Es importante que su niño aprenda el concepto de la palabra "no" :- Para saber qué comportamiento es aceptable y el que no lo es
- Para que se dé cuenta de que usted y él son diferentes y no piensan igual
- Para que sepa "quién lleva la batuta en casa"
- Para aprender a resolver problemas y ser creativo (por ejemplo, "Si no puedo tocar la estufa caliente, ¿qué puedo hacer para divertirme?")
Es el primer reto para los padres, ya que todo lo que hace su hijo al principio les hace gracia porque ven sus progresoso. Por ejemplo, la primera vez que el nene coge el mando a distancia de TV y se pasa el rato cambiando de canales los papis y los abueletes le jalearán por haber logrado una nueva habilidad. Sin embargo, los padres y abuelos han de pensar en el futuro. ¿Van a seguir disfrutando y jaleando cada vez que coja el mando a su antojo y no deje ver la TV a los padres o lo encontrarán pesado, maleducado o c.ñ.a.zo? Si lo papás creen que será un c.ñ.a.zo lo mejor será procurar desanimarlo diciéndole "no" (y quitarle el mando o llevar al niño a otro lugar).
Cambio de expresión
Los padres deben cambiar su conducta si van a utilizar la palabra "no". Los lactantes y niños pequeños prestan mas atención a la expresión de la cara y al tono de la voz que a las palabras. Cuando digan "no" la expresión debe ser seria y la voz baja y seca. Ellos se dan cuenta de que ése tono y esa cara no es la habitual en sus papis.
Cambio de "zona"
Si está tocando un objeto peligroso para él, además del "no" serio y seco hay que llevar al niño a otro lugar (mejor el sitio donde juega) y no darle una palmadita en la mano o en el culete. Si "le pega" cariñosamente" el niño aprenderá que como los que le quieren le "pegan" él "podrá pegar" a los que quiere.
Distracción
Una vez colocado en un lugar seguro se distraerá con un juguete pero si vuelve a las andadas, atracción por lo prohibido, hay que volver a realizar la misma pauta para que entienda lo que no debe hacer. Y ahora viene el gran fallo de muchas parejas...
Consistencia o coherencia
¿Ustedes son coherentes? Ante una misma situación ¿actúan igual? Probablemente no pero para educar al niño es fundamental que le lleguen órdenes iguales de ambos padres para una situación concreta. La coherencia permite a los niños a predecir las consecuencias de sus acciones, ajustar su conducta y, en definitiva, a desarrollar su auto-control. Una vez se le ha dicho "no" el "pájaro en cuestión" -su hijo- intentará oponerse a lo que le han ordenado (que no toque el mando a distancia con lo que a él le gusta). Con un disimulo digno de un actor volverá al objeto prohibido y, antes de tocarlo, mirará a los papás para retarlos y saber si son coherentes. Los padres coherentes volverán a decir "no". Los que no lo sean, y que Dios les coja confesados, criarán a su hijo en una confusión de normas y, al final, hará lo que le venga en gana.
Ayudar a los niños a aprender el concepto de "no" le sirve para comprender las reglas de su mundo y a respetar la autoridad de los padres en casa. Así cuando crezca habrá aprendido que también debe respetar a sus profesores y a la sociedad.
Después de haber leído esto se darán cuenta de que la coherencia de los padres es fundamental. ¡Ah! coherencia, coherencia, que lejos estás de algunos hogares.
Si está tocando un objeto peligroso para él, además del "no" serio y seco hay que llevar al niño a otro lugar (mejor el sitio donde juega) y no darle una palmadita en la mano o en el culete. Si "le pega" cariñosamente" el niño aprenderá que como los que le quieren le "pegan" él "podrá pegar" a los que quiere.
Distracción
Una vez colocado en un lugar seguro se distraerá con un juguete pero si vuelve a las andadas, atracción por lo prohibido, hay que volver a realizar la misma pauta para que entienda lo que no debe hacer. Y ahora viene el gran fallo de muchas parejas...
Consistencia o coherencia
¿Ustedes son coherentes? Ante una misma situación ¿actúan igual? Probablemente no pero para educar al niño es fundamental que le lleguen órdenes iguales de ambos padres para una situación concreta. La coherencia permite a los niños a predecir las consecuencias de sus acciones, ajustar su conducta y, en definitiva, a desarrollar su auto-control. Una vez se le ha dicho "no" el "pájaro en cuestión" -su hijo- intentará oponerse a lo que le han ordenado (que no toque el mando a distancia con lo que a él le gusta). Con un disimulo digno de un actor volverá al objeto prohibido y, antes de tocarlo, mirará a los papás para retarlos y saber si son coherentes. Los padres coherentes volverán a decir "no". Los que no lo sean, y que Dios les coja confesados, criarán a su hijo en una confusión de normas y, al final, hará lo que le venga en gana.
Ayudar a los niños a aprender el concepto de "no" le sirve para comprender las reglas de su mundo y a respetar la autoridad de los padres en casa. Así cuando crezca habrá aprendido que también debe respetar a sus profesores y a la sociedad.
Después de haber leído esto se darán cuenta de que la coherencia de los padres es fundamental. ¡Ah! coherencia, coherencia, que lejos estás de algunos hogares.