pasa con Internet. Cada día escribo un poquito en este blog en horas un poco extrañas porque intento aprovechar el día. Además escribo en revistas médicas y de divulgación. Una vez acabado el artículo, lo envío rápidamente a la editorial para olvidarme de esa obligación.

Esta mañana a las 6:30 h, como casi cada día, he intentado conectarme, pero nada. No podía. En alguna ocasión mi ordenador parecía fallar y al final sólo era un cable mal conectado. Ni corto ni perezoso, a oscuras para no despertar a mi señora esposa y arrastrándome cual soldado de élite en Irak he ido enchufando y repasando todas las conexiones: Nada. Me daba señal de conectado pero no funcionaba. Reinicio, restauro, paso antivirus-troyanos- gusanos y la madre que los parió. Nada, imposible conectar. Saco a la perra despotricando contra Telefónica. Vuelvo, leo un poco el diario y, ¡oh! sorpresa, vuelo a tener conexión sin haber tocado nada. Creía firmemente que yo estaba incluido en el anuncio de MediaMarkt: "Yo no soy tonto" pero el otro día en una librería la portada de un libro me llamó poderosamente la atención: "Yo soy tonto y, además, lo sé". Voy a comprarlo...

Con todo mi cariño envío a nuestra inefable compañía Telefónica con pingües beneficios un cordial saludo reflejado en la ilustración.

PS. Una amable lectora me ha enviado este vídeo de YouTube. ¡Gracias!. Lo pongo porque es genial. Pulse aquí.

jueves, 19 de julio de 2007

Medusas a nuestro alrededor

Los medios de comunicación nos están avisando constantemente del riesgo para los niños y adultos de las medusas. La medusa, que significa cabellera, es preciosa con movimientos elegantes y parsimoniosos. Dan la sensación de ser inocuas pero su picadura es muy dolorosa y duradera. Los padres deben hacer caso de las banderas de las playas avisando de los peligros al bañarse. Y aunque haya bandera verde deben inspeccionar bien los lugares por donde va a entrar al agua su hijo.



En tierra también hay medusas pero no hay banderas de aviso. Hay personas con unas cualidades envolventes que encantan a su alrededor. No es fácil, como las del mar, descubrirlas. Cuando menos te lo esperas, por pequeñas minucias, reaccionan con una descarga muy dolorosa en tu interior. Y lo más triste es eso, por pequeñas minucias.


Los adultos no sabemos muchas veces cuando hemos llegado a nuestro máximo grado de incompetencia. Saber tus propias limitaciones es de sabios, no saberlas es de necios.