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sábado, 15 de mayo de 2010

¡Quiero que me vista Santi!

Así, con esa firmeza, se cuadró una divertidísima niña que vino a visitarse hace pocos días. Es la primera vez que me ocurre en mi larga vida como profesional. Aunque les guste venir a la consulta todos los niños o se visten solos, por sus padres o sus abuelos en un intento de acelerar la salida "no vaya a ser que al Dr. Santi se le ocurra ponerme una banderilla en el último momento". En cambio, con esta simpática niña ocurrió lo increíble: quería que la vistiera yo después de haberla explorado. No quería que lo hiciera ninguno de sus padres y se puso tozudilla. Me llenó mi ego de satisfacción pensar que venía tan contenta que hasta le hacía ilusión que yo la vistiera. Al final la convencí de que no soy un experto en el tema y lo hicieron sus padres.

La inocencia infantil me libra de toda culpa porque todavía la niña, por su edad, no podía distinguir entre lo que es un hombre feo o guapo; sin embargo, para ella ese caballero con la bata blanca, nariz de payaso, culibajo y paticorto era un ser atractivo y de confianza.

Yo no sé que hubiera ocurrido si "mi querida" Kim Basinger - cuando la nombro mi mujer siempre me dice: "no sé que le ves, tiene unas patazas horribles"- hubiera venido a visitarse y me pidiera. "Dr. Santi, ¿le importa vestirme?" La única respuesta posible sería: "Señora Basinguer, no puedo creer que todavía no sepa hacerlo usted sola".

jueves, 26 de febrero de 2009

PE

Hoy ha sido un día duro para mí y a estas horas, levantándome a las 6: 15 h. por la mañana, las fuerzas me empiezan a flaquear.

¿Conoce a PE, doctor? Pues no. Que yo sepa no tiene descendencia y creo que no vive en Barcelona. ¿Porqué escribe sobre ella? ¿Le gusta? Hombre, guapa es aunque no me quiten a mi Kim Basinguer a pesar de las protestas de mi mujer que constantemente me dice que qué le veo a esa rubia. La verdad es que verla, verla sólo la he visto en papel couché y en el cine.

La palabra PE la he puesto por dos razones: Primera, la P va por la Oscarizada actriz y, la segunda, la E por una persona -prima mía para más señas- que por méritos propios y los de su marido, Lord Oaks, han estado en la ceremonia de Hollywood acompañando a P. Detrás de un gran hombre hay una gran mujer aunque mi caso es diferente; detrás de una gran mujer- mi esposa de toda la vida- hay un gran hombre -un servidor.

Cuántos son los llamados y pocos los escogidos. E, mi prima "luce esplendorosa" en la "red carpet" que lleva a la entrada del Kodak Teather. Cuántas españolas suspirarían para poder desfilar por allí; un montón, pero lo único que pueden hacer es salir en la revista Hola y cobrando. Ella no necesita eso; mujer sagaz, inteligentísima, brillante y periodista curtida en mil batallas lo dejó todo para ser madraza sufridora-como Dios manda- cuando tienes adolescentes en casa.

Un beso para E y un abrazo para el Lord. Se lo merecen. En este mundo nadie regala nada aunque la envidia corroa a los tontainas.