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lunes, 11 de febrero de 2008

De bancos que no son de "dineros"

Preámbulo: Se calcula que sólo un 25% de las empresas sobreviven durante 25 años. Las demás fallecen por el camino o son engullidas por otras que cambian toda su organización.

Discusión: Desde que nuestros abnegados Principitos decidieron guardar sangre del cordón de las infantitas Leonor y Sofía, una gran preocupación ha asaltado a los futuros papás por este asunto. La entrevista prenatal que mantengo con los que esperan su primer bebé, recomendada por la Academia Americana de Pediatría pero desconocida en España, sirve para que me conozcan y vean si les gusto o no como pediatra. Aunque no lo crean, la Pediatría se ocupa de la salud de los niños desde antes de su nacimiento hasta los 18 años de edad (los adolescentes vienen solos a mi consulta). Ahora una de las preguntas clave durante esta entrevista es "¿qué hacemos con la sangre del cordón? ¿La guardamos en un banco de células madre?". Si el banco perteneciera al Estado y fuera gratuito, no habría ningún problema; la respuesta sería afirmativa. Pero da la casualidad de que la mayoría de estos bancos son privados. La sangre de Leonor fue a parar al centro CBR de Tucson (Arizona, EEUU) . ¿Por qué nuestro futuro Rey de las Españas y máximo representante de los españoles, ingente trabajador y de vida durísima, la envió al 0este americano?. Lo ignoro, forastero.

A los padres les respondo con lo que sé: "El negocio de los bancos de células madre levanta sospechas en Estados Unidos", —ABC dixit—. Y ahora retomo el preámbulo: ¿quién garantiza la solvencia y duración de estas empresas a través de los años? Es muy probable que en estos casos adelantemos dinero que no podamos reclamar si se pierde la cosecha de las células madre, porque el dinerito ya estará en el bolsillo de los consejeros, con la empresa quebrada, campando a sus anchas por paraísos fiscales y exóticos. A la segunda infantita, Sofía, le tomaron dos muestras: una iba a un banco público, y la otra, a uno privado; equiparable a la sanidad nacional: puedes ir al médico de la Seguridad Social o al médico privado.

Yo no puedo darles un consejo tan personal. Se trata de su descendencia, y han de decidir libremente lo que desean hacer. Si alguno de ustedes desea enviar la sangre de sus hijos al mismo lugar donde se encuentra la de la primera infanta,
les doy la dirección de CBR para que puedan consultar precios. Las razones serían las mismas que esgrimió nuestro futuro líder tras el nacimiento de la segunda infantita: Don Felipe informó de que, debido a la confianza que tienen en la ciencia, "que avanza a pasos agigantados", se recogieron dos bolsas de sangre del cordón umbilical de la recién nacida, uno de los cuales irá a un banco público y otro a uno privado "de ámbito europeo".

Como pueden ver, bancos hay muchos. La mayoría gana mucho dinero, y si lo pierde, cierra como la Banca Baring de la Reina de Inglaterra u otros bancos en nuestro país. Si con los de células madre ocurre lo mismo, los usuarios perderán sus dineros y sus células.