Son una "pandilla" inigualable (Patricia Suero, Anna Gamell, Luciana Rodríguez, Míriam Triviño, Marta Sardà, Xavi Rodríguez, Núria Torre, Asier Apodaca, Ángela Deyà, Sílvia Marquès, Paco Arasa, Cristina Cayuela). Sus rotaciones han sido mejores que las de los jugadores del Barça y del Madrid. Han ganado todas las copas pero, por culpa de la maldita crisis, alguno no alcanzará el estrellato que merece. Es igual. El hospital "genera" cada año mejores pediatras.
El 8 de Junio se despiden con una cena a la que, desgraciadamente, no podré asistir por motivos personales. De todas formas, intentaré ir como sea porque el trailer de su despedida me ha subyugado.
Marco el punto final del congreso aunque no les he explicado mi "asalto nocturno" a la Facultad de Medicina gracias amabilidad la Policía Nacional y de los guardas de una empresa de seguridad. Lo dejaré porque sólo refleja mi atómico despiste crónico.
A pesar de estar todo el día encerrados teníamos ratos de expansión. La última noche, mientras se jugaba el partido Betis-Madrid y no había nadie por las calles, un grupo de pediatras de Alicante, Barcelona, Madrid, Santiago y Valladolid nos despedimos en una cena discreta, barata y buenísima en Casa Elisa ¡al aire libre!. Entramos en calor rápidamente y la conversación se animó.
A raíz de mi comentario sobre la cirugía estética genital en este blog se armó el lógico jolgorio y se aportaron otras novedades que yo desconocía. El estruendo de las risas subió de tono a la par que la osadía de los presentes hasta llegar al punto culminante: el blanqueamiento del cuerpo. Eso no es una novedad ya que se blanquean dientes, manchas cutáneas o la piel como Michael Jackson. Mi desconocimiento del blanqueo “de bajos” era supino pero, por lo visto, no es tan raro. El blanqueo del último orificio del cuerpo es tan conocido que hasta Paco León (Luisma) hace una jocosa presentación que se puede ver en YouTube.
Con permiso de la Autoridad Competente, y si el tiempo no lo impide, el cercano 4 de noviembre el Servicio de Pediatría del Hospital Sant Joan de Déu organiza una cena-homenaje a tres "toreros".
Los elegidos son: Dr. Joan Roca -infectólogo, Dr. Joan Ros -reumatólogo y Santi Garcia-Tornel -pediatra general, por haber contribuido en gran manera a hacerlo famoso tanto en Catalunya como en el estado español, y por su labor como "maestros" en la formación de muchos pediatras que los han soportado con estoicidad.
La "plaza de toros" será en el restaurante Tres Molinos (Esplugues) y el precio 60€ (cena y obsequio para los tres). Para los que quieran asistir deben ingresarlo identificándose perfectamente en la cuenta 2100-3887-03-0200051034. El que no pueda hacerlo pero quiera contribuir al regalo se han destinado 20€ del total para él. Para más información llamar por las mañanas a Silvia Muñoz tel 280 40 00. Ext 2707 o escribirle a silviam@hsjdbcn.org
Comentario personal: No están los tiempos para derroches y las economías familiares sufren. Por este motivo y, ante la sorpresa de estar entre los elegidos sin merecimiento, no necesitaba entrar en la terna. Es difícil lograr un lleno hasta la bandera aunque los Dres. Roca y Ros se lo han ganado a pulso. Yo estoy muy contento de seguir trabajando para este Hospital al que dedicado gran parte de mi vida.
Norman Rockwell es un ilustrador apasionante. No me canso de mirar y remirar sus dibujos y pinturas; captó la esencia de la familia tradicional -hoy casi desaparecida- como nadie. Por ello no puedo resistirme a recordar la pérdida de la inocencia infantil tal como muestra en esta sensacional ilustración.
Sigo. Mi primo, el escritor Antonio Otero García-Tornel me envió un vídeo que he vuelto a recuperar en estos días eliminando correos electrónicos antiguos. Me ha hecho gracia porque después de volver de Londres uno comprende la tradición inglesa y, en ocasiones, su soledad. Probablemente en estas fechas navideñas más de uno está es una situación semejante o peor. En realidad, casi reproduce lo que ayer por la noche nos ocurrió a mi mujer y a mí. Después de luchar a brazo partido toda la semana con millones de mocos y resfriados, al final, sucumbimos. Tuvimos que suspender la consulta y meternos en la cama previa toma del correspondiente Lumunba. Una vez recuperados la cena transcurrió casi como el vídeo pero en vez de "Dinner for one" fue un "Dinner for two" porque no pudo venir nadie.
Transcribo el mensaje tal como me lo envió Sir Anthony:
En Alemania, cada Nochevieja desde 1963, ponen en la televisión alemana “Dinner for One” (también titulado The 90th Birthday en inglés o Der 90. Geburtstag en alemán), un sketch de humor británico producido por la cadena de televisión Norddeutscher Rundfunk (NDR). Este sketch, que se retransmite en inglés desde hace 46 años el último día del año, se ha convertido en una película de culto.
“Dinner for one”, protagonizado por los actores británicos Freddie Frinton y May Warden, se desarrolla durante una cena, que como cada año, se celebra con motivo del cumpleaños de una anciana de la alta sociedad inglesa llamada Miss Sophie. La cena es servida, como siempre, por el viejo mayordomo James.
Cada año, Miss Sophie suele invitar para celebrar su cumpleaños a sus amigos más cercanos: el señor Pommeroy, el señor Winterbottom, Sir Toby y el almirante von Schneider. El problema es que, con los años, sus amigos han ido muriendo y sólo quedan Miss Sophie y su mayordomo. Pero el fiel James sirve la cena del 90 cumpleaños de Miss Sophie como si los invitados siguieran vivos.
Durante la cena con cada plato se pronuncia un estribillo, que se ha convertido en mítico en Alemania:
James: The same procedure as last year, Miss Sophie? (¿El mismo procedimiento del año pasado, señorita Sophie?)
Miss Sophie: The same procedure as every year, James! (El mismo procedimiento de todos los años, James)
Con cada plato, James sirve alcohol – jerez, vino blanco, champán y oporto- a Miss Daisy y sus “amigos”. A la hora de brindar, el mayordomo hace el papel de cada uno de los invitados y va vaciando las copas de los cuatro. Cuando llega el postre, ya está totalmente borracho.
La interpretación del mayordomo (Freddie Frinton), genial, desde el principio al final, in crescendo. Una joya. DISFRÚTALA. (Si sabes inglés y/o francés, mejor. Si no, no pasa nada; lo entenderás igual).
Pasan los años. Un servidor fue de los primeros médicos de guardia cuando se abrió el nuevo hospital en la colina de Finestrelles (Esplugues de Llobregat). Todos los que habían apostado por él estaban acongojados. ¿Tendrá éxito? ¿Vendrán pacientes? Su promotor, el Dr. Plaza y una "pandilla" de veteranos del antiguo Asilo (foto) de la Diagonal ubicado en actual edificio de la Illa eran los "mayores" y un grupo de piltrafillas entramos con ganas de trabajar. El gigante a batir era el Hospital Infantil del Valle de Hebrón situado casi en el polo opuesto de la ciudad, en aquellos momentos en su máximo esplendor.
En urgencias empezaron a venir niños enfermos, ¡uno cada dos o tres día! y, en cambio, ahora llegamos hasta casi 600. Un médico de guardia estaba para todo el hospital y, a medida que aumentaba el trabajo, lo hacíamos sin rechistar y continuábamos al día siguiente. Cuando era un figurín jovenzuelo, junto con el Dr. Martín Rodrigo y el Dr. Luis Tobeña, fui uno de los pioneros en cuidados intensivos infantiles; trabajábamos las 24 horas del día sin parar empalmando con el trabajo del día siguiente y los sábados y domingos yo hacía los "domicilios" de las consultas privadas de los "seniors".
Los pediatras de ahora se quejan de trabajar mucho pero no nos damos cuenta de lo que han llegado a trabajar nuestros antecesores y, por desgracia, pasan por la vida sin ningún reconocimiento. De aquella época muchos se han quedado por el camino y yo ya me he convertido en tan veterano que los nuevos residentes me tratan de usted el primer día - luego, ya les dejo tutearme.
Estoy tratando de hacer una asociación Alumni con todos los médicos que se han formado allí; todavía no lo he conseguido pero esta nota es para hacer un llamamiento para los que están desperdigados por la faz de la tierra para que acudan a la cena del día 12 de Marzo que se celebrará en el hotel Abba, situado junto al hospital. El coste del cenorrio son 60€ incluido café, copa y puro. Algo carillo pero es difícil encontrar algo mejor. Antes de acudir tienen que hacer el ingreso del evento en la siguiente cuenta de La Caixa: 2100-3887-07-0200045988 antes del día 1 de Marzo.
Todavía tengo un nudo en la garganta. Acabo de llegar de la cena-homenaje-despedida del Dr. José María Martín Rodrigo; se jubila. Si uno lee el significado de la palabra jubilar en un diccionario puede resultar mas bien triste o despectiva: retirar a alguien del trabajo por vejez o incapacidad laboral, teniendo derecho a una pensión.
Usted, ¿se pondría contento si no tuviera que trabajar más? yo creo que sí y, en realidad, ayer, en la cena, aplicamos la palabra jubilación tal como proviene del latín "jubilare" (gritar de alegría). En el caso de José María ha sido la culminación de años de trabajo y de darse a los demás. Puede retirarse satisfecho; en la cena se ha demostrado lo mucho que le queríamos en el Hospital. Con él de Jefe (sin tener ni idea) y con el Dr. Luis Tobeña y un servidor pusimos en marcha la que era la segunda unidad de cuidados intensivos pediátricos (la primera fue la del Hospital Infantil del Valle de Hebrón) de Barcelona. Empezamos un recorrido que al jubilarse él está considerada una de las mejores de España. El triunvirato Martín, Tobeña, García-Tornel funcionó a las mil maravillas y de un "Biscúter" se ha convertido en un Fómula 1. Dejé la UCI cuando me "ascendieron" a Jefe Clínico pero nunca podré olvidar el esfuerzo que hicimos para ponernos al día en un aspecto de la pediatría que, en aquellos momentos, estaba en sus albores. Yo me fuí a EEUU, Canarias-donde estaba y está una de las mejores UCIS de adultos de nuestro país- al Valle de Hebrón y a múltiples lugares.
José María ha representado el espíritu de la Orden de San Juan de Dios plasmado en toda su trayectoria. Le deseo que grite de alegría durante muchos años rodeado de Fina, su esposa, sus hijos y sus nietos. Shakespeare dijo que la despedida es un dolor suave y, en verdad, lo es.
En mi hospital hay personas que son una institución por el tiempo que lleva trabajando pero son las llamadas, modernamente, de "perfil bajo" porque a pesar de ser conocidas no aportan nada más que su trabajo honrado, constante y bien hecho -ojalá la mayoría de los ciudadanos fuéramos así. Otras, son de "perfil alto" y salvando las distancias, edad, opciones políticas y aplicado a su trabajo son como se decía de Fraga Iribarne pero "tiene todo el hospital" en su cabeza. Es Lady Charlotte, una persona con encanto.
Héte aquí que un familiar muy directo suyo, Sir Alex Garés, es el responsable del restaurante Lasarte de Barcelona, que acaba de ser padre y yo veo a su descendencia. Ayer fuimos a cenar con Lady Charlotte -esposo incluido-, elegantísima, y quedéme asombrado de lo que comí. Es cierto que no soy un gourmet; más bien soy un cerdito que se come todo lo que le ponen por delante pero lo de ayer me maravilló. No puedo extenderme porque debo ir a trabajar. Mi despertador Philips Wake-Up Light ha funcionado como se anuncia y estoy despejado -no bebo nada de alcohol pero me echaba en el catre a la 1:30 am. Me gustaría que mi anciana escúter me llevara allí de nuevo para comer pero debo poner rumbo al hospital en donde desaparecerá mi cuento de hadas cuando llegue al comedor.
Desde aquí quiero mandar unas palabras de agradecimiento a Sir Alex, enfermito en la cama con 40ºC de fiebre y hecho un cromo, por la invitación y con el deseo de una pronta recuperación.
Este comentario no tiene nada que ver con la pediatría. Bueno, quizás un poco por lo que veo en mi consulta y en el hospital. Las noticias de la crisis económica en los medios de comunicación son terroríficos. Hemos vivido como la cigarra y así nos va. Tras conocer las balanzas fiscales de las autonomías algunas, para mí, son "cigarreras". Lo siento, es lo que pienso ¿De que podemos presumir los españoles cuando vamos por ahí? ¿Qué tiene de sobresaliente España que sobresalga para enseñar con orgullo? Un país europeo al que admiro es a Alemania. Pero un día ya les diré el porqué.
Todo este rollo viene a cuento por dos motivos. En la consulta "todos "se han ido de vacaciones. Pero no a 50 km, no, a los lugares más insospechados. Por ejemplo, uno trabajador como yo de mi hospital - y a mucha honra- se iba a Laponia con la familia. Un servidor se queda aquí, al pié del cañón, para "levantar" el país haciendo un garbeo terráqueo Madrid, Avila y Salamanca. Al pasar ayer por la calle leía, como en los viejos tiempos, letreros de "Cerrado de...", "Volvemos...", etc.
El otro día les menté a Sir Paco y Lady Salima, matrimonio ejemplar, lobos de mar y él metido hasta el cuello en temas de mantenimiento de barcos de gran tonelaje. Supongo que para despistar un poco nos invitaron a cenar a un restaurante llamado "La Balsa". El nombre sugiere modestia pero nada de eso -debe estar en el Top Ten- se come de narices y, además, por la noche hay bufé libre. Cené poco, cosa rara en mí por mi condición de tragaldabas, pero mi "oficina del estómago" en palabras de Don Quijote, no andaba fina. Pues bien, los lobos de mar "se me van de crucero por el Báltico" con sus hijos. Muy bien hecho.
Así que crisis, de haber hayla pero más en las comunidades que han destrozado el panorama costero a base de enriquecerse unos pocos y sin que los gobernantes políticos de esas comunidades autónomas "no se enteraran de nada" mientras las arcas se iban llenando de euros.
PS. Parte veterinario. Mi perra está como Rita Hayworth en Gilda, espléndida. Su dueña no digamos. La familia de su dueña sigue trabajando a marchas forzadas haciéndole comidas que le gusten para que se ponga "mas buena". Las recetas de El Bulli no son nada comparado con lo que trajinan. Hoy al levantarme, le he puesto en el comedero bajo el mandato de su dueña, una "alfombrita de pienso" regada con un puré especial de la abuela.
A un servidor como mucho le dan pasta Rana de pera y queso... que, por cierto, es muy buena.
No les voy a hablar cada día de pediatría. Hoy les comentaré un poco el "cenorrio" de ayer. Nuestro anfitrión fue, Sir Mariano, primer psiquiatra infanto-juvenil que tuvo las ideas claras en España sobre el TDAH. Formado en la Clínica Mayo y nacido en Madrid es un solterón empedernido pero con unas cualidades personales muy destacadas. Vi por vez primera su nueva vivienda y quedéme atónito por el diseño y la decoración. Todo lo hizo él solito. Otra de sus cualidades es que cocina mejor que Ferrán Adriá. Y claro la cena fue de toma pan y moja. Mi esbelta figura, culibaja y paticorta con barriga cervecera, salió de allí más oronda de lo que entró.
Éramos seis personas en total, casi todos médicos: una cirujana plástica, una psiquiatra, un cirujano cardíaco, un pediatra-menda lerenda- y el anfitrión- psiquiatra y dos esposas abnegadas entre las que estaba "mi Carmen". Dos de los asistentes, Sir Joseph Louis y Sir Michael, eran primos carnales míos con los que tengo mucha relación. Se caracterizan por su simpatía, competencia y guapeza. Tienen un parecido extraordinario, yo creo que tienen algún gen perdido, con Sir George Clooney. Lo que ocurre es que los de Hollywood no les han echado el ojo todavía y creo que el café Nespresso no les gusta. Tengo fotos de ellos pero no se las voy a enseñar y si las llevara a una subasta de Christie´s igual me llevo algún "eurillo".
Yo soy el pediatra de sus nietos y aunque parezca que han de ser unos vejestorios, no lo son. ¡Ah! la cirujana plástica, Lady Begoña, nos regaló una crema rejuvenecedora. Quedamos en vernos al cabo de un tiempo. Igual no nos reconoceremos. Yo desde luego pienso ir con pantaloncitos cortos y un chupete.
Mis agradecimentos a Sir Mariano y a todos los acompañantes. Fué una cena estupenda.
Celebérrima expresión que suele escucharse en todos los domicilios con adolescentes, por otra parte sanos y vigorosos. La pronunciación y tono varía en función de lo que esté haciendo el "presunto implicado". Suele exasperar a los padres, ya que se repite continuamente en situaciones determinadas como a la hora de la comida o de la cena. En muchas ocasiones, el tono es de prontitud y rapidez. "Aristóteles: ya está la comida". Una voz en lontananza grita presto: "¡Voy!", pero no aparece nadie. "Aristóteles... ¡a comer!" La voz presta: "Voy, voy", pero sigue sin aparecer ni un alma hasta que la casa retumba y se extremece: "¡¡¡¡¡¡Aristóteteles, si no vienes no comes!!!!!!" Entonces sí: aparece una figura derrengada o no para sentarse a la mesa.
A veces la respuesta suena más de ultratumba. El "ya voy" se pronuncia como un lamento desgarrado, expresión del dolor del joven o la joven enganchado al Messenger. Si se le repite la orden de ir a comer, responde con sensación de prontitud y colaboración anterior: "Voy, voy", pero sigue sin aparecer hasta que vuelve a retumbar la casa. Probablemente el "ya voy" es una de las expresiones que se usan más en los domicilios con jóvenes promesas de la vida. Eso sí, si llama un amigo, no lo dice; va como un meteorito al teléfono o adonde haga falta.
Debo reconocer que como "adolescente de la madurez" bastantes veces hago lo mismo. Muchos sábados, domingos y fiestas de guardar, estoy trabajando en el ordenador y a la hora de comer o cenar mi esposa me llama. Aunque sea mi plato preferido de pasta Rana(r) que pasa "del dente" a ser un pastiche incomible, enseguida contesto: "Ya voy"... y...