Muchas veces les he preguntado a los papás si ya han hecho testamento. Muchos parecen sentirse incómodos ante la pregunta, la mayoría no lo han hecho y algunos no lo quieren hacer porque puede ser un signo mal fario.La razón de la pregunta es por la juventud de sus hijos. Si ambos padres desaparecieran ¿quién los cuidaría? ¿se tendrían que separar los hermanos para repartirlos entre los miembros de la familia? ¿quién cuidaría de ellos? ¿han decidido qué persona es de confianza ciega para ser nombrada tutor de los niños hasta la mayoría de edad?
Copio y pego. Hacer testamento es una medida importante y mucho más en el caso de tener un hijo con discapacidad pues es una manera de protegerlo.
En el testamento se puede determinar quién se desea que sea el tutor cuando falten los padres, lo cual facilita las cosas y evita situaciones de vacío legal. En el testamento propio, los padres pueden incluir una cláusula que establezca el destino de los bienes del hijo cuando éste fallezca, etc.
Hacer testamento evita un trámite posterior que supone gasto pues es necesario hacer la declaración de herederos para poder repartir los bienes y es la mejor forma de dejar resueltos los problemas de reparto de la herencia. Por eso, debe ser lo mas preciso posible y adjudicar los bienes concretos a cada heredero.
Cuando no hay testamento, o es declarado nulo por cualquier circunstancia, heredan por este orden:
- Los hijos y descendientes.
- Los padres y ascendientes.
- El cónyuge viudo.
- Los hermanos y sobrinos, éstos por derecho de representación.
- Otros parientes colaterales.
Cada línea cierra el paso a las demás. Es decir: si hay descendientes ya no hereda nadie más, excepto el cónyuge viudo que tiene siempre un derecho de usufructo.
Como podrán comprender no soy un experto en estos temas pero vuelvo a insistir, háganlo, es barato y se quedarán más tranquilos. Yo ya he hecho varios.