A ratos he estado haciendo "el perro" o zapeando frente al televisor. He visto las clasificaciones nocturnas en Qatar de moto GP y los entresijos del nuevo gobierno que por lo visto todos sus componentes son unos superdotados a la hora de capear las crisis -personales... En España no pueden hacer nada para mejorar la economía y tendremos que esperar a que nuestros vecinos empiecen a remontar como ya lo están haciendo (Francia, Alemania, Italia).
Durante este zapeo he visto las procesiones de Semana Santa y toda su parafernalia de uniformes, cánticos,piropos, saetas, lloros, innumerables vírgenes y cristos paseados a hombros por los costaleros. Y yo me pregunto ¿toda esta gente, cofrades y asistentes, son católicos practicantes en la vida real? A los niños ¿se les instruye para conocer y practicar la "palabra de Dios" plasmados en los X Mandamientos? Me temo que no. La Semana Santa es una cita turística y folclórica como cualquier otra que hunde el la desesperación a sus promotores si el tiempo es desapacible.
Aunque fui a un colegio religioso lo que me enseñaron no ha calado en mí. He comentado muchas veces que admiro los que tienen fe y son creyentes de verdad. Mi madre lo era y nos dio una lección de paz y sosiego en los últimos momentos de su vida. No sé lo que haré cuando llegue la mía.