Mostrando entradas con la etiqueta crononutrición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crononutrición. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de octubre de 2009

¡ Vaya! para dar el pecho hará falta un reloj de 24 horas

Cada día aprendo algo nuevo: hoy les presento la crononutrición -el nombre impacta ¿verdad?- aplicada a la lactancia materna. Además favorecerá la venta de los relojes que intento coleccionar: los que llevan las 24 horas en la esfera. Vean la web de mi amigo André Stikkers.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la leche materna es el alimento “óptimo e insustituible” para el recién nacido, ya que con ella se cubren todas las necesidades fisiológicas de los primeros seis meses de vida. No sólo protege al bebé frente a muchas enfermedades como catarros, diarreas o síndrome de muerte súbita del lactante, sino que también previene de enfermedades futuras como asma, alergia, u obesidad, y favorece el desarrollo intelectual. Los beneficios de la lactancia materna también se extienden a la madre. Las mujeres que amamantan pierden más rápido el peso ganado en el embarazo, previenen la anemia, la hipertensión y la depresión postparto. Además, la osteoporosis y los cánceres de mama y de ovario son menos frecuentes en aquellas mujeres que amamantaron a sus hijos.

Al grano. La leche materna está compuesta por diversos componentes;entre ellos están los nucleótidos, que desempeñan un papel muy importante en la regulación del sueño del bebé. En un estudio publicado recientemente en la revista Nutritional Neuroscience por el Laboratorio de Crono - Nutrición de la Universidad de Extremadura demuestra que la leche materna tiene unos niveles determinados de composición según el momento del día. Los científicos buscaron en la leche materna tres nucleótidos (adenosina, guanosina y uridina) que excitan o relajan el sistema nervioso central promoviendo el reposo o sueño, y observaron su variación a lo largo de un día (24h). La máxima concentración de nucleótidos fue durante la noche (20:00-08:00h). Ello hace pensar que la leche puede influir como inductora del sueño ya que tiene componentes que son propios del día y promueven la actividad del lactante, y otros propios de la noche que facilitan su reposo.

Para garantizar una nutrición eficaz, al bebé se le tendría que dar la leche a la misma hora en la que la madre lo extrajo de su pecho. ¿Es un error sacar la leche del pecho a una hora del día, almacenarla y después dársela al bebé a una hora diferente? Eso está por demostrar.

Si desean un método sencillo para extraer la leche pulsen aquí.