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viernes, 18 de julio de 2008

Cascada de bodas en los próximos meses

Que las bodas ya no son lo que eran me parece algo evidente. Ya saben de mi "delirio" para asistir a ellas. Decidí hace tiempo hacer "boda Hannover" es decir asistir sólo al refectorio sin pasar por la vicaría. No me canso de repetir que las bodas son tan aburridas como un funeral. El mismo rollo, la misma música y el mismo instrumento- el órgano; !pesadísimo¡. En un viaje a Nueva Orleans pude ver un entierro "com il faut". A la entrada del cementerio música triste pero con toda la orquesta. A la salida música alegre tipo "dixieland": fantástico, por la alegría de que el difunto se ha reunido con su Dios. Pulse aquí para ver un simple ejemplo.

Sé que mi actitud, a decir de Lord Joseph pediatra, filósofo y mejor persona, es cada vez más casquivana y cascarrabias. Nadie es perfecto. Pero me cuesta digerir que la ilusión y el derroche económico de la boda se desvanezca, en el 50% , al poco tiempo de estar casados.

Lo que voy a decir ahora puede herir muchas sensibilidades, incluso la de mi hija. No soy un padre moderno. Asistir a una boda en la que los "novios" ya lleva mucho tiempo conviviendo "en pecado" y luego hagan una ceremonia religiosa por todo lo alto me incomoda. Pierde parte de la "salsa" y la emoción. Creo a que la Iglesia Católica no le gusta mucho este plan pero... quien paga manda. En mi caso se hizo una ceremonia civil, sin aspavientos, seguido de una comida para los más allegados. Yo ya conocía tanto a Sir Henry -esposo de mi hija -que, como bien dice Sir Joseph, estas bodas sirven para poner un mojón en la vida de los contrayentes.

Durante este verano y otoño tengo varias bodas. En una no puedo fallar; es la hija de Sir Ruphert y Lady Yoyé. Somos amigos desde hace muchos años y, aunque me arrastran a Gerona con noche en hotel incluida, iré gustoso a la ceremonia de una chica a la que vi nacer.

Por simple curiosidad he intentado averiguar los requisitos para la celebración de una boda. No he podido repasar todos los cánones de la Iglesia Católica pero he encontrado algunas recomendaciones geniales. Pego y copio alguna; no tienen desperdicio- el subrayado es mío:

15. Finalmente se cancelan los derechos parroquiales. Los precios oscilan entre los $ 40.000 dependiendo de la parroquia.Estos requisitos varían un poco de parroquia en parroquia

16. La administración del Sacramento NO TIENE COSTO.

OTRAS INDICACIONES

19. Antes del día del matrimonio, deben confesarse. No pueden celebrar el sacramento sin confesarse. (Algunos debe llevar años sin hacerlo)

20. No se puede llegar embriagado a la celebración del sacramento (Lógico,no se puede empezar la boda al revés)

21. Los padrinos deben ser personas ejemplares y católicos. No pueden ser padrinos personas de otra confesión religiosa, o alguien indiferente a la Fe. No pueden ser padrinos quienes estén en unión libre o estén casados por lo civil.(Muy complicado ¿como saberlo?)


PS. La perra está como nunca. Recuperada casi totalmente ya intenta quitarme el sitio en la cama para dormir con su dueña.

sábado, 12 de abril de 2008

Solo,.. abandonado... ¡qué va a ser de mí!

Mi mujeresposaymujerdetodalavida se ha ido... Nos conocimos en la nursery y desde entonces hemos estado juntos. Ya nos lo dijeron en la ceremonia de la boda "hasta que la muerte os separe". Creo que, visto como van las cosas, se tendrían que modernizar un poco. He comentado en muchas ocasiones que las bodas son tan aburridas como un funeral. No tienen "garra" y, claro, los novios se asustan. Además, la frase anterior la deberían cambiar por "hasta que podáis aguantar ya que la vida está mu achuchá". Es más realista.

Como digo mi mujeresposaymujerdetodalavida me ha dejado solo. Ayer abandonó el domicilio conyugal a las 14 horas. No he vuelto a hablar con ella. Tampoco he llamado a la policía para hacer un rastreo... ni pienso hacerlo, je, je.

Eso de solo y abandonado lo he puesto para impresionar al personal pero en realidad acabo de entrar en el olimpo de los solteros durante 48 horas. ¡Uaaaahh! qué delicia. No sé hacer nada sin ella pero unas horas solito con quietud, introspección, meditación, ordenar tus ideas, vivir como un perro (comer, dormir y no trabajar) es maravilloso.

Igual que en una ocasión expresé la importancia para los papis de hacer vacaciones sin hijos durante un corto periodo de tiempo, cual soplo de aire fresco, también creo deseable que de vez en cuando las parejas se den unas mini vacaciones por la misma razón. Pero honestas y nada de aventuras "sesuales". Son útiles para ordenar y descansar nuestro seso.

Total que mi mujeresposaymujerdetodalavida estrenó ayer el AVE para ir a Madrid con tres amigas y asistir a la fiesta de una cuarta amiga que celebra su cambio de versión informática a la 6.0. Esta noche ya la tengo de vuelta en casa.

En la contraportada de un libro de Màrius Carol leí esta frase semejante a la que me gusta hacer alusión: "en la juventud de la edad madura". Muchos que conozco ya están pensando en la jubilación. Yo no.

sábado, 16 de junio de 2007

Situación dura y difícil: muerte de un ser querido

Lo único seguro que sabemos seguro en la vida es que moriremos algún día. La muerte en nuestra sociedad es un tema casi tabú. Poco se habla de ella; se habla "de los muertos". Desgraciadamente, en la consulta, acabo de vivir varias situaciones de muertes o desapariciones de seres queridos. La reacción frente a esta situación suele coger desprevenidos a las personas que rodean al niño.


Un niño puede tener una reacción de duelo no sólo ante la muerte de un padre, sino también si éste contrae una enfermedad grave y/o crónica o si sus padres se divorcian (Incluso si sigue manteniendo el contacto con ambos padres después del divorcio, puede añorar la familia que una vez tuvo). Los niños también pueden tener reacciones de duelo ante la pérdida de un hermano, un abuelo, una canguro muy querida o una mascota.

Para un niño pequeño, la muerte es algo incomprensible que desencadena una tremenda crisis. Los niños de menos de cinco años no pueden entender la permanencia de la muerte. Por este motivo, la primera fase del duelo suelen ser un período de protesta y de esperanza por la vuelta del padre perdido. Muchos niños acuden a la fantasía para conseguir que esto ocurra, imaginándose al padre fallecido en situaciones y lugares familiares. Cuando empieza a darse cuanta de que se ha ido para siempre, llega la desesperación y la protesta. Los niños de más edad suelen reaccionar aislándose; un escolar puede volverse taciturno y mostrar menos creatividad y menos entusiasmo en sus juegos. Cuanto más angustiados y más distantes estén los demás miembros de la familia, mayor será la desesperación del niño.

Al final, el niño superará su desesperación y volverá a recuperar la confianza en los demás. A lo largo de toda su vida, habrá momentos en que volverá a tener, de forma consciente o inconsciente, sentimientos de pérdida y de duelo, sobre todo en los cumpleaños, las vacaciones y durante otras circunstancias especiales; por ejemplo, cuando caiga enfermo o cuando tenga algún logro académico importante. En estos momentos es posible que el niño exprese su tristeza y reclame al ser perdido.

Cómo ayudar a su hijo a elaborar el duelo. Las siguientes recomendaciones pueden ayudarle a darle a su hijo el amor, el consuelo y la confianza que necesita durante y después de este duro trance:
1. Intente mantener la rutina diaria de su hijo lo máximo posible. Pida a las personas que su hijo aprecia y en las que confía -parientes, canguros, profesores o monitores- que estén con él cuando usted no pueda estar a su lado.
2. Explique las cosas con calma y teniendo en cuenta su nivel de comprensión y sus posibles sentimientos de culpa. Dele explicaciones sencillas pero verdaderas. No le explique cuentos de hadas que sólo conseguirán confundirlo y darle falsas esperanzas. Si su hijo tiene más de tres años, asegure que nada de lo que él hizo o pensó provocó la muerte de la persona querida y que nadie está enfadado con él. Para estar seguro de que ha entendido lo que le ha explicado, pídale que se lo repita.
3. Es importante dejarse ayudar por sus seres queridos. Es difícil dedicarle a un hijo toda la atención y darle todo el apoyo que necesita cuando se está sumido en la desesperación. Sus mejores amigos y familiares pueden ayudarle mucho, proporcionándole a su hijo el cariño y el apoyo que necesite cuando se sienta solo y perdido. Si ha perdido un hijo, es muy importante que usted y su pareja intenten apoyarse mutuamente en lugar de aislarse el uno del otro.
4. Esté abierto a hablar sobre la pérdida durante semanas, meses y años. Incluso aunque parezca que su hijo se ha recuperado de la pérdida antes que usted, el duelo permanecerá latente en él durante años -y probablemente, de forma larvada, durante el resto de su vida. Su hijo necesitará su apoyo y su comprensión para ir asimilando la pérdida. Conforme vaya haciéndose mayor, probablemente le hará preguntas cada vez más sofisticadas sobre las circunstancias y las causas de la muerte del ser querido. Por muy doloroso que pueda ser para usted recordar los hechos, intente contestar a su hijo franca y directamente. Cuanto mejor consiga entender lo ocurrido, más fácil le resultará estar en paz con el pasado.

¿Debe asistir un niño pequeño al funeral?
La conveniencia de que un niño pequeño asista o no al funeral de una persona muy allegada es algo que depende de su nivel de comprensión, su madurez emocional y su deseo explícito de participar en la ceremonia. Si parece estar muy asustado y ansioso, o no logra entender el sentido de la ceremonia, lo más sensato es que no asista. Por otra parte, si parece capaz de controlar sus respuestas y desea estar presente para despedirse de la persona fallecida, asistir al funeral puede servirle de consuelo y ayudarle a elaborar el duelo.

Si acaba decidiendo llevar a su hijo al funeral hay que prepararle para lo que se va a encontrar. Así mismo, arregle las cosas para que algún familiar o canguro pueda llevarse al niño en el caso de que tenga que abandonar el funeral. De este modo, usted también tendrá mayor libertad para satisfacer sus propias necesidades emocionales durante la ceremonia.

Si usted considera que es mejor que su hijo no asista al funeral, puede organizar más adelante una visita menos formal a la tumba del ser querido. Aunque puede resultar estresante para el niño, probablemente le ayudará a entender mejor lo ocurrido.

No se puede saber cuánto tiempo tardará un niño en elaborar el duelo. Probablemente su hijo presentará síntomas de recuperación de forma gradual, habiendo primero horas, luego días y al final semanas en que actuará prácticamente igual que antes del fallecimiento. Si no empieza a tener breves períodos de normalidad cuando hayan pasado entre cuatro y seis semanas o a usted le parece que la desesperación inicial es demasiado intensa o dura demasiado tiempo, hable con el pediatra.

Aunque es normal que un niño eche en falta a un padre o un hermano desaparecido de vez en cuando, no es normal que la tristeza oscurezca todas las facetas de su vida durante años. Si su hijo piensa y/o habla constantemente sobre la muerte, de tal modo que el duelo le domina constantemente e interfiere con su vida social y emocional, debería llevarlo a un profesional de la salud mental. El pediatra puede recomendarle uno.

Su hijo también necesita que usted vuelva gradualmente a funcionar con normalidad. Después de perder a su pareja o a un hijo, puede costarle meses volver a la rutina cotidiana y todavía más superar sus sentimientos de angustia y tristeza. Si ya ha pasado un año desde el fallecimiento y usted todavía no ha podido normalizar su vida o si el duelo ha dado paso a la depresión, debería buscar ayuda profesional. Tanto usted como su hijo se beneficiarán de ello.