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lunes, 5 de noviembre de 2007

¿Fomenta en sus hijos actividades culturales?

Acaba de llegar a mis manos información sobre actividades musicales que imparten el Liceu y el Teatre Nacional de Catalunya (El Nacional petit). No conocía estas actividades porque bastante tengo con estar al día en mi profesión sin casi tiempo para leer. Sinceramente creo que nuestra cultura en música, pintura o teatro suele dejar bastante que desear; no estamos a nivel europeo. Quizás nuestro clima tan estupendo favorece más ir de excursión que a conciertos, exposiciones y museos.

Doctor, se está usted pasando. Ahora solo nos hace falta que sábados y domingos nos nos deje descansar. Estamos hechos puré. En los mayores me consta que los padres hacen un sobreesfuerzo para llevar a sus hijos a campeonatos de deportes. Esfuerzo encomiable, por cierto. Con los más pequeños podemos, aunque sea poco, llevarlos a lugares en los que ni se imaginan lo que pueden disfrutar ¡estando sentados y quietos!.

La música, el teatro y la pintura, fomentan aspectos creativos importantes para el desarrollo de la personalidad infantil. La finalidad de este tipo de educación no es la de de promover músicos, escritores o poetas, ni de la educación física producir atletas. Músicos, escritores, pintores o atletas surgirán de entre todos aquellos que reciban una adecuada enseñanza básica....El arte en todas sus manifestaciones genera en el niño una gran ilusión con la creatividad que lleva dentro, favorece su desarrollo emocional e intelectual, su identidad y autonomía personal así como el reconocimiento del cuerpo, del movimiento y de la imagen de sí mismo.

Desde pequeños aprendemos por imitación y repetición y si éstas se hacen en un ambiente agradable la actitud del “aprendiz” se verá influenciada por la actitud del profesor. Por eso, estos profesores han de tener esa “rara y escasa habilidad” de que no se convierta en un suplicio o en una asignatura “maría”. Un escritor español dijo: “El divertir a los menores ha sido siempre buen pretexto para divertir a los mayores. Una madre no deja de divertirse porque sus hijos se diviertan, y unos hermanos grandullones por divertir a los pequeños”.

La falta de conciliación laboral o de interés, el cansancio u otras situaciones pueden hacer algo difícil compaginar la vida diaria con la asistencia a estos centros de cultura. Pero no se desanimen. Las actividades se hacen en sábados y domingos y un par de horitas disfrutando tanto hijos como papás favorecerán más la armonía familiar.