Ayer por la tarde fui a dar una charla a la renovada Librería Claret, que ha promovido una serie de actividades por este motivo. Nada menos me tocaba hablar en el acto inaugural del Espacio Familia y Valores, y escogí el título "Un pediatra y la disciplina en un mundo caótico". Como había fútbol por la tele, no se llenó en absoluto. Otra vez será.En el transcurso de la charla, he defendido la necesidad de la disciplina y del regreso de la autoridad a las escuelas y a la convivencia ciudadana. No puede ser que vivamos con miedo a salir a la calle y que no inculquemos a los jóvenes las normas de urbanidad. Pulsen aquí y verán que delicia si todos las practicáramos.
Otro de los puntos que he tratado ha sido un hecho que vengo observando desde hace tiempo: el beneficio de la relación "cómplice" entre madre e hija. El hombre no tiene las mismas oportunidades para entablar esta relación de complicidad tan especial. Los padres no puede ser amigos de sus hijos pero mantener una buena relación es fundamental como factor protector de riesgos como embarazo o consumo de drogas.
Otro de los puntos que he tratado ha sido un hecho que vengo observando desde hace tiempo: el beneficio de la relación "cómplice" entre madre e hija. El hombre no tiene las mismas oportunidades para entablar esta relación de complicidad tan especial. Los padres no puede ser amigos de sus hijos pero mantener una buena relación es fundamental como factor protector de riesgos como embarazo o consumo de drogas.
Así que voy a parecer un poco facha: más autoridad en casa, más autoridad en el colegio, más autoridad en la calle/lugares públicos y mejor funcionamiento de la Justicia. Así sea.