
Algún lector me ha insinuado si la existencia de Lady Mintenig no es cierta y que es un personaje de ciencia ficción. Pues no. Es de carne y hueso y ha estado en Cannes rodeada de los famosos, como debe ser. Genio y figura, periodista y fotógrafa se ha ganado a pulso la asistencia a tan magno evento. En una de las fotografías se ve la nube de fotógrafos que la esperaba. Ella, rápida como una centella, los fotografió antes. En la otra imagen, mi Lady aparece en la alfombra tan deseada por aquellos que quieren ser famosos.A los que de momento no lo somos, aunque nos haría ilusión, sugiero un programa de adaptación por si llega a ocurrir. En Ikea nos compramos una alfombrita roja y al entrar en casa lo hacemos sobre ella con paso solemne. Philips vende un gadget que —naturalmente, me lo he comprado y lo recomiendo como complemento de la alfombra— al pasar junto a él se enciende automáticamente. ¡Imagínense!: entrar en casa por una red carpet y ser flasheado automáticamente. ¡Uaaaaahhhh!!!!!! El que no disfruta con los pequeños detalles es porque no quiere o sus neuronas andan mal conectadas.
